nominar fácil

27 febrero, 2011 § 1 comentario


Darren Aronosfky (dir.), Black Swan, Natalie Portman (Nina Sayers), Vincent Cassel (Thomas Leroy), Mila Kunis (Lily), Clint Massel (mús.), Estados Unidos, Fox Searchlight Pictures, 2010, 108 mins.
Tom Hooper (dir.), A King’s Speech, Colin Firth (Jorge VI de Inglaterra), Geoffrey Rush (Lionel Logue), Helena Bonham Carter (reina Isabel de Inglaterra), Alexandre Desplat (mús.), Reino Unido de la Gran Bretaña, Paramount Pictures, 118 mins.
Alejandro González Iñárritu (dir.),  Biutiful, Javier Bardem (Uxbal), Maricel Álvarez (Marambra), Mexico, Focus Features, 148 mins.
Denis Villeneuve (dir.), Incendies, Lubna Azabal (Nawal Marwan), Mélissa Désormeaux-Poulin (Jeanne Marwan), Maxim Gaudette (Simon Marwan), Canadá, Micro_Scope, 130 mins.

Mañana tendrá lugar la entrega de los premios Óscar que no indican necesariamente lo mejor del cine, sino lo más visto.  Para muestra un botón: dentro de las nominaciones a mejor película está “Black Swan”, ese terrible adefesio de Darren Aronofsky que más bien parece una mezcla de Chaikovski, Saw Terminator, o Inception, cuyo único mérito es contar de manera complicada una idea muy simple y tener una banda sonora francamente molesta (punto que, en cierta forma, comparte con Black Swan, donde no sólo la música circunstancial es mala, sino que destrozaron la del ballet de Chaikovski). Queda muy claro que las grandes favoritas son El discurso del rey (A King’s Speech) y Temple de acero (True Grit), seguidas lejanamente por Red social (The Social Network). Donde también se pone interesante es en el Óscar a mejor película extranjera, donde se encuentran dos películas interesantísimas: Biutiful, de González Iñárritu, e Incendies de Denis Villeneuve.

La mejor película

Por supuesto, todas las competencias de esta naturaleza quedan sujetas a discusión, máxime si se trata de una premiación tan desprestigiada y venida a menos como ésta. Sin embargo, no podemos negar su influencia y la importancia que de ella derive. Nos guste o no, la ceremonia de entrega de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de los Estados Unidos, y los premios que entrega son importantes porque atraen la atención mundial sobre actores, directores, compositores y películas. Es estúpido desacreditar gratuitamente estos premios y no darles su adecuado valor.

De las películas nominadas como “mejor”, me llaman poderosamente la atención tres: El discurso del rey y Red Social, por buenas, y Black Swan por pavorosamente atroz. En el camino se quedarán, a menos que me equivoque, 127 horas, Fighter, Inception (¡afortunadamente!), The Kids are All Right, Toy Story 3 y Winter’s Bone. De la nueva producción de los hermanos Coen, True Grit, nada puedo comentar porque no la he visto, aunque sospecho que es la otra gran candidata.

¿Por qué le tengo tanta aversión a Black Swan? Todos sabemos, e incluso es un lugar común, que las películas son cadadía más violentas. La violencia se cuela en todos y cada uno de los medios de comunicación. Imaginada o real, los dueños de periódicos, canales de tele, estaciones de radio, medios electrónicos, se aprovechan del público (nosotros) y nos venden productos que brillan por lo rojo de la sangre y lo atrayente del odio. No nos equivoquemos: pensamos que la violencia es un tema que debe tratarse, debe explicarse y denunciarse. Varias de las películas de las que hablaremos en este post usan la violencia, pero no como pretexto morboso, sino como marco (El discurso de un rey) o denuncia (Biutiful o Incendies). Pero de ahí a ofrecer entretenimiento por medio de ella, nos parece no sólo de mal gusto sino enfermizo. Y creemos que es el caso de Black Swan.

Aunque parece que las críticas han sido en general positivas, yo salí muy molesto de la proyección. En primer lugar, la película le deja poquísimo espacio al ballet. No es una película sobre danza. Es un thriller de sangre fácil que usa como pretexto el ballet. Es, en realidad, un filme de drogadicción y perversiones sexuales, encarnadas las primeras en Natalie Portman y las segundas en Vincent Cassel. Aronofsky está más preocupado en mostrar cómo el director de la compañía de ballet busca violar a la estrella femenina de la compañía, y en cómo ésta se pierde en una sola noche en todas las drogas que podrá consumir en toda su vida. Y la sangre fluye, sin razón, sin pretexto, sólo así. De la piel de Portman, debajo de su puerta, con huesos rotos, uñas enterradas. ¿De verdad el ballet es así? No creo que Aronofsky conozca (y si lo hace, ¡qué vergüenza que no los haya tomado en cuenta!) dos documentales recientes que ilustran bastante bien las virtudes y los vicios del ballet de nuestros tiempos: el documental francés La Danse, y el alemán Tras los pasos de Pina Bausch, por sólo citar los dos más recientes. ¿Quiere saber de estrés, de problemas sociales, de la liberación que el ballet puede lograr? Que vea estos documentales.

En segundo lugar, por la música. Chaikovski escribió gran parte de las partituras más hermosas del siglo XIX, y entre ellas está El lago de los cisnes. En lugar de aprovechar esa partitura, con todas sus modulaciones, sutilezas y su rabia, pasión y valor, Clint Mansell decidió agregar música intrusiva, que distrae o que vagamente pretende competir con El lago de los cisnes. Mansell ya nos había sorprendido hace años con Requiem por un sueño, que inmediatamente pasó a la historia como una de las mejores bandas sonoras. Sin embargo, en esta ocasión parece que tomó el ejemplo de Inception…

Afortunadamente, no todo es negativo. El discurso del rey tiene mucho mérito. Las actuaciones son extraordinarias, en especial la de Geoffrey Rush en el papel de Lionel Logue, el ortofonista. Alexandre Desplat hizo un brillante trabajo con la música y los encargados de la ambientación y decoración cometieron poquísimos errores. El valor de la película reside en varios aspectos: la historia muestra con delicadeza el lado personal de una figura pública. La historia induce a discutir sobre la publicidad de un político y, sobre todo, de una clase específica de político que es la de los monarcas. Destinados a la vida pública, la vida privada debe ser prácticamente eliminada. La discresión más cruel debe imponerse. Por ello, el tartamudeo de un rey se vuelve en asunto público e incluso, de cara a una crisis bélica de la magnitud de la Segunda Guerra Mundial, un asunto de estrategia militar. Pecatta minuta, hubiera sido deseable que el director Tom Hooper, desarrollara más la educación de estos personajes destinados a sacrificar toda su vida privada.

Hay un pero, no obstante. El discurso del rey, a pesar de todas sus calidades y de todo el valor que le podemos encontrar, no va a ganar por ellos. Si se lleva el Óscar, lo hará porque cuenta una historia que todos quieren escuchar. Es una película complaciente. Nadie quiere escuchar sobre políticos débiles o miedosos. El gran público quiere escuchar sobre políticos valientes y que marchan al frente de sus naciones poniendo el ejemplo. Toda la historia de El discurso está centrada en Jorge VI, y cualquier referencia al ciudadano común, el que verdaderamento sufrió los bombazos de la Luftwaffe en sus techos, le está subordinada: la escena de la visita de la pareja real a la casa de Logan está centrada en la cara de los soberanos. La frase final de la escena lo resume muy bien: a la invitación de la señora Logan para quedarse a cenar, la reina responde “No en esta ocasión”. ¿Quién fue en realidad Jorge VI para su pueblo? y, sobre todo, ¿quién fue en tiempos de guerra? La película nos deja claro quién fue Jorge VI para la clase política. Y no más.

La mejor extranjera

¿Qué se puede decir de Biutiful? Una de las mejores películas que he visto en los últimos años. Siguiendo su acostumbrado formato, en el que se mezclan sin confundirse varias historias que corren paralelas, González Iñárritu logró una de las historias más hermosas que haya visto. El problema de la migración, tan actual, lo maneja sin piedad. Las terribles escenas de abuso parecen sacadas de cualquier campo algodonero del sur de los Estados Unidos. Sólo nos mantienen en Europa el acento de españoles y chinos. El personaje de Javier Bardem, Uxbal, está muy bien logrado. La atmósfera pútrida en la que vive, las carencias materiales, el reflejo de su situación económica y social en su forma de hablar, de vestir, de comportarse, en sus hijos, en su esposa bipolar, en sus negocios con inmigrantes ilegales… Biutiful no narra una historia española; narra una historia europea y hasta mundial. El encuentro de varias personas nacidas en diferentes puntos del globo, pero esta vez unidas por la miseria económica, la necesidad de trabajar, por un sistema corrupto, representado por la policía que deja hacer mientras le paguen, se parece a tantos lugares y a tantos hombres y mujeres. Esta película no habla sólamente español: habla pocho, español, árabe o turco, en un margo gringo, francés o alemán.

Y finalmente, Incendies. Por mucho, muchísimo, la más trágica de todas las películas que he visto en los últimos tiempos. Denis Villeneuve hizo una reformulación de la tragedia griega de Edipo rey para explicar las terribles consecuencias de la guerra civil en Líbano. La película habla sobre el terrible pasado de “la mujer que canta” refugiada libanesa en Quebec, en donde pudo a tener a sus hijos gemelos, niño y niña. Tras su muerte, le confía a sus dos vástagos una extraña labor: buscar a su padre y a su hermano que se encuentra perdido en algún lugar de Líbano tras el sangriento maremágnum que fue la guerra civil libanesa. Tras realizar sus investigaciones, los dos gemelos conocen una faceta oculta de su madre: activista anti nacionalista, se ganó en prisión el apodo de “la mujer que canta”.

Al contrario de lo que sucede con El discurso… , Incendies no tiene ninguna posibilidad de ganar un Óscar por la sencilla razón que habla de una historia que pocos quieren escuchar. La guerra en toda su dimensión. La violencia mostrada en esta película no es gratuita, al contrario de lo que sucede en Black Swan. No está fuera de contexto, no es utilizada abusivamente y sobre todo, es una denuncia. Es una explicación. Ya habíamos visto algunos acercamientos bastante bien logrados sobre este tema, como Vals con Bachir o el tiempo de la post guerra con Falafel. Algunos otros experimentos cercanos con Los Limoneros… Pero Incendies muestra con toda su fuerza ese horror. Esta es una película que no puede dejar indiferente. Y no puede ganar el Óscar.

Para ver cortos de Blac Swan hacer click aquí.
Aquí para El discurso del rey.
Acá para Biutiful.
Y por acá Incendies.

revoluciones árabes

24 febrero, 2011 § Dejar un comentario


Plaza de la Liberación, en El Cairo. Vía The Big Pictures de The Boston Globe.

Observando las fotos de las protestas en Egipto y en algunos otros países árabes me doy cuenta de la desventaja que tenían los manifestantes frente al poder al que se enfrentaban. Lo que está sucediendo en esa región del planeta debe tomarse, en primer lugar, como una lección de valor y de toma de conciencia. El gesto es enorme: lo que inició con el inmolamiento de un vendedor en Túnez, ha desatado una guerra sin cuartel contra las dictaduras que llenan los países árabes. El caso de Túnez y de Egipto fueron muy dramáticos. Todavía falta mucho para que la revolución en aquéllos pueblos pueda considerarse terminada. Justo ahora el gobierno militar de transición en Egipto está teniendo muchos problemas ante la creciente presión del pueblo, que no deja de presionar para lograr las reformas tan ansiadas que permitan mejorar el nivel de vida. Pero el capítulo más duro quizás vaya a vivirse en Libia, donde gobierna Muamar Gadafi desde hace más de cuarenta años; un megalómano al que no le tiembla la mano para masacrar a sus propios gobernados. Así lo anunció su hijo en las primeras horas del levantamiento: un baño de sangre correría en Libia si los inconformes se atrevian a contestar el poder.

Pero por lo pronto, una gran parte de la lección ya ha sido dada. El gobierno del pueblo para el pueblo. Son pocas las revoluciones exitosas. Hasta 1989 la Revolución Francesa había sido la única, y eso tras más de cincuenta años de terminada. La importancia de estas movilizaciones en primer lugar radica, según mi opinión, en el hecho que la demostración callejera contína siendo un medio legítimo y efectivo para hacer valer los derechos del pueblo, y en segundo, en las nuevas formas de convocatoria y de movilización, vía las redes sociales. Mientras que la respuesta – la menos acertada- que el gobierno de Mubarak dio fue la de interrumpir internet, la reacción que obtuvo fue la de la organización por todos los medios.

La capacidad de organización y de improvisación de tunecinos, egipcios y del resto de los pueblos árabes inspira. En aquellas fotos se percibe la desigualdad de los medios a disposición de ambos lados. Mientras madres de familia, estudiantes, obreros que viven en la pobreza desde hace décadas se reunían para denunciar la corrupción y el hartazgo, enfrente se instalaban policías con todo su equipo completo. El papel que jugó el ejército fue ambiguo, pero al final crucial. El ejército egipcio goza de un gran prestigio en su país. No es extraño si nos ponemos a pensar que ese ejército mantuvo en jaque al israelita en la guerra de Yum Kippur y sólo fue superado por la ayuda estadounidense. La decisión de no tirar sobre los manifestantes ciertamente fue la mejor que pudieron haber tomado. Pero también se mantuvieron a la expectativa, quizás esperando la posibilidad que Mubarak pudiera mantenerse.

Blogueros egipcios en plenas manifestaciones en la Plaza de la Liberación. En El Cairo. Vía The Big Picture de The Boston Globe

Vistas desde Francia, las protestas adquieren una amplitud mayor. Una buena parte de la población francesa es de origen maguebrí u ostenta la doble nacionalidad. Junto con Alemania e Inglaterra, Francia alberga la población musulmana más numerosa de Europa. La mayor comunidad argelina fuera de Argelia está aquí y lo mismo sucede con los tunecinos. Los marroquíes y los egipcios no son pocos. Por lo tanto, todos los acontecimientos que sucedan en esos países tienen un reflejo inmediato. Las noticias al respecto se siguen con mucho interés porque además dos ministros franceses, entre los que se encuentran la de Relaciones Exteriores Michel Alliot Marie, eran cercanos al régimen del dictador tunecino. Y vistas desde México, sólo puedo constatar lo lejos que estamos de entender nuestra situación, tanto colectiva como individual. En el muro de Facebook de una amiga, uno de sus contactos que aparentemente vive (o vivía) en Egipto, se lamentaba de que ese hermoso país que es Egipto se viera tomado por “los nacos” que, como los lopezobradoristas habían tomado las calles. La revolución árabe sólo me recuerda las profundas divisiones que el gobierno mexicano ha logrado establecer en la sociedad. Es el régimen perfecto y se necesitará más que una revolución árabe para cambiar.

carbón, cabras y polvo de iglesia

15 febrero, 2011 § 1 comentario


Michelangelo Frammartino, Le Quattro Volte (Las cuatro ocasiones), Giusepe Fuda (el Pastor), Bruno Timpano, Nazareno Timpano, Isituto Luce, Italia, 2010, 1h. 28 mins.

El cine, dice Michelangelo Frammartino, deriva de una tradición pictórica que pone en el centro al hombre. Sin embargo, en los últimos años diferentes especialistas de diferentes campos, en el arte o en la ciencia, han cuestionado el papel central del hombre en la naturaleza, como una respuesta a la crisis ambiental, social y de otras índoles que asalta la vida de millones de personas.

Por increíble que parezca, en el mundo industrializado todavia quedan lugares en los que el contacto entre el hombre y la naturaleza es íntimo. Frammartino, el director de Le Quattro Volte, ofrece un retrato de esa parte de Italia que ha quedado escondida, por diferentes motivos y consecuencias, al progreso tecnológico. En un pueblo del sur italiano, un pastor de cabras anciano y enfermo (Giuseppe Fuda), se convierte en una metáfora de la vida. Convencido de que el polvo que se recoge del piso de la iglesia lo puede curar, todos los días acude a la iglesia para pedir un poco de su “medicina” a cambio de leche de cabra. Antes de dormir cumple con su ritual: disuelve el polvo del piso de la iglesia en un vaso con agua, lo bebe, reza y se va a dormir. El pueblo donde vive el pastor prácticamente no ha cambiado en siglos. Por supuesto, no es impermeable a algunos cambios tecnológicos y está pavimentado, pero los vecinos continúan festejando como lo hicieron sus antepasados, continúan viviendo como ellos.

Frammartino ofrece una historia en la que intervienen cuatro estados o etapas de la vida: ser humano, animal, vegetal o mineral, todos están en relación y representan un aspecto de la vida. Desde el pastor, hasta el árbol que reúne a todo el pueblo para festejar, pasando por las cabras del rebaño o por las increíbles fábricas de carbón, todo está íntimamente relacionado. Y en esta relación el hombre no ocupa una posición predominante, sino que sirve de enlace entre varias.

Es una película como las que nos gustan por aquí, con tomas larguísimas y en la que el sonido ambiental lo inunda todo. Prácticamente no hay diálogos, pero la fuerza narrativa capta la atención del público a lo largo de una hora y media. Le Quattro Volte constituye un hermosísimo documento sobre una vida que todavía existe, por increíble que parezca. Desde un punto de vista técnico, es uno de las películas que más nos han gustado, que dejan el tiempo para absorber todos los detalles, y que hace de la cotidianeidad un evento de gran belleza. La escena de la fabricación del carbón, por sólo mencionar una, es de una minuciosidad que raya en lo hermoso. O la escena de apertura, con los centuriones romanos que bajan de un auto para después reparecer al frente de una procesión de Pascua.

Para ver los cortos, en italiano, haga click aquí.

Una pausa café en París

13 febrero, 2011 § Dejar un comentario


Viernes 11 Febrero 2011

El sol y los 8° C están de regreso en París. Ayer salí con unos amigos de la fac a tomar un café en el Boulevard Saint Germain des Près, fue un momento muy agradable especialmente porque ya extrañaba el café en la terraza de los bares parisinos. En resumen : momento verdaderamente delicioso por el clima, la compañía y el buen café.

Hace poco leí en el NYT un artículo sobre lo malo que es el café parisino ( Why is coffee in Paris so bad? ) y quiero decir que esto es completamente falso. Lo que sucede es que el autor esta acostumbrado al horrible café americano que vende Starbucks y que no sabe apreciar el aroma del café que se impregna en las máquinas con el paso del tiempo.

Cuando vengan a París no deben pasar la oportunidad de entrar a un café parisino y constatar por ustedes mismos que es un buen café.

Precio aprox. de un café en barra : €1.10
Precio apeox. de un café en mesa : €2,50

Aprovecho esta entrada para mostrarles una típica máquina de café en los bares europeos.

Esta foto la tomé con una cámara fotográfica marca FUJICA.
Objetivo: Fujinon Z 1 : 3.5 – 4.5 f=43-75 mm
ASA 15
ISO 200
Rollo : Kodak

Passeport américain perdu

11 febrero, 2011 § Dejar un comentario


Hi there, I was strolling around the Latin quarter and I found this ad.

Passeport Américain Perdu à Paris.

It’s about an American guy who lost his passport. I hope this post can help him find it quickly, otherwise he will have to pay $135 US Dollars in other to get a new one.

Losing your passport while traveling in a foreign country is scary because you feel like you are trapped far from home with no way of going anywhere. However, if you have done your research before hand (which is recommended), you know that all you have to do is go to the Embassy to apply for a temporary passport. Make sure you contact the authorities if your passport was stolen because you don’t want some thief going around pretending to be you.

Perdu!

Passeport Américain

Bleu marine

Appeler

06-27-93-79-55

Recompence…

Merci

Miss Tutsi Pop

10 febrero, 2011 § 2 comentarios


 

Para Siul Miranda desde el Palacio Postal de Corres de México. 30 Dic 2010

Silvana Avila – Ilustradora
misstutsipop@gmail.com
http://www.silvana-avila.com/
Entrevista con Miss Tutsi Pop (una visita al taller donde surgen las ideas)

 

“Pienso que todo el mundo puede dibujar, todo el mundo puede expresarse en algún nivel porque somos humanos y es una necesidad especial.” Silvana Ávila

Hace un par de días llegaron a mi buzón de manera inesperada un juego de cinco preciosas cartas postales envueltas en un tipo de papel que hace años no veía y que a primera vista me trajo una mezcla de recuerdos de México (se trata de un papel que se utiliza, entre otras cosas, para fabricar máscaras para niños, para envolver las tortillas y para llevar el pan).

Con este post quiero agradecer a mi prima, o mejor dicho a la artista, por este increíble detalle y al mismo tiempo aprovecho para compartir su increíble trabajo con los lectores de Se destetó Teté.

Silvana Ávila (Miss Tutsi Pop)

Como podrán darse cuenta nuestra ilustradora e ilustre Silvana Ávila (o Miss Tutsi Pop para algunos) ha logrado impregnar una marca personal en su trabajo, pues si bien es cierto que el estilo de sus creaciones varia según el ritmo de cada historia, su trazo es muy característico y fácilmente reconocible. Algo que siempre me ha gustado de los libros infantiles es que los autores deben ser creativos y considero que Silvana ha logrado una muy buena comunicación con su público.

Silvana Ávila nació en la ciudad de México. Estudió diseño y comunicación visual con especialización en ilustraciones en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP). Realizó trabajos de diseño editorial en Trilce Ediciones y en el Fondo de Cultura Económica y trabajó para una agencia de publicidad hasta que se aventuró a ser ilustradora independiente de tiempo completo. La frescura y la originalidad en su trabajo le ha merecido rapidamente el reconocimiento del medio.

Los dejó con el detalle de cada una de las postales que venían en el sobre. Espero les guste tanto como a mí.

La Valiente. Tinta y acrílico. Silvana Ávila

El ciervo vulnerado. Acrílico, tinta y collage. Silvana Ávila

La niña de la montaña. Tinta, collage y acrílico. Silvana Ávila

Y para los gusanos, Flores. Acrílico y tinta. Silvana Ávila

Secret Fire. Collage. Tinta y acrílico. Silvana Ávila

¿Cómo contacto al artista?

Pierre et Gilles 2

10 febrero, 2011 § Dejar un comentario


Publicada el: 5 marzo 2008 23:25 pm en Se destetó Teté.

Al principio del catálogo de Double je hay una biografía gráfica de Pierre y Gilles. Los años pasaron, evidentemente… Desde la infancia de Gilles en El Havre, la de Pierre en La-Roche-sur-Yon, algunos dibujos de la época conservados por ellos, pasando por su adolescencia, hasta su juventud, durante la cual se conocen, hasta todo nos predispone a pensar en la pareja que forman. Es muy difícil pensar en cada uno por separado.

Desde su juventud, entonces, hasta el día de hoy, han pasado treinta años juntos. Han envejecido. En cada período hay una o dos fotografías de un abrazo, un beso, una risa. Qué de experiencias no guardará esta pareja. Su estudio en el Marais, su departamento en Bastilla su casa en Pré-Saint-Gervais; cuántas noches de bar, disco y fiestas, en esa París un poco adormecida de los años ochenta. Todo está ahí. Pierre y Gilles. Gilles y Pierre. Y todavía hoy hacen dibujos mignons en los que se representan a sí mismos como si recién se acabaran de conocer.

Hay en sus fotos una suerte de exotismo que juega con el espectador y que preparó el estilo único de estos dos artistas. Podemos estar de acuerdo con que el trabajo de Pierre y Gilles no es kitch. Pero no podemos admitir que no contenga lo kitch: va más allá de lo kitch. El juego está precisamente en aquello mundano, repetitivo, normal, potenciado al grado de bello único llamado kitch (un objeto, un animal, hasta una persona) atrapado por la cámara de Pierre y retocado por el trabajo de Gilles.

Un Pierre-et-Gilles

¿Qué es una obra de Pierre y Gilles o, mejor dicho, un Pierre-et-Gilles?

Paul Ardenne afirma en su ensayo “Notre grande famille. Une esthétique de la réconciliation”, que las obras de Pierre y Gilles tienen siete características: son producto de un método sistemático, equívocas, ahistóricas, iconódulas, hiper idealistas, “eternas”, hiper realistas y “familiares”. Expliquemos un poco.

Tras treinta años de trabajo, Pierre y Gilles siguen la misma rutina de trabajo: “Los dos imaginan primero la idea creadora, después realizan los borradores preliminares y buscan el modelo ideal. Gilles encuentra los elementos para crear la decoración y Pierre realiza la fotografía. Una vez seleccionada e impresa la foto, Gilles retoca la imagen. Después crean un marco específico para la imagen. Habiendo sido retocada a mano la imagen, ningún otro ejemplar puede ser realizado” (Oscar Ho Hing-Kay, “Le plaisir populaire de Pierre et Gilles” in Pierre et Gilles rétrospective, MOCA, Shanghai, 2005, p. 13)

Todos, o casi todos los retratos (pues sólo hacen retratos) son verdaderas puestas en escena; el modelo, sin embargo, está convertido en alguien más. Alrededor, una decoración exagerada, una belleza facial extremadamente trabajada…

Treinta años dobles

9 febrero, 2011 § Dejar un comentario


Publicada el: 26 febrero 2008 23:22 pm en Se destetó Teté.

Recuerdo pocas ocasiones durante mi vida en las que el descubrimiento de un artista, de una obra, de una corriente, me hayan impresionado tanto. Recuerdo, por ejemplo, la colección permanente de Remedios Varo en el Museo de Arte Moderno. Pero en esa ocasión se trató màs bien de la constatación de la belleza que ya había visto reproducida en sendos catàlagos de esa pintora.

El año pasado, en el museo del Juego de Pelota de París, sin imaginarlo, sin haberlo planeado, descubrí la obra de Pierre y Gilles. Mis padres, mi prima Ana y yo en realidad buscábamos otra exposición de fotografía. El error se convirtió en revelación.

Al parecer, la exposición Double je ha sido la màs completa de mis dos nuevos héroes. Su trabajo inició en 1976, cuando comenzaron a vivir juntos. Sin embargo, mi ignorancia no impide que sean unos de los artistas màs influyentes de nuestra época. Más adelante descubriremos por qué.

Por lo pronto, hay que saber que el trabajo de Pierre y Gilles, como lo dice Jeff Koons en su “Kaléidoscope” que sirve de introducción al catálogo de la exposición, ha influido la publicidad, la fotografía de moda, la música de cine, el video a través de referencias a la historia del arte y a la iconografía religiosa.

¿En qué consiste su trabajo? Se trata de fotografías retocadas con un exquisito trabajo de pintura, las cuales, impresas en gran formato, son enmarcadas en los más diversos materiales y formas: plástico, madera, papel, celulosa con corazones, brillantina o burbujas. El resultado es una serie de imágenes súper cargadas, más allá de lo kitch, con una gran dosis lúdica pero también con otra dosis de crítica y denuncia. Si en general el trabajo de Pierre y Gilles no propone ningún juicio de valor al espectador (que queda completamente abandonado al efecto de la imagen) también pueden recurrir a la denuncia (por ejemplo sus obras tituladas Le triangle rose, 1993 e Iraq war, 2006)

Pareja homosexual, reivindican en su trabajo su elección llevando el manierismo a tal grado, que deja de serlo. Los clichés, los lugares comunes y las visiones de la sociedad sobre los homosexuales quedan retratados en el trabajo de Pierre y Gilles en una especie de mundo hiper real, donde la normalidad parece que no está del lado del espectador.

Continuará…

En la imagen: Les amoureux de Paris, Hélène et Stephane, 1990.

120 clichés

8 febrero, 2011 § Dejar un comentario


Jonathan Velasques 2004, Larry Clark, New York and Simon Lee Gallery, Londres

Larry Clark (fotografía), Kiss the Past Hello [Saluda al pasado], Sébastian Gokalp (curador), París, Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris, 8 de octubre 2010-2 de enero 2011.

Hace unos meses visité una de las exposiciones de fotografía más controvertidas de los últimos años en París. El fotógrafo: Larry Clark. El tema: los adolescentes, las drogas y el sexo. Fue como cerrar un círuculo. Hace muchos años, cuando apenas estaba entrando en la adolescencia y la Ciudad de México no me parecía un lugar tan inhóspito (porque era mi casa), Larry Clark se nos apareció a mis amigos y a mí en una película que marcó un hito en la historia del cine: Kids. Recuerdo muy bien el humor que nos dejó, salimos contrariados, perturbados. Uno de mis compañeros, en tono irónico, dijo en voz alta que seguramente a mí me había gustado. Por aquélla época mis gustos ya empezaban a diferir de los del resto de mi pandilla. Pero no podría decir, ni entonces ni ahora, que la película me gustó. Más bien me interpeló.

Este sentimiento lo encontré de nuevo en la exposición Kiss the Past Hello. El Museo de Arte Moderno de París, una de las instituciones artísticas más importantes de la capital francesa, alojó esta exposición pero la limitó a mayores de 18 años, abriendo una polémica sobre la libertad de expresión. Algunos de los periódicos más importantes, como Libération o Le Monde, escribieron sendos artículos en protesta, e incluso Libération publicó algunos de los clichés en primera plana o en su sitio web. La violencia de los clichés de Clark fue denunciada por algunas organizaciones de rayar en la pornografía infantil y presionó a la alcaldía de París, encargada del museo, para establecer un mínimo de edad al público que quisiera acceder. Los términos de la controversia se centraron, como ha de suponerse, en la libertad de expresión y en el derecho del libre acceso a la cultura. Para tener un poco de contexto, debe saberse que los museos municipales de esta ciudad son gratuitos, y no es poca cosa, porque entre ellos se encuentran el Museo Pablo Picasso, el Museo Carnavalet de la Historia de París o la Casa de Víctor Hugo. El caso es que, efectivamente, como suele suceder en los casos de censura, la exposición obtuvo más notoriedad que si no hubiera sido censurada. El supuesto intento de proteger a los adolescentes no hizo otra cosa más que llamar la atención. El asunto se complicó porque en el mismo museo se exhibía, en otra sala, una retrospectiva de Basquiat. El flujo del público fue, por lo tanto, impresionante.

Pero finalmente pudimos entrar. Fuimos de los pocos en levantarnos temprano un sábado lluvioso y tener el valor de cruzar media ciudad para

La portada de Libération exhibiendo una de las fotos de Larry Clark en protesta a la censura impuesta por la alcaldía de París. El titular dice: "Prohibido a los menores de 18 años".

hacer fila durante 30 húmedos minutos. En el interior ya nos esperaba toda una multitud que observaba las fotografías con diferentes reacciones. 120 clichés daban testimonio de la carrera de este fotógrafo y cineasta controvertido. La exposición estaba organizada en cuatro partes: “Frances Clark”, “Tulsa & Teenage Lust”, “Larry Clark 1992 & punkPicasso” y “Los Angeles & Jonathan Velasquez”. La exposición no ofrece un punto de vista estética. Nada más lejano a ello. Clark aborda con toda crudeza los temas del sexo, la violencia, las drogas en un perturbador marco juvenil. Adolescentes de entre 15 y 20 años posan ante la cámara de Clark teniendo relaciones sexuales, masturbándose, drogándose o simplemente dejándose fotografiar. Un un video, una joven embarazada, no mucho mayor de 18 años, se inyecta en un brazo, y en otra dos chicas y un chico participan en una orgía. La reacción como público es desconcertante. Observar a menores de edad en actos tan explícitos no es fácil.

Hay que hacer notar que se trata de una retrospectiva. La primera parte, “Frances Clark”, es una referencia a su madre, quien poseía un estudio fotográfico. Desde joven Larry trabajó como asistente de su madre, y la exposición abre con algunas fotos tomadas por su madre. En la segunda parte, “Tulsa & Teenage Lust”, se ofrecen algunos clichés del primer álbum publicado por Clark en 1971 (Tulsa), con fotografías hechas entre 1963 y 1971. También se exhiben algunas tomas de su segundo álbum, Teenage Lust, aparecido en 1983, obra de veinte años de Clark, para la que contó con la ayuda de amigos y de prostitutas. Quizás esta sea la parte más impresionante de la exposición. La tercera parte, “Larry Clark 1992 & punkPicasso”, expone algunas de las fotografías hechas en 1995. En aquél momento, Clark renuncia a seleccionar las fotografías obtenidas de sus modelos y, por el contrario, busca “agotar todas las posibilidades”. Tambíen exhibe parte del trabajo de su instalación punkPicasso, enorme collage en el que reúne fotos, objetos personales y tirajes hechos durante la filmación de algunas de sus películas. Finalmente, en “Los Angeles & Jonathan Velasquez”, vemos el seguimiento durante un año de un joven skater de Los Ángeles a través de una decena de fotografías. Jonathan Velasquez, el modelo, casi diríamos que posa inocentemente. La situación de marginalización en la que viven muchos latinos en los Estados Unidos es reflejada en sus expresiones y el ambiente capturado por Clark.

La exposición era violenta, con  fuerte contenido sexual y cruda. Pero debe tenerse en cuenta que la mayoría de los clichés más controvertidos los hizo cuando tenía la misma edad que sus modelos. Y creo que esto es un dato importante al momento de querer tachar esta exposición de inmoral. La mirada que Clark propone no es estética, es más cercana a la de un antropólogo, fijando las imágenes de un grupo durante un período determinado. De todas formas, no creo que sea la última vez que Clark sea censurado.

 

Sin título, 1968. Una de las controvertidas fotografías de la exposición, aunque no la más fuerte...

 

Les recomiendo la noticia en inglés de la Wikipedia sobre este autor.
Unos videos, en francés, aquí.

El cine es infinito

8 febrero, 2011 § Dejar un comentario


Publicada el: 17 enero 2008 22:39 pm en Se destetó Teté

Una de las maravillas de vivir en Paris es la oferta cinematográfica. La cantidad de salas de cine es impresionante. Por supuesto, existen desde cadenas grandes como la UGC, MK2, Pathé o Gaumont, hasta salas privadas con muchos años ya (L’Arlequin, Le Cinéma des cinéastes o Le 13), pasando por los videoclubes gratuitos (Le Cinéma de la Maison de l’Argentine, Le Projecteur de l’Inégalité, etc.).

Pues resulta que la Mouse & Cheese, Co., compró una credencial llamada UGC/MK2 Duo Illimité. Es un artilugio por el cual, mediando tan solo 35€ mensuales, dos personas (la que aparece en la fotografía de la credencial y un invitado) pueden entrar a todas las películas que desee en un día, una semana o un mes. Lo cual es simplemente de locos. Así, hemos tenido la oportunidad de ver una película diario, distinta, de por lo menos una decena de países. Nos dijimos que había que escribir algo al respecto y hemos decidido que cada semana (o cada que podamos, o cada que queramos) elegiremos una de entre ellas y la presentaremos en el blog.

Sólo para darles un quemón, desde que compramos la dichosa tarjeta (hace un mes) hemos visto las siguientes películas: Filatures (Hong-Kong), It’s a free world (Inglaterra), Elizabeth, l’Âge d’Or (gringa), XXY (Argentina-Uruguay), Actrices (Francia), De l’autre côté (Turquía-Alemania), La graine et le mulet (Francia), Ce que mes yeux ont vu, le mystère Watteau (Francia), L’année où mes parents sont partis en vacances (Brasil), My blueberry nights (EUA), À la croissée des mondes : la boussole d’or (EUA), Il était une fois (EUA), L’amour au temps du choléra (EUA), Dancing Queens (Australia), Garage (Irlanda), Into the wild (EUA), Je suis un cyborg (Corea del Sur), Journal d’une jeune nord-coréenne (Corea del Norte), Luz silenciosa (México), Paranoid Park (EUA), más las que se nos hayan olvidado por lo pronto…

De entre todas esas, hemos elegido reseñar en primer lugar, Gone baby gone, que encontrarán, invisibles y probablemente inexistentes lectores, en la nota siguiente.

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