Newton al desnudo
20 mayo, 2012 § 3 comentarios
“Une bonne photographie de mode doit resembler à tout, sauf à une photographie de mode”
Helmut Newton, 24 marzo al 17 de junio 2012, Grand Palais, París
Helmut Neustadter (1920-2004) nació en el seno de una familia judía establecida en Berlín, pero el antisemitismo que reinaba en Alemania a finales de los años 30 obligó a su familia a emigrar a Singapur donde Helmut comienza su carrera como fotógrafo.
Sin embargo desde Singapur, los Neustadter fueron deportados a Australia y Helmut fue reclutado por el ejército de ese país para combatir en la Segunda Guerra Mundial. A su regreso, Helmut decide anglicisar su apellido por Newton, nombre con el cual pasa a la historia, y abre un pequeño estudio fotográfico en Melbourne donde tiene como principal actividad la de retratar a jóvenes parejas recién casadas.
Al cabo de unos años, la vida lo lleva a Londres y eventualmente a París donde logra reconocimiento internacional gracias principalmente a sus colaboraciones con las revistas Elle y Vogue.
Helmut Newton, como Henri Cartier-Bresson o Paul Strand, entre otros, es uno de los fotógrafos más influyentes del siglo XX.
Ocho años después de su muerte, causada por un accidente automovilístico, el Grand Palais de París le consagra una inmensa retrospectiva orquestada por su mujer, June Newton. Esta exposición esta compuesta por más de 200 fotografías, incluyendo algunos grandes formatos, todas reveladas bajo la supervisión del fotógrafo.
En la creación de Newton desfila el erotismo, la belleza femenina y, dentro de esos escenarios sadomasoquistas que algunos calificarían de inmorales y provocadores, un cierto espíritu animal. Sorprenden los famosos desnudos de los 70 y 80 que se despliegan en amplios formatos blanco y negro, con cuerpos féminos sumamente estéticos.
Su trabajo tiene también un cierto toque satírico. Recuerdo por ejemplo la de una modelo huyendo de una avioneta tal como lo hace Cary Grant en la película de Hitchcock “intriga Internacional” (North by Northwest, 1959).
Aprendí sobre todo que Newton estaba fascinado con la figura femenina y con todo lo que la rodea: desde el dibujo de los músculos en las piernas de una mujer mientras baja las escaleras hasta el detalle en el talón de su zapatilla.
Moda, desnudos, humor y sexo son los grandes temas presentes en su trabajo.
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Ana, la de Leonardo
1 mayo, 2012 § Dejar un comentario
Museo del Louvre, La Sainte-Anne, l’ultime chef-d’oeuvre de Léonard de Vinci [La Santa Ana, la última obra maestra de Leonardo de Vinci], París, del 29 de marzo al 25 de junio de 2012
Cuentan los evangelios apócrifos que Herodes, no contento con mandar asesinar a los Santos Inocentes, también ordenó quemar los archivos del Templo de Salomón para eliminar todo rastro de la genealogía de Cristo. Santiago de la Vorágine en su obra La Leyenda Dorada, nos cuenta que Herodes no logró su objetivo, pues algunos judíos piadosos y parientes de Jesús preservaron la genealogía:
“Pero hubo algunos nazarenos, familiares de Cristo, que reconstituyeron la genealogía de su divino pariente, en parte según las tradiciones de la familia, en parte según los libros que habían conservado.”
La genealogía que se logró rescatar de esta manera corresponde, en parte, a la de la madre de María, Ana. Santiago de la Vorágine continúa:
En cuanto a Ana, la tradición dice que tuvo sucesivamente tres maridos: Joaquín, Cleofas y Salomé. De Joaquín tuvo una hija: la Virgen María, que dio en matrimonio a José. Tras la muerte de Joaquín, esposó a Cleofas, hermano de José, con quien tuvo otra hija, llamada igualmente María y dada más tarde en matrimonio a Alfeo. Esta segunda María tuvo cuatro hijos de Alfeo: Santiago el Menor, José el Justo, Simón y Judas [Tadeo]. Finalmente, de su tercer matrimonio con Salomé, Ana tuvo otra hija, igualmente llamada María, y que se casó con Zebedeo. Y es de esta tercera María y de este Zebedeo que nacieron Santiago el Mayor y Juan el Evangelista (Santiago de la Vorágine, La Legende Dorée, Le Seuil, p. 494).
Los evangelios canónicos, por el contrario, no nos dicen absolutamente nada de Santa Ana. A pesar de ello, el relato de los apócrifos fue muy popular: muchas ciudades adoptaron a Ana como su santa patrona, entre ellas Florencia, y las representaciones en la pintura y en la escultura de la santa abuela de Cristo, se multiplicaron a todo lo largo y ancho de Europa. Una forma muy popular de representarla es conocida como “Santa Ana trinitaria”, con la Virgen María y el niño Jesús en los brazos.
En dichas representaciones, los tres personajes no aparecen con su talla natural, sino dispuestos para hacer evidente la línea genealógica: santa Ana sostiene en sus piernas o en sus brazos a la Virgen, la que a su vez sostiene al niño Jesús. Leonardo de Vinci hizo suyo este tema, como muchos otros pintores antes y después de él. Sin embargo, el cuadro quedó sin terminar, pero es quizás uno de los más documentados y se cuenta con un montón de borradores y versiones de taller. El tiempo ha sido cruel y le ha pasado la factura. Ahora, el Museo del Louvre muestra los resultados de la última gran restauración a la que fue sometido, así como el proceso de creación y la recepción de la obra, en una gran exposición que ha recibidio mucha prensa.
La composición de la obra
El cuadro es considerado el testamento científico y artístico de Leonardo. Sólo superado en calidad y celebridad por la Mona Lisa, Leonardo plasmó en él la teoría que mejor desarrolló en torno a la perspectiva.
El cuadro es mencionado por primera vez en una carta de la marquesa de Mantua, Isabel de Este en 1500. A partir de ése momento y hasta la muerte de Leonardo en 1519, el pintor no dejó de experimentar y de meditar en torno a la composición. Recordemos que Leonardo murió en Francia, más precisamente en Cloux, a donde había llegado dos años antes para formar parte de la corte del rey Francisco I. De Florencia había traído consigo la Mona Lisa, un San Juan Bautista y la Santa Ana.
Quizás el documento más impresionante que se encuentra en la exposición sea el Cartón de Burlington House, que es un borrador compuesto hacia 1503. Se diferencia del cuadro final por la disposición de los personajes, la caída de la ropa alrededor de la cintura de la Virgen, la presencia del pequeño Juan Bautista y la mano de Santa Ana señalando hacia el cielo.

Leonardo de Vinci (1452-1519), Santa Ana, la Virgen y el niño Jesús bendiciendo a san Juan Bautista, llamado Cartón de Burlington House, ca. 1500.
Grafito negro, retoques de blanco sobre ocho hojas de papel pegadas sobre tela, 141.5x104.6 cms. Londres, National Gallery
Por su parte, el paisaje del cuadro se inspira directamente de las observaciones geológicas de Leonardo. Leonardo, con su espíritu curioso, había cultivado la geología. Se puede observar que en el Cartón de Burlington House aparecen las montañas a la misma altura que la cabeza de Santa Ana, detalle que conservará en el cuadro. Los colores del fondo se conjugan con la atmósfera que va del blanco, donde termina la montaña, hasta un intenso azul cobalto en lo alto del cielo. Abajo, a los pies de las figuras, se encuentra un riachuelo que cierra toda la composición y que le da una rara luminosidad.
Entre los personajes y las montañas se observa un árbol, en medio de un paisaje más bien desolado. Se ha conjeturado que el árbol es un símbolo de Santa Ana, pues al igual que muchos otros personajes bíblicos, Santa Ana concibió a María tras haber padecido toda su vida de esterilidad. Fuera de esta referencia, puede decirse que Leonardo abandonó las representaciones abstractas en favor de una más natural y psicológica. Para ello se sirvió de la técnica del sfumato, que consiste en pintar capa sobre capa, cada vez más delgada, dándole a cada personaje la misma textura. Una vez logrado esto, a cada personaje le dio un carácter distinto: la Virgen refleja alegría y reflexión, mientras que Santa Ana tiene un brillo mate de angustia.

Leonardo de Vinci (1452-1519), Estudio para el manto de la Virgen, ca. 1507-1510. Grafito negro, lavis gris y retoques de blanco. 23x24.5 cms. París, Musée du Louvre
Otro de los detalles que más impresionan son las telas y los cabellos. Las mangas de la ropa de la Virgen dejan pasar la luz y podemos observar la piel y la carne de los brazos, mientras que los cabellos parecen estar pintados uno a uno. Finalmente, otro detalle que ha fascinado a la crítica, es la sonrisa de los personajes. Freud mismo escribió al respecto un texto titulado Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci, en el que hace una interpretación psiconalítica.
En la exposición se cuentan varias de las piezas terminadas en paralelo a la ejecución del cuadro de Leonardo. Se trata de obras que realizaban los alumnos de da Vinci, lo que le servía al maestro para experimentar diferentes acabados. Infinidad de bocetos con los detalles del cuadro, completan la documentación, así como, ¡oh sorpresa!, la versión de la Mona Lisa recientemente redescubierta en el Museo del Prado, en Madrid.

Taller de Leonardo de Vinci (1452-1519), La Gioconda, llamada también Mona Lisa, ca. 1503-1516. Óleo sobre madera, 76.3x57 cms. Madrid, Museo Nacional del Prado
La restauración
Quizás éste sea el aspecto polémico de la exposición. La restauración del cuadro duró varios años y se planeó desde hace muchos más. Una restauración en 1993 tuvo que ser suspendida por temor a los daños que podría sufrir la obra. Tras largas discusiones, Vincent Pomarède, actual jefe del Departamento de Pinturas del Louvre, decidió llevar a cabo el proyecto presentado por Cinzia Pasquali.
Dicho proyecto incluía retirar el barniz envejecido, pues había oscurecido los colores y estaba levantando los materiales. Además, la pintura presentaba un efecto llamado “piel de leopardo”, es decir, lunares más oscuros a todo lo largo del lienzo, pero especialmente en la ropa azul de la Virgen, debidos a la utilización de materiales muy agresivos en una intervención ejecutada en los años 60 y otra en los 90. Por ello se decidió sustituir los colores que habían cambiado por otros nuevos – salvo el verde del árbol que está definitivamente perdido por tratarse de un color obtenido del cobre y cuya sustitución es ahora imposible -, dejando intactas las zonas de los rostros y del sfumato del paisaje. El resto del barniz fue consolidado y fijado. Además, se dejaron algunos detalles que fueron agregados por otros pintores posteriores a Leonardo. El resultado es una restauración en apariencia poco invasiva, que le devuelve el brillo a los colores.
De acuerdo con Vincent Pomarède, el problema principal durante las primeras restauraciones, se encontró con la remoción del barniz. La capa era muy delgada y era imposible retirarlo sin dañar la capa de pintura que se encuentra abajo. Sin embargo, el Louvre cuenta en la actualidad con la tecnología suficiente para medir el espesor de cada una de las capas del cuadro. El barniz mide apenas unos 12 micrones de espesor (un micron equivale a un milésimo de milímetro, algo así como 1 × 10-3 mm).
Pero es precisamente este hecho el que ha alertado a otros especialistas. Michel Favre-Félix, presidente de la Asociación para el respeto y la integridad del patrimonio artístico (Aripa), señala que los solventes utilizados anteriormente, llamados “no polares”, son muy agresivos y reaccionan aún más con algunas sustancias como las usadas por el mismo Leonardo en este cuadro. Pone como ejemplo el color utilizado en el sfumato del paisaje, que es obtenido del pigmento llamado Tierra de Siena, un compuesto de óxido de fierro, óxido de manganeso y arcilla. Esas restauraciones han provocado una mezcla de la capa de barniz y de la pintura, por lo que retirar la primera implica retirar la segunda, y en consecuencia, dañar la pintura.
La restauración llevada a cabo bajo la responsabilidad de Pomarède provocó la renuncia de dos miembros del comité internacional formado especialmente para discutir la restauración de este cuadro. En concreto, Ségolène Bergeon Langle y Jean-Pierre Cuzin, quienes han ocupado altos cargos en el sector cultural francés, como el de experta en restauraciones para todos los museos franceses (en el organismo llamado Réunion des musées nationaux) en el caso de Bergeon, y jefe del departamento de pinturas del Louvre, en el caso de Cuzin, presentaron su renuncia en protesta por lo que ellos consideran una restauración invasiva y por lo que ellos resentían como una violación al código ético de los restauradores.
Vincent Pomarède niega que el trabajo realizado por Pasquali y su equipo sea invasivo. Además, argnmenta, estaba en juego la conservación misma del cuadro, pues de haberse quedado sin ella habría sufrido daños irreparables o incluso se habría destruido. Por último, Pomarède señaló que los reportajes de Le Journal des Arts sufrían de profunda ignorancia en lo que concierne a la restauración y en sus palabras “Raramente una restauración ha sido tan bien preparada, tan discutida y ejecutada”.

Leonardo de Vinci (1452-1519), Santa Ana, la Virgen y el Niño jugando con un cordero, llamado La Santa Ana, ca. 1503-1519.
Óleo sobre madera, 168.4x113 cms. París, Musée du Louvre
No dejen de visitar, mientras esté en línea, el sitio de la exposición, bastante disfrutable, aquí.
Fuentes:
- Binet, Jacques-Louis y Canal Académie, La Sainte Anne, l’ultime chef d’œuvre de Léonard de Vinci, en: http://www.canalacademie.com/ida8830-La-Sainte-Anne-l-ultime-chef-d-oeuvre-de-Leonard-de-Vinci.html
- “Le Sainte Anne de Vinci menacée”, en Le Journal des Arts, 7 de octubre de 2011, en: http://www.lejournaldesarts.fr/jda/archives/docs_article/89866/la—sainte-anne—de-vinci-menacee.php
- “Louvre experts quit over Leonardo da Vinci work”, en BBC News, 29 de diciembre 2011, en http://www.bbc.co.uk/news/entertainment-arts-16353587
Trotamundos
23 noviembre, 2011 § Dejar un comentario
Para los amantes amantes de la fotografía, he aquí una buena recomendación en París para un martes por la noche.
El fotógrafo turco Ahment Ertug, un trotamundos amante de los “formatos monumentales”, presentará una serie de magnificas cúpulas tomadas en Berlín, Londres, Roma y Estambul. Esta presentación tendrá lugar el martes 29 de noviembre de 19 a 21 horas en la librería Galignani (1er arrondissement).
Para asistir, es necesario inscribirse vía correo electrónico a: galignani@galignani.com
Librairie Galignani // 224, rue de Rivoli (Ier). Tél. : 01 42 60 76 07.
El año de México que no fue
9 abril, 2011 § 1 comentario
El 14 de marzo comencé mi pasantía (stage en francés) en Les Echos Medias en el departamento de publicidad internacional. No he tenido oportunidad de platicarles bien de que se trata pero por el momento les puedo adelantar que se trata de un periódico francés, que me encanta lo que hago y que me siento súper a gusto y contento de estar allí. Pero el propósito de esta entrada no es platicarles ahorita el cómo me esta yendo, si no compartir la editorial del mes de abril que vi en una de las revistas que edita Les Echos que se llama Connaissance des Arts (Conocer las Artes). El artículo habla sobre el alcance que tuvo el pleito político entre Nicolas Sarkozy y Felipe Calderón en el campo de la cultura.
El arte secuestrado (L’art pris en otage)
Guy Boyer, director de la redacción.
Revista Connaissances des Arts, abril 2011
gboyer@cdesarts.com
Exposiciones anuladas, hemos visto varias. Por razones más o menos fantásticas, más o menos confesables. En los Campos Elíseos, los “Campos de la escultura” (Champs de la sculpture) fueron suprimidos en 1995 debido a una deserción de última hora de los patrocinadores coreanos. Seis años más tarde en Grenoble (en el sureste de Francia), el museo interrumpió sus proyectos debido a insectos (lyctus) que invadieron sus reservas, debiendo ser tratadas por anoxia a gran escala. En París en el museo Guimet, en 2007, el robo de dos estuatillas de Vishnou en el aeropuerto de Dacca (o Dhaka) le dio el tiro de gracia a la exposición “Las obras maestras del Delta del Ganges”, exposición maltratada por los retrasos administrativos, litigios concernientes a los seguros y por oposiciones políticas en Bangladés (o Bangladesh).
A mediados de febrero, en París, la diplomacia marcó el paso del arte. Las 350 manifestaciones previstas en el marco del año de México fueron suspendidas. El punto de partida de este desperdicio fue la condena de Florence Cassez, acusada de secuestro, a sesenta años de prisión. Tras este anuncio de la justicia mexicana (la revista de investigación “Proceso” reveló que el presidente de México Felipe Calderón Hinojosa habría presionado a los jueces para que rechazaran el caso de Florence Cassez, acusación que el gobierno mexicano niega categóricamente) los políticos se entrometen. Nicolas Sarkozy confirma el mantenimiento del año de México, pero propuso dedicarlo a la francesa condenada. Como respuesta, México decide suspender su participación. Una decisión capital pues debe recordarse que, para sus celebraciones nacionales, el país invitado también es arrendador de fondos y prestador de obras de artes. Lo que incumbía a la diplomacia se convierte entonces en un asunto político. Ni el presidente mexicano ni el presidente francés quieren ceder y cada uno busca enviar un mensaje de firmeza en la opinión púbica de su país. Inmediatamente, la exposición “México. Las culturas escondidas de Veracruz” (Mexique : les cultures anticúes de Veracruz) prevista en el museo Galo-Romano de Saint-Romain-en-Gal, cerca de Lyon, cerró antes de haber sido inaugurada. El 22 de febrero, las máscaras de jade maya que debían venir a la Pinacoteca de París fueron bloqueadas en el tarmac de México -el tarmac es una palabra técnica que designa la parte del aeropuerto reservada a la circulación de vehículos y que no corresponde a la pista de aterrizaje- (se calculan solo para esta exposición 1 millón de euros de costo de organización y 6 millones de euros de ganancias perdidas en ventas de billetes y productos derivados).
En cuanto a los blockbusters anunciados que eran “Frida Kahlo y Diego Rivera” en la Orangerie de París y “La megalópolis de México” en la Cité de l’Architecture en octubre próximo, sus organizadores aún esperan los últimos movientos de este conflicto que concierne esencialmente a la política. Este asunto mal atendido muestra una vez mas que las relaciones entre el arte y la política son complejas. Aquí, la cultura esta secuestrada. 18 meses de preparación y de negociaciones fueron reducidos a nada. Los esfuerzos de acercamiento entre Frnacia y México fueron echados abajo. Solo quedaran las palabras del cantor mexicano del grupo Los Leones de la Sierra de Xichú: “El asunto Florence Cassez / perdió toda medida / y pisoteo las flores de la cultura”.
L’art pris en otage
Guy Boyer, directeur de la rédaction.
Magazine Connaissances des Arts, avril 2011
gboyer@cdesarts.com
Des expositions annulées, on en a vu beaucoup. Pour des raisons plus ou moins fantasques, pour des raisons plus ou moins avouables. Sur les Champs Elysées, par exemple, les Champs de la sculpture avaient été supprimés en 1995 en raison d’une défection de dernière heure de mécènes coréens. A Grenoble, six ans plus tard, le musées vait interrompu ses projets pour cause d’insectes (lyctus) ayant envahi ses réserves qui durent être traitées par anoxie à grande échelle. Au musée Guimet, en 2007, pour « Les chefs d’oeuvre du delta du Gange », le volde deux statuettes de Vishnou dans l’aéroport de Dacca porta un coup de grâce à cette expositionmalmenée par des retards administratifs, des litiges concernant les assurances et d’oppositions politiques au Bangladesh. Mi-février, à Paris, c’est la diplomatie qui a pris le pas sur l’art. Les trois cent cinquante manifestations prévues dans le cadre de l’Année du Mexique ont été suspendues. Le point de départ de ce gâchis est la condamnation de FlorenceCassez, accusée d’enlèvements, à soixante ans de prison. A cette annonce de la justice mexicaine (la revue d’investigation « Proceso » a révélé que le président mexicain Felipe Calderon aurait fait pression sur les juges afin qu’ils rejettent le pourvoi en cassation de Florence Cassez, accusation que le gouvernement mexicain nie de façon catégorique), les politiques s’en mêlent. Nicolas Sarkozy confirme la tenue de l’Année du Mexique, mais propose de la dédier à la Française condamnée. Dans la foulée, le Mexique décide de suspendre sa participation. Une décision capitale car on se souvient que, pour ces célébrations nationales, le pays invité est aussi bailleur de fonds et prêteur d’oeuvres d’art. Ce qui relevait de la diplomatie tourne alors au bras de fer politique. Ni le président mexicain, ni le président français n’entendent céder et chacun veut lancer un message de fermeté à l’opinion publique de son pays. Du coup, l’exposition « Mexique : les cultures antiques de Véracruz », qui devait avoir lieu au musée de Saint-Romain en Gal, près de Lyon, a fermé avant même d’être inaugurée. Le 22 février, les masques de jade mayas qui devaient venir à la Pinacothèque de Paris ont été bloqués sur le tarmac de Mexico (1 million d’euros de coût et 6 millions d’euros de manque à gagner sur les billets d’entrée et produits dérivés). A Bordeaux, la galerie des Beaux-Arts a décidé de poursuivre son exposition « Diego Rivera » mais sans les prêts mexicains. Quant aux blockbusters annoncés qu’étaient « Frida Kahlo et Diego Rivera » à l’Orangerie et « La mégalopole de Mexico » à la Cité de l’architectureen octobre prochain, leurs organisateurs attendent les derniers rebondissements de ce conflit, qui relève essentiellement de la politique. Cette affaire mal emmanchée montre encore une fois que les relations entre l’art et la politique sont complexes. Ici, la culture est prise en otage. Dix-huit mois de préparation et de tractation ont été réduits à néant. Les efforts de rapprochement entre la France et le Mexique sont jetés à bas. Seules resteront les paroles du chanteur mexicain du groupe Los Leones de la Sierra del Xichu : « L’affaire Florence Cassez/ a perdu toute mesure/ et elle a foulé aux pieds/ les fleurs de la culture. »
Las imágenes pornográficas de nuestros tatarabuelos
8 enero, 2008 § Dejar un comentario
He aquí la primera actualización, hipotéticos lectores… Hace poco publicamos un articulito sobre la exposición L’enfer dans la bibliothèque, pero lo habíamos hecho sin muchas imágenes. Y pues tratándose de literatura erótica y de pornografía, pues había mucho de lo primero y poco de lo segundo. Así que decidimos escanear y publicar algunas postales que venden a la salida de la exposición.
Bien es sabida la ligereza con la que algunos sacerdotes se toman sus votos de castidad, y en este caso no es que sirvan como una suerte de denuncia. Tanto el autor como el ilustrador de la obra de Dom B… usan esas conocidísimas situaciones como pretexto para ilustrar una historia de alto contenido erótico.
Abajo hay dos imágenes opuestas entre sí por varios motivos. La primera es obra de Suzuki Harunobu, fue realizada hacia 1769 y pertenece a una colección de 12 xilograbados polícromos de formato chuban. La segunda es anónima y ha sido titulada L’Arétin d’Augustin Carrache ou Recueil de postures érotiques d’après les genres à l’eau-forte par cet artiste célèbre, avec le texte explicatif des Sujets, y data de 1798.
Le pupú…
3 enero, 2008 § Dejar un comentario
Le temps nous étreint
Le temps nous est gare
Le temps nous est train
- Jacques Prévert
L’art entre en gare au Grand Palais. Quand les trains et les gares inspirent l’art. [El arte entra a la estación en el Gran Palacio. Cuando los trenes y las estaciones inspiran el arte], Gran Palacio, abierto todos los días de 11h a 23h. 3€ tarifa completa, 1,5€ con descuento.
Del 21 de diciembre de 2007 al 6 de enero de 2008, la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (Société Nationale de Chemins de Fer) de Francia, festeja sus 70 años con una exposición que, si algo tiene, es que es lúdica. Pese al inmenso tamaño el tiempo vuela, o mejor dicho, corre recorriéndola. No cuenta con un recorrido definido, lo que en realidad permite visitarla mejor pues diferentes “islotes” temáticos ofrecen diferentes puntos de vista de los trenes franceses.
Uno de los puntos más atractivos, además de los precios (3€ tarifa completa, 1,50 con descuento) son las cuatro máquinas a las que el público puede montar tras una paciente espera de alrededor de una hora, y escuchar la explicación de un maquinista en activo. Se trata de cuatro trofeos de la ingeniera francesa: una locomotora de vapor 150 P13 de 1942 (en la imagen); una locomotora eléctrica BB 9004, que estableciera en 1955 el récord de 331 km/h; el TGV de primera generación, cuya silueta naranja estableciera el récord de 380 km/h el 26 de febrero de 1981, y la Nouvelle Automotrice Transilien (NAT), que será el nuevo orgullo a partir de 2009. A un lado del TGV de primera generación, un simulador recrea la jornada de abril de 2007 en la que la LGV (línea de gran velocidad) dejara frío al mundo con sus ¡¡¡570 kilómetros por hora o, si lo prefieren, 160 metros por segundo!!!
Otra sección interesante es la que dedicaron a la publicidad de la SNCF. En ella se pueden descubrir pósters cuyos autores ostentan los sencillos nombres de Maurice Utrillo, Bernard Buffet, Fujita o Salvador Dalí. Es un placer ver las creaciones de este último, aunque ninguno otro autor tiene desperdicio, en las que se pueden adivinar miles de figuras que evocan a varias ciudades francesas. Por supuesto, Utrillo retrata su querido Montmartre para llamar la atención del turista sobre aquel rincón de París. En la siguiente imagen, pueden apreciar los pósters que Jaques Nathan-Garamond diseñara para promover los destinos de París y la región de Bretaña, y el de Bernard Villemot para los coches-cama. Al lado de esta sección, en una sala de cine construida para este evento se exhiben fragmentos de películas francesas grabados en estaciones o en trenes, lo que le da un toque verdaderamente nostálgico, si es que aún le hacía falta tras visitar las cabinas de las locomotoras.
La exposición también sirve de pretexto para mostrar algunas otras manifestaciones artísticas. La fotografía, literatura, el teatro, la poesía, la música, la arquitectura, la moda y hasta el karaoke, han echado mano de este imaginario tan pintoresco. Tampoco se puede pasar por alto la sección dedicada a los niños con todo y un tren en el que se pueden montar para dar un paseo, una maqueta con trenes eléctricos y el personal de la SNCF, en uniforme revisando boletos, gritando salidas y cuidando el orden.
La exposición está muy bien organizada: hay información desde la entrada y el descomunal tamaño del Gran Palacio permite que la multitud que la visita se disperse y no genere embotellamientos. Gracias al espacio para niños los otros niños de más de treinta, cuarenta y hasta setenta años pueden disfrutar de cuanto se ofrece a la vista y al tacto. Y por si esto no fuera poco el horario es extraordinario: de once de la mañana a once de la noche, sin interrupción.
¿Qué nos deja esta genial exposición? Queda claro que los trenes franceses son motivo de orgullo nacional. Basta ver la manera de presentar el último récord, o las placas en las locomotoras que impusieron alguno; parece animales disecados. Los trenes en Francia están íntimamente ligados con el desarrollo tecnológico, económico, social, etc., del país. Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, Francia inició su reconstrucción sabiendo que gran parte de su futuro se encontraba en los ferrocarriles.
Hoy en día el gobierno francés sigue realizando grandes inversiones en investigaciones cuyos resultados se apliquen en mejoras para los trenes y las estaciones. Más allá de tendencias políticas, modas o concepciones urbanas, como lo muestran las secciones Design o Visions, buena parte de la historia europea no se entiende sin este monstruo de fierro. No nos queda otra que, al más puro estilo del siglo XIX, admirar desde México “el avance tecnológico de las naciones desarrolladas de Europa” y lamentarnos de nuestro ya inexistente y desaparecido desarrollo ferroviario.
http://www.youtube.com/get_player
Créditos de las fotos: El anuncio de la exposición lo hemos escaneado de una de las postales publicitarias que regala la SNCF en cualquier esquina de París. Los pósters de la SNCF han sido públicados en el catálogo L’Art des trains et des gares, Éditions Textuel/SNCF, 2007. El resto de las imágenes y el video fueron obtenidas, con consentimiento de los guardias de la exposición, por la Mouse & Cheese Co.
Las palabras laaaaaaaaaaaaaaaargas me excitan más
29 diciembre, 2007 § Dejar un comentario
>L’Enfer à la bibliothèque. Eros au secret, exposición de la Bibliothèque Nationale de France, site François Mitterand, del 4 de diciembre de 2007 al 2 de marzo de 2008, entrada 7€, descuentos 5€.
El 28 de diciembre de 2007 estuvimos en la exposición, cuyo nombre en español podría ser El infierno de la biblioteca. Eros en secreto. Se trata de una exposición acerca de la literatura considerada pornográfica, o por lo menos, contraria a las buenas costumbres, que se encuentra resguardada en la Biblioteca Nacional de Francia (BNF) y de documentos relacionados a este tema: fotografías, videos, grabados y estampas, y de la censura ejercida contra éstos a través de una sección de la BNF llamada precisamente “el Infierno” (l’Enfer).Los artífices de la puesta en escena de la exposición ofrecen al visitante dos recorridos posibles: uno temático-cronológico, en el que se exhiben algunas de las obras condenadas al Infierno a través del tiempo: más o menos desde finales del siglo XVIII hasta el siglo XX; y otro, puramente cronológico, explica cómo, por qué y cuándo apareció, desapareció y reapareció el Infierno de la Biblioteca.La museografía es genial. La utilización de algunos lugares comunes de la pornografía permite una presentación lúdica y que ayuda a relajar al visitante, y no sentirse incómodo al dejar salir al voyeur que lleva dentro. Ya desde el exterior el ambiente se prepara con una enorme letra X, referencia a los filmes triple x, de color rojo, proyectada en una de las torres de la biblioteca. La sala de exhibición es pequeña, por lo que el recorrido no es cansado. Está iluminada en tonos rojos que, como saben algunos, es un color relacionado con los burdeles y otros antros del género. Pero lo más simpático de todo son los espejos que se encuentran por todos lados, como invitando al visitante a gozar de su reflejo, y del reflejo de los demás, cual motel que se respete al lado de la autopista o de una universidad privada.
Uno de los poquísimos inconvenientes son los “embotellamientos” que producen los videos exhibidos. Y ya que hablamos de videos, los que se exhiben son la adaptación de La Religieuse de Diderot, L’Atelier des filletes (?), viejísimo filme en el que las escenas no le piden nada a las películas actuales y una tercera cuyo título que por el momento no recordamos.
Otro elemento muy bien pensado es el “cuarto oscuro”. En el fondo de la sala, precisamente donde se exhibe el segundo video, unos paneles negros recrean estos sórdidos lugares de placer anónimo. Pero esta vez no podemos ver las sombras de cuerpos desnudos y sudorosos buscando el clímax del placer, sino piezas de biblioteca entre las que destaca el original medieval del Roman de la Rose, escrito en el siglo XIII por Guillaume de Lorris y completada por Jean de Meung, que inspirara a Umberto Eco su célebre novela El nombre de la rosa.
Por si todo esto fuera poco, algunas bocinas invitan a escuchar una voz masculina o femenina susurrar, muy cerquita, poemas eróticos de variedad de autores: por supuesto, pudimos disfrutar alguno fragmentos de Las flores del mal de Baudelaire. Casi al final de la exposición, unos documentos ingleses hacían las delicias de los concurrentes. Se trataban de impresiones del siglo XIX las cuales, tras prender una luz por detrás, dejaba ver alguna pareja escondida en plena cópula. Así, una inocente escena de campesinos disponiéndose a levantar un montón de paja, se transformaba en una pornográfica, pues detrás del pajar dos jóvenes se apresuran a vestirse para no ser descubiertos, no sin dejar claras las enormes virtudes masculinas del varón.
Una sección llama poderosamente la atención: los grabados japoneses del siglo XIX. Una colección que muestra a hombres con miembros descomunales sometiendo a mujeres ávidas de placer. Pero el asunto puede llegar a extremos desconcertantes, como por ejemplo en la escena en la que se observa a una mujer sometida por un… enorme can.
Bien documentada, ricamente ilustrada, en la muestra no se tocan temas, o se hace tangencialmente, como la homosexualidad masculina. Por el contrario, Safo está muy bien representada, así como la crítica por medio de la caricatura pornográfica contra la nobleza, el clero y algunas otras personalidades del medio cultural (como por ejemplo, la caricatura de Dumas padre, presumiendo su enorme miembro a una mujer). También podemos ver diferentes planchas con personajes de diferentes países, haciendo referencia a los hábitos eróticos propios de latitudes como Nápoles, España, Turquía y, por qué no, de la Polinesia Francesa.
Por último, una pieza sorprendente e inesperada: una ilustración que el mismísimo Salvador Dalí ejecutó en el menú de una cena que reunió a los admiradores del marqués de Sade.
















