Dulce dama hermosa

20 enero, 2013 § Dejar un comentario


Esta entrada la publicamos originalmente en nuestro otro blog El concierto de mi viejo

¿Qué tiene en común Guillaume de Machaut con Herbie Hancock, Wayne Shorter, Wynton Marsalis, Milton Nascimento, Kathleen Battle, Sting, Placido Domingo, Stevie Wonder, Gilberto Gil, Branford Marsalis, Kenny Garrett, Charles McPherson, Joe Lovano, James Carter, Hank Jones, Brad Mehldau, Mulgrew Miller, André Previn, Marcus Roberts, Kenny Barron, Kenny Kirkland, Jack DeJohnette,  Dee Dee Bridgewater, Natalie Merchant, Hassan Hakmoun, Cyro Baptista, Lionel Loueke, The Clark Sisters, Tramaine Hawkins, Melle Mel, Busta Rhymes, Jimmy Scott y Tom Harrell?

La respuesta es Robert Sadin.

Guillaume de Machaut fue uno de los compositores más importantes en la histora de la música occidental. Ya hemos hablado un poco de otro de los “monstruos” de la época medieval, Guillaume Dufay, quien también cambió radicalmente la forma de pensar la música. Pues valga decir que sin Machaut, Dufay no sería.

Machaut, quien nació, vivió y murió en Francia entre 1300 y 1377, dictó durante su vida y tras su muerte la manera de hacer música. La primera misa polifónica se la debemos a él: la Misa de Nuestra Señora, compuesta alrededor de 1360 para la catedral de Reims, en Champaña. Sus temas iban de lo religioso a lo profano, de la contemplación al amor carnal, de la iluminación divina al festín carnal. Todo es motivo de inspiración en Machaut.

“Kirie” de la Misa de Nuestra Señora, de Machaut. Ensemble Organum

Su inspiración más grande fue, quizás, la poesía. Su repertorio comprende más de 400 poemas musicalizados, la mayor parte dedicados al amor cortés. Para él, la composición musical estaba precedida por la escritura poética. De hecho, otra gran parte de su trabajo consiste en poemas en alguna de las tres formas fijas de la poesía medieval: el virelais, la balada y el rondó.

Por su parte, Sadin es un pianista y compositor estadounidense poco conocido por el gran público pero que es un referente importante en la música medieval, la clásica y en el jazz. Su curriculum es atípico: además de haber trabajado con todos los músicos y artistas mencionados arriba, también ha dirigido ballets y orquestas en los Estados Unidos: el Ballet de Nueva York, el Composer’s Ensemble de la Universidad de Princeton y la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo. Actualmente es profesor en la New School for Jazz and Contemporary Music de Greenwich Village y es director del festival de jazz de Porto, Portugal.

En 1999 ganó tres premios Grammy como productor y arreglista del disco Gershwin’s World, en el que tocan Herbie Hancock, Stevie Wonder, Joni Mitchell, Kathleen Battle y la Orquesta de Cámara Orpheus. Además fue el productor de Alegria de Wayne Shorter y de If on a Winter’s Night de Sting.

Robert Sadin tuvo la idea de acercarse, a su manera, a Guillaume de Machaut. El resultado fue el disco Art of Love: Music of Machaut, producido por la Deutsche Grammophon en 2010. No lo hizo sólo. Invitó a un sinnúmero de artistas de todos los rincones del jazz : Milton Nascimento, Jasmine Thomas, John Ellis, Brad Mehldau, Charles Curtis, Cyro BaptistaHussan Hackmoun, Mark FeldmanSeamus Blake, Natalie Merchan, Rombero LubamboLionel Loueke, Madelein Peyroux, Anthony Burr, Dan Weiss, Matt Shulman, Graham Haynes y Celena Shafer.

Cuando Sadin y compañía se acercan a Machaut, tal parece que el músico francés del siglo XIV se puso a viajar por todo el mundo. Si Machaut hubiera estado en Brasil, África o hubiera tomado un galeón español para recorrer el Pacífico, seguramente hubiera escrito algo como ésto.

Salvo dos canciones – la número 8 “Brad’s Interlude”, y la número 13, “Evocation”, improvisación vocal de Milton Nascimento – el resto son arreglos de Sadin a virelais, baladas o rondós de Machaut.

Todo comienza de forma melancólica. “Love Without End”, es una bienvenida melancólica. Un lamento cantado por Milton Nascimento, abre la canción. El sax de John Ellis, acompañado por la guitarra de Charles Curtis, el fender de Brad Mehldeau y las percusiones de Cyro Baptista tocan la melodía. Después llega Jasmine Thomas, cantando muy suavemente un poema.

En la segunda canción, Sadin introduce una de las piezas más conocidas de Machaut: “Douce Dame”. Originalmente “Douce dame” es un virelais, una de las formas poéticas más conocidas en la Edad Media. En el catálogo de la obra de Machaut lleva el número V4. El poema trata sobre el amor cortés. El caballero sufre a causa de las dudas de su dama. La primera estrofa dice :

Douce dame jolie                                 Dulce dama hermosa

Pour dieu ne pensés mie                   Por Dios, no penséis mal

Que nulle ait signorie                        Pues nadie tiene poder

Seur moy fors vous seulement          Sobre mí, salvo usted

La version de Sadin es interpretada por Hussan Hakmoun (voz y sintir), Mark Feldman (violín), Charles Curtis (cello) y Seamus Blake (sax). Esta canción fue la única, hasta donde sabemos, que tuvo derecho a un videoclip, dirigido por Bradley Kemp, con marionetas de The Puppet Kitchen. En él, un artista (verdadero retrato de Sadin) dibuja sin descanso el retrato de su amada. Afuera cae la nieve. De pronto, llega una carta…

Hay varias interpretaciones de este virelais. Una de las más hermosas quizás sea la del tenor Hugues Cuenod. Es una versión a capella, íntima, como si estuviera recitando y al mismo tiempo cantando. Esta versión también la pueden escuchar aquí.

Entre las interpretaciones más cercanas a la de Sadin, encontré la de David Munrow, de quien mencionamos algunas cosas por acá, y la del Ensemble Obsidiennne. Ambas son versiones con instrumentos y más rítmicas. La única diferencia es que la de Obsidienne es completamente instrumental.

     

Más adelante se encuentran los arreglos de una curiosa balada: “Python la maravillosa serpiente”. En el catálogo de Machaut tiene el número B38. El tema es muy curioso: habla del monstruo mitológico que cuidaba el oráculo de Delfos. Según la mitología, Apolo mató la serpiente siendo apenas un niño, pues el monstruo había perseguido a su madre Leto.

Machaut logra desviar el tema original para hablar sobre al amor cortés. Para esta pieza, Sadin, quien toca el clavinet, reúne a Lionel Loueke en la voz, la guitarra y el bajo, John Ellis en el clarinete y la ocarina y a Cyro Baptista en la percusión. La percusión de Baptista le da un toque festivo, como si el tema de la Python, la serpiente mítica fuera una broma o un doble sentido.

Phyton, le mervilleus serpent                          Python, la serpiente maravillosa

Que Phebus de sa flesche occit.                    Que Febo mató con su flecha

Avoit la longueur d’un erpent,                        Era tan larga como una harpenta

Si com Ovides le descrit.                               Tal como la describe Ovidio

Mais onques homs serpent ne vit                   Nunca ningún hombre ha visto tan mala serpiente

Si fel, si crueus ne fier                                    Tan cruel, tan salvaje

Com le serpent qui m’escondit,                      Como la serpiente que me rechazó

Quant à ma dame merci quier.                       Cuando pedí piedad a mi dama

Python, Musica nova
Todo el disco es un redescubrimiento de Machaut. Podríamos pasar varios días hablando de cada una de las canciones. Sorprende mucho “Brad’s Interlude”, creación de Brad Mehldeau y tocada en un fender, basada en una canción de Solange, un músico contemporáneo a Machaut del que se sabe poco o nada. Y la pieza final, “Evocation”, una improvisación de Nascimento.
Sólo quiero llamar la atención sobre dos piezas más: “Dame, si vous m’êtes lointaine” y “Amour me fait désirer”. Son dos baladas (números B37 y B19). El tema, como lo podrán adivinar, es el amor cortés: la ausencia de la dama y la tristeza del caballero por su falta. Por ejemplo, en “Amour me fait désirer” el lamento del caballero es muy cruel: “Y mon calvario es tal, que no podré mantenerme en vida por mucho tiempo … Prefiero terminar mi vida en el dolor”.

Antes de que escuchen la versión de Sadin, éstas son las versiones que podríamos llamar “clásicas”.

     

La dimensión erótica es uno de los aspectos más apreciados de la poesía de este período. El tormento que sufre el caballero no es solamente del corazón. Hay un deseo, carnal, que al no ser satisfecho lleva a la locura, a que el amante se consuma:

Mais desirs fait embraser et doubler ceste amour si asprement que tout me fait oublier ne penser nay fors a li seulement et pour ce amoureusement humblement langui sans joie gouster sen morray se temprement ne sassent. Que je laie sans rouver.

Mas Deseo me abraza y multiplica este amor, con una tal violencia que me hace olvidar todo y no me deja pensar más que en mi ser amado ; por ello sufro de amor, humildemente, y sin conoceer placer. Moriré, si no acepta pronto liberarme sin que yo rompa el silencio.

En la producción de Sadin, la balada vuelve a su origen poético. Madeleine Peyroux recita, lascivamente, exigiendo, el poema “Amour me fait désirer”. Por su parte, Robert Sadin canta un jazz que, podría decirse, está calcado de la versión original.

     
Art of Love es, en conclusión, una de los discos más extraños que he escuchado y de los más sugerentes. Lo descubrí interrogando un catálogo de las bibliotecas municipales de París. Efectivamente me pareció extraño encontrarlo en la sección de jazz. Pero me lo llevé. Era 2009, y entonces no tenía mucha idea de quién era Guillaume de Machaut ni, mucho menos, Robert Sadin. Hasta hace poco, cuando empecé con el proyecto del Concierto de mi viejo, lo encontré en la “lista”. Se volvió una obsesión: cuatro meses preparando esta entrada, con la escasísima información que se encuentra sobre Sadin, tenáin que dar ese resultado.En la colección de mi viejo encontré así el disco:
art of loveRobert Sadin (arrang., clavinet, hammond B-4), Milton Nascimento (voix), Jasmine Thomas (voix), John Ellis (sax ténor, ocarina, clarinette basse), Brad Mehldau (fender rhodes, piano), Charles Curtis (guitare, cello, sine tone soundscape), Cyro Baptista (percussion, surdo), et al. Art of Love. Ancient Love Songs. Voices of Today. Deutsche Grammophon, 2009.
  1. Love without end
  2. Douce Dame
  3. Natalie’s Song
  4. Python
  5. Amour me fait désirer
  6. Tu meu sonho vivo
  7. Comment
  8. Brad’s Interlude
  9. Dame, si vous m’êtes lointaine
  10. Force of Love
  11. Doux visage
  12. Hélas
  13. Evocation

Para escribir esta entrada usamos:

  • “Art of Love”, en Medievalhttp://www.medieval.org/emfaq/cds/dgg41952.htm
  • “Chambre d’écoute. Robert Sadin”, en Criss Crosshttp://www.crisscross-jazz.com/2010/02/01/chambre-decoute-robert-sadin/
  • “Guillaume de Machaut”, en Wikipedia en español, http://es.wikipedia.org/wiki/Guillaume_de_Machaut
  • “Guillaume de Machaut”, en Wikipédia en français, http://fr.wikipedia.org/wiki/Guillaume_de_machaut
  • “Robert Sadin”, en The New School for Jazz and Contemporary Music, http://www.newschool.edu/jazz/faculty.aspx?id=11094
  • “Guillaume de Machaut”, en Medieval, http://www.medieval.org/emfaq/composers/machaut.html
Por último, siento mucho que la mayoría de las piezas están sólo disponibles en Spotify, que es un servicio sólo disponible en Europa y en los Estados Unidos…

Can’t take my eyes off you

17 enero, 2013 § 1 comentario


Can’t take my eyes off you, una canción de 1967 con letra del compositor Bob Crewe y música del tecladista Bob Gaudio, fue uno de los singles más exitosos de Frankie Vallie y que además le valió un disco de oro.

Es un tema, tan simple como pegajoso, con un toque de jazz y un ritmo fluctuante que a mí me sedujo desde mi adolescencia (por allá a finales de los 90′s) y que conocí de voz de la gran Gloria Gaynor.

Por otro lado, este tema también transpira una cierta elegancia y romanticismo que no logro describir exactamente en palabras.  Se la dedico con gran cariño a mi pareja aprovechando que  recientemente celebramos ocho años juntos.

No me dejaran mentir al decir que es todo un clásico del siglo XX! Aquí les dejo tres versiones, la primera la descubrí hoy y me gustó mucho, se trata de una versión acústica del grupo canadiense Walk off the Earth; la segunda es con la gran Gloria Gaynor y la última es la versión de Frankie Vallie.

Noël Nouvelet

1 enero, 2013 § Dejar un comentario


Este artículo fue originalmente publicado
en nuestro otro blog El concierto de mi viejo.

Como para mí el Año Nuevo hace parte de las fiestas de Navidad, sigo escuchando villancicos todavía hoy. Hoy encontré esta versión, bastante curiosa, del villancico original Noël Nouvelet. Ayer lo mencioné en el post Navidad para socialistas radicales dedicado al compositor Jehan Alain.

En este caso, se trata del grupo coral británico The King’s Singers, fundado hace 40 años. Los arreglos fueron hechos por Philip Lawson, barítono (cuarto de izquierda a derecha) y que hoy ya no forma parte del grupo. Lo que llama la atención de esta versión es la superposición de diferentes tiempos y la voz del contratenor (extrema izquierda).
El grupo no sólo hace música clásica. Tiene arreglos para otras canciones inspirados en el jazz y también tiene actuaciones más teatrales, que a mí personalmente no me hacen mucha gracia, como en este arreglo de Deck the Hall:

 

Navidad para socialistas radicales

31 diciembre, 2012 § Dejar un comentario


Este artículo fue publicado, en una versión más completa,
en nuestro otro blog El concierto de mi viejo

El 17 de junio de 1940, el mariscal Pétain ordenó la rendición del ejército francés frente al invasor nazi. El 19 de junio siguiente, tuvo lugar el primer acto de resistencia: 2500 soldados franceses apoyados por 24 coches blindados, 5 cañones de 75 mm., 13 cañones antitanques y 15 morteros de 40 kilómetros de alcance se enfrentaron a 40 mil soldados alemanes que contaban con 300 piezas de artillería de diferente calibre, 150 carros blindados y el apoyo de la Luftwaffe. Contra todo pronóstico, las tropas francesas lograron mantener el ataque durante dos días. Los alemanes tuvieron que tomar las posiciones francesas con la infantería para acabar con el episodio que hoy se conoce como la “Batalla de los Cadetes de Saumur”. El general Feldt, comandante de la 1ª Divisón de Caballería del ejército alemán, quedó tan impresionado de la hazaña francesa que dejó partir a los supervivientes sin escolta y ordenó rendirles honores militares a su paso por Beaulieu-lès-Loches.

En el campo de batalla quedaron 250 soldados franceses. Entre ellos Jehan-Ariste Alain, compositor, de 29 años.

Jehan Alain nació en San Germán en Laye (Saint-Germain-en-Laye), cerca de París, el 3 de febrero de 1911. Como su padre Albert, sus hermanas Marie-Odile y Marie-Claire, y su hermano Olivier, Jehan fue organista. Su padre construyó en su casa un órgano de 4 teclados, 4 registros y 2395 flautas que modificaba cada vez que podía.

En el Conservatorio Nacional de Música siguió los cursos de André Bloch, Georges Caussade, Paul Dukas y Roger-Ducasse. Jehan Alain era como una esponja. En poco menos de diez años formó un repertorio inmenso, de unas 120 piezas para órgano, piano y voz, cuyas influencias van desde la música antigua y del Renacimiento, hasta elementos de música norafricana de las colonias francesas.

En 1935 se casó con Madeleine, amiga de la infancia, con quien tuvo tres hijos: Lise, Agnès y Denis. A partir de entonces comenzó su trabajo como músico profesional, especialmente tocando en los servicios religiosos en algunas iglesias y sinagogas de París.

Tras estallar la guerra, se ofreció como mensajero, para aprovechar su habilidad como conductor de motocicletas. En 1939 fue enviado a Thiérache. Sobrevivió a la terrible Batalla de Dunkerque y finalmente encontró la muerte en su motocicleta durante un patrullaje en la “Batalla de los cadetes de Saumur”.

Hay dos rasgos de la música de Jehan Alain que sobresalen: el humor y su predilección por los niños. En la correspondencia publicada por su sobrina Aurelie Decourt dice:

Les petits enfants ont un regard si pur, d’une sincérité si exigeante que leurs yeux bleus, dans le petit visage sans expression, prennent une intensité affolante.

 Los niños tienen una mirada tan pura, de una sinceridad tan exigente, que sus ojos azules, en sus caritas inexpresivas, adquieren una intensidad enloquecedora.

 Monde de l’enfance, ô monde des merveilles ! Taries, vous êtes taries à jamais… Ah ! S’il n’y avait la musique !

Mundo infantil, ¡oh mundo de maravillas! Agotadas, estarán agotadas para siempre… ¡Ah! ¡Si únicamente existiera la música!

Embrasse toujours ta femme et tes petits enfants comme si c’était la dernière fois que tu les voyais.

Siempre despídete de tu esposa y de tus hijos como si fuera la última vez que los vieras.

Je frémis en pensant qu’un petit enfant pourrait ne pas trouver dans mes yeux, à son adresse, la confiance et la douceur.

Tiemblo sólo de pensar que algún niño no encuentre confianza y dulzura en mi mirada.

Las composiciones de Alain están frecuentemente apoyadas en el humor. Otros títulos curiosos son En devissant mes chaussettes [Desenrollando mis calcetines] o Berceuse sur deux notes qui cornent [Canción de cuna sobre dos notas que hacen ruido]



En 1938, compuso algunas piezas navideñas para piano o para voz. Entre ellas se encuentran Le petit Jésus s’en va-t-à l’école [El niño Jesús se va a la escuela] para piano; los arreglos para el villancico Noël nouvelet para tres voces mixtas y otra versión para órgano; la canción Que j’aime ce divin Enfant [Cómo quiero a ese divino Niño] en dos versiones: para tres voces mixtas y para dos voces y órgano; la Marche de Saint Nicolas [Marcha de San Nicolás] para dos cornos, tambor y órgano.

 

Noël Nouvelet, a partir del minuto 4’10”

El coro Les Petits chanteurs de Sainte-Croix de Neuilly


Que j’aime ce divin Enfant [Cómo quiero a ese divino Niño]

Ensemble Vocal Allegro, dirigido por Werner Pfaff, en la Iglesia Protestante de Niederhausbergen

Además, compuso también Le Père Noël passera-t-il ? (Chanson du Père Noël en deux actes et un épilogue ou Noël pour radicaux-socialistes) [¿Llegará San Nicolás? (Canción de Navidad en dos actos y un epílogo, o Navidad para socialistas radicales)]. La referencia a los socialistas radicales puede parecer una excentricidad. Sin embargo, el compositor se refiere a sus hijos, entonces muy pequeños para ir a la iglesia: al igual que los “socialistas radicales”, los bebés no iban a misa.

La canción es un cuento en tres partes. En la primera, los niños preguntan a su padre si recibirán sus regalos de Navidad. Uno pide un auto, otra una muñeca, otro un trenesito y otra más un juego de té. A cada pregunta el papá responde: “Yo no lo sé, quizás sí”. En la segunda parte aparece Papá Noel (San Nicolás) y pregunta quién de los niños se portó bien. Los niños aceptan, tristes, que no se portaron bien. Papá Noel se pregunta entonces: “¿Qué puedo hacer si estos niños no se han portado bien, si han sido tan malos?”

San Nicolás decide entonces darles otro tipo de regalos: valor, inteligencia y generosidad. Los niños prometen portarse bien y el cuento termina con un final feliz, porque además San Nicolás decide darles sus juguetes también.

Por acá encontré dos versiones. En la primera, se trata de la versión del Ensemble Vocal Sequenza 9.3, dirigido por Catherine Simonpietri. Fue publicada en el disco Jean Alain retrouvé. Intégrale de l’œuvre vocale, Sisyphe, 2005. Es una versión un poco más larga que la segunda, pues el Papá Noel y el padre de los niños intervienen más veces.

En la segunda versión, que encontré en Spotify, se trata del coro Les petits chanteurs de Sainte-Croix de Neuilly, coro fundado en 1956 en las cercanías de París. El papá de los niños no aparece en ella y sigue un ritmo más cadencioso que la primera.

Hay una gran diferencia entre ambas: la primera versión es la de un coro de adultos, mientras que la segunda se trata de un coro de niños. Aunque la dicción es mejor en la primera, la versión de Les petits chanteurs resulta más creíble, sobre todo cuando se acerca al final. Las voces son más coherentes con la historia y, por ello, más emotivas.

Para saber algo más de este genial compositor, les recomienda que vean la entrevista a Kimberly Marshall (sólo en inglés):
Un mini documental, con música coral de fondo por acá:
Hay una “Asociación Jehan Alain”, que tiene un sitio web bastante deficiente por acá, y un sitio hecho por Marie-Claire Alain, hermana de Jehan.

Tilica y flaca es la calaca

29 octubre, 2012 § 2 comentarios


Hasta los Huesos (Jusqu’à l’os), Mexique 2001

Originalmente publicado en nuestro antiguo blog en octubre 2008 por Radinito, he aquí este reblog aprovechando la celebración del día de muertos en México el 1 y 2 de noviembre, que se celebra al mismo tiempo que la Toussaint  y la Commémoration des fidèles défunts en Francia. La celebración en México tiene la distinción de llevarse a cabo de forma muy festiva, es decir, con música, grandes cantidades de alimentos y bebidas, colores brillantes en la decoración y sobre todo la imagen de una muerte representada de mil maneras, desde un cráneo de azúcar hasta un esqueleto muy refinado y con vestimentas elegantes.

El cortometraje animado del que les habló Radinito en 2008 se titula “Hasta los huesos”. Un video muy divertido con el que su autor, René Castillo, ha ganado numerosos premios desde el 2001.

SÁBADO, 11 DE OCTUBRE DE 2008, SE DESTETÓ TETÉ. Por Radinito. 

No sabemos si alguien ya había visto este video que nosotros acabamos de descubrir en Youtube. Es una animacion mexicana de 2001, con la intervencion de la ENORME Eugenia León cantando La Llorona y un equipo, también enorme, de animadores. Un cortometraje muy divertido y con una gran calidad tecnica.

 

Dice Radinito que se le dedica a Yan Thomas, recientemente fallecido, como despedida à la mexicaine…

Y aquí la versión completa:

Tipo de producción/Type of Production
Cortometraje/Short Film
Año de producción/Production Year
2001
País/Country
México
Duración/Running Time 
11 min.
Dirección/Director
René Castillo
Producción/Producer
Alejandra Guevara, René Castillo
Guión/Screenplay
René Castillo
Fotografía/Cinematography
Sergio Ulloa
Edición/Editing
René Castillo
Sonido/Sound
Gabriel Romo, Edgar Morales
Música/Music
Grupo Café Tacuba
Dirección de arte/Art Direction
Cecilia Lagos

La mujer que debía existir

1 septiembre, 2012 § Dejar un comentario


Este artículo se publicó originalmente en nuestro otro blog, El concierto de mi viejo
Qué extraño país es México. Tan macho y tan conservador. Pero capaz de idolatrar a una Chavela tan contraria a él: nacida en otro país, liberada, liberal, lesbiana. Todo lo contrario de una mujer mexicana. Chavela Vargas quizás fue la encarnación de los fantasmas nacionales.

Hace un mes se fue la Chamana por segunda vez. Esta vez definitivamente. Ya se había ido una vez, en 1979, cuando ya casi no había noticias suyas. Pero volvió. Volvió porque, en palabras del director de cine Werner Herzog, “esa mujer debe existir”.

Para mi generación, su descubrimiento fue necesariamente tardío. Su primera ausencia obligaba: nos tocó conocerla a través de relatos, de fiestas en las que no tardaba en salir alguno de sus discos. Era una artista mitad desconocida, mitad leyenda, que se aparecía por aquí y por allá, entre finales de noches de alcohol. “¡Canta una de Chavela!”, “Esa la cantaba Chavela”. Chavela se convertía rápidamente en una referencia obligada. Por lo menos había que saber quién era.

Y de habitar la voz de otros, en 1991 volvió a la suya. Siguió una fugaz aparición en una película de Werner Herzog (Grito de Piedra) y el bar El Hábito. Cierto, ya no era la de antes, pero seguía fuerte, recia, “rejega”. Con ese temblor en las frases de más sentimiento, justo donde había odio, dolor o amor. Todos los sentimientos temblaban en su garganta. Su forma de cantar y su gusto por las rancheras son interpretaciones que hechizan. Su voz invade la atmósfera y se vuelve la temperatura del lugar. Su voz puede ser aire viscoso del clima caliente mexicano. Está ahí: no puede hacerse nada. No se puede dejar de escucharla. No hay a dónde ir. La bruja, la chamana, la hechizera no permite huir.

Su pasado quedó sumergido en la oscuridad. “Nací en la costa de Guerrero”, afirmaba. Era cierto, sólo que su costa de Guerrero se extendía hasta la frontera con Colombia. Chavela Vargas había nacido en San Joaquín de Flores, Costa Rica.

Tuvo dos hermanos y una hermana. El mayor se suicidó y este episodio quizás marcó su música. ”Admiro su suicido porque fue muy elegante”, le dijo a Luis Enrique Ramírez en 1991, en la primera entrevista que concedió tras su larga ausencia. “‘Quizás no te vuelva a ver’, le dijo a mi otro hermano, ‘Adiós’”. Y se pegó un tiro. Chavela dejó poco después Costa Rica. Y llegó a México.

Su carrera profesional empezó en Acapulco, a finales de los años cuarenta. Cantaba en un hotel cercano a La Quebrada, “descalza y sin maquillaje”. Siguió un breve paso por Nueva York y luego en la Ciudad de México en el bar El Quid. Desde ese momento sólo conoció el exceso.

Primero el exceso de música. Cantó todos los géneros. La música ranchera fue la que mejor le sentó. La expresión minimalista de la música es, sin duda, la ranchera. Basta una guitarra y una voz. ¿Hay una mejor manera de sufrir? No, canta Chavela: “Yo para tí soy lo peor de lo peor. Tú para mí… ¿ya pa qué te lo digo?” Y con cada canción se expían todos los pecados, uno a uno; frases de olvido, de dolor, de abandono…

Y de alcohol. Todo el que hubiera. Exceso de alcohol. “Cuando el alcohol te va tomando, dices: El amor me deja mucho dolor, por eso voy a tomar. Ahora soy muy desgraciada, voy a tomar”. Todo el tequila que le quedó a la mano – 45 mil litros en 35 años, según sus cálculos – se lo bebió. Años después, cuando ya era abstemia, el tequila seguía estando ligado a una particular idea de belleza: “el alcohol tiene una magia increíble; cuando ésta se conserva te adentras en una atmósfera muy bella…”.

También su lado destructivo. Sus primeros treinta y cinco años de carrera los vivió como en un sopor. Contaba que durante los conciertos, no veía a su público. Subía borracha al escenario por gusto, por miedo, por lo que fuera. Y borracha se forjó su leyenda.

Al paso de los años, su voz se fue engrosando. Adquirió una textura áspera, cavernosa. De mujer que lo ha visto todo y nada se le ha negado. Tan ronca, que su primer regreso ya no era canto: era oración. Grave, proveniente de alguien que vivió lo peor y lo mejor. Ése era su hechizo.

Exceso de amor… Sus interpretaciones iban más allá de la poesía. Cada uno de los versos llevaban un pedazo de su vida, un recuerdo y quién sabe cuántos deseos cumplidos e incumplidos. Algunos de ellos pasaron de ser secretos a confirmación. Desde que se puso pantalones, para escandalo de la sociedad, no había necesidad de decirlo: Chavela era pura, nunca había estado “con ningún señor”. Su música acompañó todos los romances. Claro, la Vargas fue estandarte del mundo homosexual, pero también podía acompañar a los amores más improbables.

Su figura, gustara o no, influyó enormemente. No es sólo que sus canciones se sigan cantando. Es que ella sigue siendo una referencia. Chavela se volvió la Llorona detrás de un piano.

Mi viejo tenía en su colección:

  • Chavela Vargas en Carnegie Hall, Wea, 2004, 79”
  • Voz y sentimiento, 2 CDs., Orfeon, 2003 (?), 97”

El artículo de Luis Enrique Ramírez, “Réquiem por la Chamana. Entrevista a Chavela Vargas“, nos inspiró la mayor parte de las ideas.

Mamá Caribe

28 mayo, 2012 § Dejar un comentario


Este post se publicó originalmente en nuestro blog El Concierto de mi viejo

Sucedió ayer, en el Sena. Fue uno de esos milagros que ocurren cotidianamente en las calles de París. Sólo que esta vez tuvo lugar en el río: la ribera parisina se transformó en una playa de Puerto España. En una de las innumerables peniches llamada Le Petit Bain - pequeñas embarcaciones que sirven para todo tipo de propósitos, desde casas hasta restaurantes – que están atracadas a lo largo del río, Calypso Rose, la leyenda de Trinidad y Tobago, dio un concierto, casi un concierto privado.

Confusión en la hora de la cita: en algunos sitios se advertía que iniciaría a las ocho; en otro, a las nueve. Nuestra ansiedad nos llevó ahí a las siete y media. A las ocho en punto sólo había tres personas delante de nosotros esperando a que se abrieran las puertas de la bodega del barco donde tendría lugar el concierto. Ocho y media: somos alrededor de diez personas y finalmente entramos. Efectivamente, se trata de la bodega de la peniche, acondicionada con una barra nada más bajar por las escaleras de metal y un escenario y un camerino al fondo. Nueve de la noche: aún nada. Estamos atrasados ya una hora; o no, dependiendo dependiendo de la hora marcada en los boletos.

A las nueve y media subió el artista telonero. Un petit chanteur, como él mismo se presentó. Habla tan rápido que no retuvimos su nombre. Viene del Senegal y su altura disimula un poco su cuerpo flaco. Guitarra a la mano, comienza a cantar. Tres, cuatro, cinco o seis preciosas canciones, como de cuna, en francés, en inglés y en wólof. Pero la guitarra falla. Los ingenieros de sonido suspenden un momento su actuación. Lástima. De nuevo la espera…

Diez de la noche y hay ya una treintena de personas. Calypso Rose envía a su vanguardia. Seis músicos que de inmediato toman posesión de sus instrumentos y la música inunda el lugar: tecladista, trompetista, saxofonista, baterista, bajista y guitarrista, en ese orden, de izquierda a derecha. La puerta de atrás se abre de nuevo y la diva aparece a un lado del escenario, vestida completamente de blanco, con toda su vida a cuestas y una sonrisa maliciosa en la cara. Le cuesta trabajo caminar y para subir los dos escalones del escenario necesita apoyarse en el brazo de alguien. Por un momento nos preguntamos si tendrá las fuerzas necesarias para dar el concierto.

Pero en cuanto tomó su lugar, se operó el milagro: Calypso rejuveneció, Calypso bailó, cantó y bromeó con el público. “¡Tengo 72 años y les voy a dar mi cuerpo durante una hora y media!”, nos anunció a todo pulmón. Y en menos de un minuto sus zapatos salieron volando: la reina del calipso canta descalza, como lo hacía también la diva de Cabo Verde. Afuera la temperatura roza los 35 grados, adentro no tarda en igualarla. Calypso Rose abre su concierto con Summertime.

Esta mujer chisporrotea alegría, sensualidad e historia. Diva entre las divas, se compara a la norteamericana Aretha Franklin, a la mítica sudafricana Miriam Makeba, a la cubana Celia Cruz y a la caboverdiana Cesaria Évora. Ha escrito más de ochocientas canciones y es todo un ícono nacional en su natal Trinidad y Tobago. Las letras de sus canciones hablan, entre otras cosas, sobre el desarraigo de los esclavos negros llegados al Caribe. Es un tema que le viene como una obsesión. Ella misma es descendiente de esclavos: su tatarabuela, a la que conoció, fue atrapada en Guinea y vendida como esclava en Trinidad y Tobago. La segunda canción de la noche, Back to Africa, la escribió precisamente en recuerdo a su tatarabuela.

No es extraño, pues, que Miriam Makeba sea una de las constantes presencias en la música de Calypso Rose. Makeba, “Mamá África”, es todo un símbolo de la lucha anti apartheid en Sudáfrica. A ella le dedicó uno de los últimos números de la tarde, Voodoo Lay Loo:

Otra fuente de inspiración son las noticias diarias. Según cuenta ella misma, una noche, mientras veía las noticias, escuchó una noticia sobre judíos etíopes que llegaban a vivir a Israel. Calypso Rose quedó impresionada por la escena: una fila de judíos negros saludaban a la cámara con una enorme sonrisa en la cara en el aeropuerto de Tel Aviv. De inmediato, se levantó y compusó el que quizás sea el único calipso que habla sobre Israel (me gustaría ver a un público israelí escuchando esta canción) y uno de sus éxitos más grandes, Israel By Bus.

Calypso Rose se divierte en el escenario y, a juzgar por su actitud con el público, se divierte en la vida diaria. Sus letras contienen innumerables referencias sexuales y no tiene ningún empacho en imitar posturas eróticas. El micrófono que vuela entre sus manos de pronto aparece entre sus piernas como si fuera un enorme falo negro. Entonces ella grita el coro de una de sus canciones: I’ve got some sugar down there! A Man is a Man:

Poco antes de terminar volvió a su camerino para descansar. Entonces sus músicos se exhibieron. Cada uno paso revista a su instrumento, haciendo infinitas variaciones sobre el tema orignal de Nat King Cole, Calypso Blues.

En su sitio web, además, se pueden ver algunos extractos del documental The Lioness of the Jungle, dirigido por Pascale Obolo, dedicado a la carrera de esta gran artista.

Aquí abajo, una grabación del concierto (pero no se lo digan a nadie). Ella llega hacia el minuto 2’30”:

En la colección de mi viejo encontré el último disco de Calypso Rose, de donde salió la mayoría de las canciones que escuchamos ayer. Es un álbum que relanza su carrera, como lo hicieran en su momento Buenavista Social Club, con la ligera diferencia de que Calypso ya tenía un largo haber.

Calypso Rose, Calypso Rose, Puerto España, Maturity Music, 2009.

Pistas:

  1. Back to Africa
  2. Summertime
  3. Calypso Blues
  4. Israel by bus
  5. Sweet Brown Sugar
  6. Underneath the Mango Tree
  7. I Say A Little Prayer
  8. A Man Is a Man
  9. How Long
  10. Voodoo Lay Loo
  11. Rhum and Coca-Cola

Si mon candidat était une pop-star

23 abril, 2012 § Dejar un comentario


Este post se publicó originalmente en nuestro otro blog.

 

Ça y est. Las elecciones francesas comenzaron. Ayer domingo 23 de abril, tuvo lugar la primera ronda. En total se enfrentaron diez candidatos de todo el espectro político. Resultó ganador el candidato socialista, François Hollande, con 28.63%, seguido del presidente saliente Nicolas Sarkozy con 27.18% de la UMP. El dato amargo es que la xenófoba derecha extrema, representada por Marine Le Pen, hija de Jean-Marie Le Pen, logró su mejor porcentaje de su historia: 17.90% del electorado francés piensa que el partido racista y nacionalista Front National, es mejor opción que cualquier otra fuerza política. Da miedo.

Pero además de estos tres grandes de la elección francesa, hubo otros candidatos casi igual de populares, pero con menos posibilidades: el candidato de un frente de izquierda que reúno a comunistas y socialistas radicales, Jean-Luc Mélenchon, así como el candidato centrista François BayrouEva Joly, por los ecologistas (que aquí son un verdadero partido de izquierda); Philippe Poutou, por el Nouveau Parti Anticapitaliste (Nuevo Partido Anticapitalista, izquierda); Nicolas Dupont-Aignan, por Debout La République (La República de Pie, derecha gaullista), Nathalie Artaud, por Lutte Ouvrière (Lucha Obrera, comunista trostkysta) y Jacques Cheminade, por Solidarité et Progrès (Solidaridad y Progreso, derecha moderada).

Irónicos como son los franceses, poco antes de las elecciones, los reporteros de Le Monde se divirtieron pidiéndola a los lectores que recomendaran canciones para publicar una serie de listas de canciones más representativas de los candidatos. Si ya conocen a uno o varios de esos políticos franceses, les recomiendo que se den una vueltesita, si no, es una manera de darse una idea de sus personalidades y propuestas.

Todas las imágenes y todas las canciones las tómamos, íntegras, del blog de Le Monde, “A la recherche des sons perdus“:

Para François Hollande, la compilación se llamaría algo así como Alone Together, e incluiría:


Angry Samoans - Are You a Square ?

Noir Desir - A l’envers a l’endroit

Ludwig von 88 - Oui Oui et la voiture jaune

The Who – Substitute

Daniel Darc - C’est moi le printemps

Jacques Dutronc – L’idole

Public Image Ltd - Socialist

Stan Ridgway – I Wanna Be A Boss

Moondog – I’m This, I’m That

Le Grand orchestre du Splendid - Le grand méchant mou

Eagles of death metal - How can a man with so many friends feel so alone

Police – So Lonely

The Strokes - Alone Together

Cliff Edwards - When I See An Elephant Fly

TTC & DJ Vadim - L’art d’écouter 

Blur – Charmless Man

Florent Marchet - Je m’en tire pas mal

The Libertines - Time for Heroes

Delroy Wilson - Better Must Come

Low - Lion/Lamb

Rolling Stones - Cocksucker blues

La compilación L’Homme Pressé (El hombre presionado), de Nicolas Sarkozy, presenta éxitos como:

Jacques Dutronc – L’opportuniste

Noir Désir - L’Homme Pressé

Minor Threat - Small man, Big mouth

James Brown – I Got Ants In My Pants

La Rue Kétanou - Tu parles trop

Renaud - Jojo le démago

Hanni El Khatib – You Rascal You

Les Fatals Picards - la France du Petit Nicolas

George Brassens – Les copains d’abord

Gang of Four – Not Great Men

Michel Sardou – Ils ont le pétrole mais c’est tout

Mel Brooks – It’s Good To Be The King

Saïan Supa Crew - Angela

Alain Bashung - Résidents de la République

Keny Arkana - Nettoyage au Karcher

Renaud – Hexagone

Suicide - Fast Money Music

Nine Inch Nails – Discipline

Les Ogres de Barback - Le petit Nicolas

Eurythmics - I saved the world today

Lou Reed - Vicious

Sisters of Mercy - First and Last and Always

Si Marine Le Pen no se hubiera presentado a las elecciones, quizás estaría lanzando los éxitos de su compilación Behind Bleu-Blanc-Rouge Eyes:

Morrissey - The National Front Disco

Philippe Katerine - le 20.04.05

Svinkels – Front contre front

Paul Overstreet - Sein’ My Father in Me

INXS - Suicide blonde

Les Olivensteins - Pétain, Darlan, c’était le bon temps

Asian Dub Foundation - Fortress Europe

The Who – Behind Blue Eyes

Bérurier Noir - Porcherie (Live)

Led Zeppelin - Immigrant Song

Sinsemilia - La flamme

Noir Désir - Un jour en France

La Rumeur – 365 Cicatrices

The Melvins - Joan of Arc

Casey - Libérez la bête

Georges Brassens - La ballade des gens nés quelque part

Jarabe de Palo - En lo puro no hey futuro

David Bowie - She shook me cold

IAM - Nés sous la même étoile

Bob Dylan - Idiot Wind

Discharge- Free speech for the dumb

Brigitte Fontaine - La viande

No one is innocent - La Peur

Paul Simon - Oh, Marion

Renaud - Elle est facho

Jean-Luc Mélenchon enardecería las masas con los títulos de su compilación A Tsar is Born:

Ridan - Passe À Ton Voisin

Jean Ferrat - Ma France

James Brown – I Don’t Want Nobody to Give Me Nothing (Open Up the Door I’ll Get It Myself

Olivensteins – Je Hais Les Fils de Riches

Quilapayun - El Pueblo Unido Jamas Sera Vencido

Les Wampas – Georges Marchais

Morrissey – Journalists who lie

Rage against the machine -  Voice of the voiceless

Noir Désir et Brigitte Fontaine- L’Europe

Big Youth – Color Red

Motörhead - Eat the rich

Elista – Je suis une nuit de tempête

Trust - Antisocial

HK & les Saltimbanks - On lâche rien

Gang Of Four – Capital (It Fails Us Now)

Sepultura - Refuse/Resist

Aus-Rotten - That system work for them

Carly Simon - You´re so vain

Shantel – Disko Partizani

John Lennon – Working class hero

Stealers Wheel – Stuck in the middle with you

Kansas - Carry on my wayward son

Neil Young - Everybody knows this is nowhere

De La Soul – Me, Myself and I

La grande Sophie – Du Courage

Joe Jackson – You can’t get what you want (Till you know what you want)

Morrissey - I know it’s gonna happen someday

Telepopmusik – Let’s Go Again

Otis Wright – It Soon Be Done

The Kinks - I’m not like everybody else

Sage Francis – Call me François

The Flaming Lips - Waitin’ for a superman

Serge Reggiani - Il suffirait de presque rien

Will Oldham - I Am Still What I Meant To Be

Buena Vista Social Club – Orgullecida

Alain Souchon - Ultra moderne solitude

 Phoenix – Consolation Prizes

Vic Chesnutt - Flirted With You All My Life

Aggressive Agricultor - Ma charrue n’avance plus

Joy Division – Candidate

Hüsker Dü - Indecision Time

Jean-Jacques Goldman – Je marche seul

Fréhel - La Der des der

Eva Joly arrancaría suspiros con Green Girl from the North Country, haciendo honor a su patria de nacimiento, Noruega, y la de adopción, Francia:

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Philippe Poutou haría profesión de humildad con I’m Not The One:

The Redskins - Keep on Keepin’on

Les Sales Majestés – Camarade

Pierre Desproges – Ça, ça fait mal à l’ouvrier

Leo Ferré - Ils ont voté

Gilian Hills - Zou bisou bisou

The Jam - (Just who is) the 5 o’clock hero

The Kinks  - A well respected man

The Gathering – Red is a slow colour

Évariste – La Révolution

Black Keys - I’m not the one

Youngblood Brass Band – Is That a Riot?

Yvan Marc - Un monde de grève

Je Vous Déteste - La Jeune Garde 

Stupeflip - A bas la hierarchie

Billy Bragg - Which side are you on

Tennessee Ernie Ford - Sixteen tons

Richard Desjardins - Le bon gars

Ludwig von 88 - Lapin Billy s’en va t-en guerre

Les Charlots - Merci patron

Nicolas Dupont-Aignan haría una reivindicación con Ne m’appelez plus jamais NDA (No vuelvan a llamarme NDA)

Véronique Sanson - Monsieur Dupont

Françoise Hardy – Laisse-moi rêver

Téléphone - Crache Ton Venin

Vanessa Paradis - Made in Asia

Jacques Higelin - Aux héros de la voltige

Bobby Lapointe – Petit homme qui vit d’espoir

Tyler The Creator - Radicals

Sepultura - We Who Are Not As Others

Radiohead - No surprises

Michel Sardou - Ne m’appelez plus jamais France

Tal - Le Droit de Rêver

The Do - Stay just a little bit more

Bernard Lavilliers - Mains d’or

Carte de Séjour - Douce France

Frank Zappa - What’s The Ugliest Part Of Your Body

The Fall - Last chance to turn around

Jacques Dutronc – Merde In France (Cacapoum)

Les Cowboys fringants - En Berne

Laibach - Now you will pay

Nathalie Arthaud, armaría conciertos radicales con su La Révolution n’est pas un pique-nique (La Revolución no es un picnic):

Y Jacques Cheminade, sería tan ameno como el título de su compilación: Un Homme a Disparu dans le ciel (Un hombre desapareció en el cielo):

Camille - Mars is no fun
Pink Floyd – Interstellar overdrive
Amon Tobin -  Back from space
Rockin’ Squat – Pouvoir Secret
Röyksopp - In Space
Frank Sinatra - Fly me to the moon
Gérard Palaprat - Un Homme A Disparu Dans Le Ciel
Voivod - Forgotten in space
Babylon Zoo - Spaceman
The Rezillos - Flying saucer attack
REM - Man on the Moon
Pierre Vassiliu - Qui c’est celui là ?
The National - Secret Meeting
Elton John - Rocket Man
Placebo – Mars Landing Party
David Bowie - Life on Mars ?
Hervé Cristiani – Dans les étoiles noires
The Kinks – I’m Not Like Everybody Else
Paul McCartney et les Wings – Venus and Mars

Feliz Cumpleaños

12 abril, 2012 § Dejar un comentario


Este post fue publicado originalmente en nuestro otro blog, El Concierto de mi viejo.

La visita de mi mamá coincidió con el cumpleaños de mi papá, el domingo pasado. Para haber sido su primer cumpleaños en el que su ausencia es definitiva, creo que lo pasamos mejor de lo que esperábamos. La nostalgia y la alegría se mezclaron a los quesos y jamones que pedimos en honor del hombre que tanto quisimos y cuya partida nos hace olvidar sus defectos y admirar sus virtudes – sí, mi papá es el más alto de todos. De pronto, entre anécdotas y bromas, sorprendía a mi mamá con una mirada perdida, recordando quién sabe cuál escena, momento o frase de mi viejo, de nuestro viejo…

Qué pronto te fuiste papá… Cuántos cumpleaños te faltaron celebrar con nosotros… Por eso le insistí a mi madre que fuéramos a aquel restauransito en el que te la pasaste tan bien la última vez que estuvimos juntos, en el que echaste quién sabe cuántos chistes. Como siempre, yo hacía como que no me causaban risa, pero espero que te hayas dado cuenta que lo hacía para que siguieras intentando hacerme reír y siguieras haciendo tus bromas simples y bien intencionadas. Y entre todos – mi mamá, mi tío, mi pareja, una amiga, tu ausencia y yo -, creo que lo pasamos mejor de lo que esperábamos. Queriéndote y celebrando que en 1950 naciste e iniciaste nuestra historia.
Y así como te gustaba la ironía y los juegos de semejanzas, todo el día traje en la cabeza el último Feliz Cumpleaños que te dediqué y que vuelvo a dedicarte:
Peter Heidrich (1935), “‘Happy Birthday’ Variations” (1994):
Thema 00:01
A la manera de Joseph Haydn 00:28
A la manera de Wolfgang Amadeus Mozart 01:46
A la manera de Ludwig van Beethoven 02:30
A la manera de Johannes Brahms 03:30
A la manera de Robert Schumann 04:28
A la manera de Antonin Dvorák 06:02
A ritmo de polka/vals 06:35
A la manera de una película muda 07:29
A ritmo de ragtime 08:27
A ritmo de tango 08:59
A ritmo de czardas 09:59
Extraído de: Happy Birthday, Gidon Kremer, Kremerata Baltica, Alte Reitschule, Nonesuch, 66’47

Feliz Navidad

24 diciembre, 2011 § 1 comentario


Mi viejo solía poner esto en Navidad. Ahora que lo vuelvo a escuchar (obviamente influenciado por las fechas), me vuelve un recuerdo de seguridad. Tenía menos de veinte años y estaba muy bien. Mis papás también. El departamento donde vivíamos era simplemente cálido (mis viejos siempre se quejaron que hacía mucho frío, pero yo siempre lo encontré calientito) y mi mamá lo mantenía ordenado y arreglado.

Por aquellos años tocaba en el grupo coral de la escuela, y por turnos los músicos teníamos que hacernos cargo de algunos instrumentos. Cada tres o cuatro semanas llegaba a la casa con el teclado. Un Roland. Y me podía pasar horas ensayando con él y esta música, buscando todos los efectos y tratando de igualarlos (para terror de mi familia y de mis vecinos).

Feliz Navidad viejito mío.

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