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10 junio, 2011 § 1 comentario
Posiblemente uno de mis edificios favoritos en París sea la estación de trenes de Lyon (Gare de Lyon). Tiene una torre que a mi me parece de lo más elegante y la decora un precioso reloj realizado ni más ni menos que por Paul Garnier.
Desafortunadamente, como siempre voy a las prisas, nunca me he dado el tiempo de mirarla más de cerca y la he visitado apenas dos veces. Pero sé de buena voz que además del exquisito tour arquitectónico que ofrece la estación, en el interior encontrarán uno de los restaurantes más reputados de París (decorado éste también con un lujo inimaginable por supuesto). El restaurante se llama “Le Train Bleu” (El tren azul, en honor a un tren mítico francés de la talla del Orient Express). Sé también que no es necesario pedir un menú, que seguramente ha de ser muy caro, y que pueden conformarse con un café corto con la finalidad de deleitarse la pupila por unos cuantos euracos.
Paris 12e, www.le-train-bleu.com
Por cierto, para los que vieron Nikita, cuando entren al restaurante tendrán una sensación de déjà-vu.
La foto que les muestro aquí abajo me trae muchos recuerdos de mi viaje a Nueva York: un edificio antiguo en medio de estos grandes edificios modernos tapizados con muros de cristal. La tomé camino a casa viniendo de la Biblioteca Nacional de Francia con dirección hacia la Bastilla.

Este fue el mejor acercamiento que logré con mi celular (losiento). Tomada desde mi bicicleta sobre el Pont Charles de Gaulle

