Rome: unbelievably impressive

4 febrero, 2011 § Dejar un comentario


What do you imagine when we talk about Rome? The Trevi fountain, The Vatican, The Spanish Steps, and of course the Coliseum – the largest amphitheater ever built by the Roman empire. Rome is well known for the grands jours of its imperial past and for being the center of the Catholic church. Indeed, this city has a rich history and a number of well famous sites. The atmosphere of the Roman era can be felt throughout the city.

Here are some pictures of my trip in September 2008.

Yo mérito Romerito

Pablo y yo, Roma. Septiembre 2008

La familia Avilés Flores en Roma

Una de mis fotos favoritas de Roma, me gusta la mezcla de tonos rojo

En un balcón cerca de la plaza España

Mercadito en RomaNB : Apparently everything in Rome closes at 5 or 6 o'clock, ridiculous time.

Señora viendo su cámara digital con una brújula ¿Qué no tiene zoom?

??

En un restaurante

??

Puentes

Estatua

Zona de restaurantes

Hitler en una botella de Vino

Blanco y negro

Detalle de la iglesia ???

Detalle de Arco

Ruinas. Who wants to play hide and seek in the Roman ruins?

Ruinas

Arco

Los papás de Pablo en Roma, septiembre 2008

Ruinas

Detalle del Arco

DEtalle

Pablo frente a la fuente de Trevi, Roma

Pablo y sus papás (Roberto y María) en la fuente de Trevi, Roma

Siul en la Fuente de Trevi. So, you're supposed to throw a penny, or in this case a euro cent, into the fountain and that's supposed to mean that you're gonna back to Rome at some point.

Fuente de Trevi

Techo

Ruinas

ColiseoThe Coliseum: It is an unbelievably impressive structure and you need little imagination to picture in your mind gladiators doing battle.

Coliseo

Al interior del Coliseo

Coliseo de Roma

Vista completa del Coliseo de Roma

Coliseo de Roma, Ventanas

Coliseo de Roma

San Gimignano: ciudad medieval

6 enero, 2011 § 1 comentario


San Gimignano es quizás uno de los pueblos medievales más espectaculares que hay en la Toscana. Esta inscrito en la lista del Patrimonio mundial de la UNESCO principalmente porque la ciudad conserva intacta, según testimonian cuadros de la época (por ejemplo los de Taddeo Bartolo que se conservan en el Museo Cívico de la ciudad), su arquitectura del siglo XIV, además por allí leí que Dante Alighieri vivió en esa ciudad en el 1300 como embajador del la liga del golfo en Toscana.

Otro dato que encontré interesante fue que San Gimignano era una comuna autónoma, pero con la peste de 1348 que provocó un fuerte despoblamiento, la ciudad entró en una grave crisis y se vio obligada a someterse a Florencia en 1353.

Yo quedé estupefacto de la belleza del lugar y lo que más me impactó fueron sus altas torres medievales que se ven desde lejos, que eran construcciones que hacían las familias ricas para simbolizar su riqueza y su poder (qué curioso ¿no les suena familiar?). Eran un conjunto de 72 casas-torre y la más alta se elevaba hasta los 54 metros de alto, pero en su visita sólo podrán apreciar 14 de las que quedaron. Aún así, San Gimignano sigue guardando su aspecto feudal y su belleza.

¿Cómo llegar?

En tren: La estación más cercana a San Gimignano, es en Poggibonsi, en la línea de Empoli-Siena, que está a sólo 13 km de distancia. Poggibonsi que está unida por varios servicios de autobús diarios a San Gimignano. La estación central de Florencia (Santa Maria Novella) está situada a 56 km.

Los dejo con unas cuantas fotos que tomé en mi viaje, a ver si se animan.

Piazza del Duomo et la Collégiale

Via Folgore da San Gimignano

Via Folgore da San Gimignano

Presenciamos una boda

Las damas de compañía

Pablo que nunca me deja tomar las fotos si no aparece él

Un bune lugar para quedarse, y quizás el único en el pueblo. Appartamenti Rossi Carla (recomendado por la guía de viajes francesa Le Routard)

Siempre me han gustado las calles estrechas como esta, lástima que no anoté el nombre.

Ya se habrán dado cuenta que me gusta fotografiar la fauna del lugar.

Vista desde San Gimignano.

???

Comiendo helados

Los turistas japoneses que nunca faltan. Esta vez se pusieron a cantar opera en lengua italiana frente a la iglesia principal. Fue todo una experiencia.

Place de la Cisterna

Piazza della Cisterna

Le village toscan de San Gimagnano : conflit de voisinage et course au pouvoir, la folie des hauteurs.

Las impresionantes torres a distancia, ,justo en l entrada de la ciudad.

San Gimignano - Torri Salvucci (o torri gemelle)

Vista de la Toscana

Vista de la Toscana

Piazza dal Duomo et la Collégiale

Estudiantes de arte

Dibujando

Plaza del Duomo

Calle

Calle en el pueblito mágico de la Toscana.

Pablo probándose un sombrero que no compró.

Via Folgore da San Gimignano

Secretos de la Toscana

4 enero, 2011 § Dejar un comentario


Les voy a platicar de un pueblo mágico que descubrimos gracias a una guía de viaje que nos encontramos en el departamento en el que nos estábamos quedando en el barrio de Novoli, Florencia. Resulta que a unos cuantos kilómetros al sur de Montalcino, una ciudad que por cierto bien vale una visita también, en el valle de Orica y en una zona verde verde (que ahora que lo pienso me hace recordar a Huayacocotla, Veracruz), hay un espléndido edificio del siglo XIX al que se conoce como la Abadía de San Antimo.

La tradición cuenta que entre 774 y 781 Carlomagno había recibido en ese lugar las reliquias de San Sebastián y de San Antimo de manos del Papa Adriano I y entonces el emperador fundó un monasterio para honorar a estos dos santos.

Si bien es cierto que no hay evidencia de que Carlomagno haya en efecto pasado por allí, un escrito atesta que la Abadía abrió sus puertas por primera vez en el año 814.

La Abadía de San Antimo forma parte de los más viejos e importantes edificios monásticos de la Toscana. Sus formas arquitecturales nos hacen recordar sin duda a las grandes iglesias romanas del reino de Francia.

La abadía estuvo en manos de diversas autoridades religiosas antes de ser prácticamente abandonada en el siglo XV. La abadía descubrió de nuevo su esplendor hace poco más de treinta años gracias a una pequeña comunidad de monjes que ha contribuido considerablemente a la restauración de los edificios que la conforman. El interior es de una grandeza pura, para los religiosos y creyentes estoy seguro la abadía les transmitirá un fuerte sentimiento de espiritualidad.

Recuerdo que en la parte exterior de la abadía, si uno mira con cuidado, se podrán descubrir toda clase de bestiezuelas, típicas de la iconografía clásica de la Edad Media: cerdos, monos, ypuerco espines, y si tienen la suerte de llegar al medio día, o más bien dicho a las 12h45, podrán presenciar una magnífica misa con cantos gregorianos.

¿Cómo llegar?
En tren

Recuerdo que saliendo de Florencia es medio difícil llegar allí, pero la estación más cercana es Buonconvento. Es en la línea de Grosseto-Siena. Hay conexiones por autobús a Montalcino a Castelnuovo Abate entonces.

Una calle en la Toscana

Una calle en la Toscana

Una calle en la Toscana

Un pequeño restaurante italiano

Sin palabras, la cocina italiana es de lo mejor

Imagenes en el muro

Azulejos decorados sobre el muro 3

Azulejos decorados sobre el muro 2

Azulejos decorados sobre el muro 1

Camino hacia la Abadía de San Antimo

Pablo

La Toscana

La Toscana profunda

La Toscana

La Abadía de San Antimo vista a distancia

Es magnífica la Toscana

Abadía de San Antimo

let’s take a break

13 julio, 2010 § 2 comentarios


We usually say about Italians that they have nowhere to be and are in no hurry to be there: sitting down outside their houses or cafés, enjoying their wonderful weather, having a cup of coffee and always talking to somebody else. In Italy there are “weird habits” like not being able to go to the store between 1:30 pm and 4 pm because the whole city shuts down. What? No 24-hour delis? Banks close at 2pm?

Despite the “Dolce Vita”, in the city center of Florence – which is a small yet busy place – everybody is always running up and down. They don’t seem to have time to stop… to breathe. When you do stop and look around you suddenly find yourself surrounded by tourists, shops, museums, cafés, ice cream parlors and street artists trying to get your attention and to remind you that there’s something more than just money and work: spare time. Florence is great for shopping too: from luxury designer wear near Piazza della Signoria to the jewelry shops of the Ponte Vecchio.

I think of Florence as a laboratory of artistic experiments where it is difficult not to get overwhelmed by the entire cultural and social stimulus. The city itself is a living museum with wonderful piazzas, palaces and panoramas. The view from the Piazzale Michelangelo over the city to the Duomo and Palazzo Vecchio is just sublime.

I love his outfit, specially his tie! (Siul Miranda)

Street drawing (Siul Miranda)

Always in a rush, no time to stop (Siul Miranda)

A view from Piazzale Michelagelo (Siul Miranda)

A view from Piazzale Michelagelo (Siul Miranda)

The Baptism of Christ above the Gates of Paradise

The Baptism of Christ above the Gates of Paradise (Florence Baptistery or Battistero di San Giovanni) By Siul Miranda

Fashion (David Beckham, Emporio Armani) By Siul Miranda

Fashion (David Beckham, Emporio Armani) By Siul Miranda

Share


Volver del (vencer el) olvido

2 enero, 2010 § Dejar un comentario


Marco Bellocchio (dir.), Vincere (Vencer), Marco Bellocchio y Daniela Ceselli (libreto), Giovanna Mezzogiorno (Ida Dalser), Filippo Timi (Benito Mussolini y Benito Albino Dalser), Italia, Offside, Rai Cinema, 128 mins.

Hace un par de años (en 2004) tuvimos la oportunidad de ver La Caída (Der Untertang) de Oliver Hirchbiegel, que relata los últimos días de Adolfo Hitler, mientras se encontraba en su búnker a la espera de que los aliados tomaran Berlín.

Ahora, nos llega una magnífica producción de Italia, sobre un razgo en la vida de otro monstruo, Benito Mussolini, o mejor dicho, sobre una de las personas que más sufrieron por su culpa. Ida Dalser, cosmetóloga nativa de Trento y radicada en Milán se enamoró del joven socialista Benito. No queda claro si se conocieron en Trento o en Milán, pero lo cierto es que Ida estuvo lista para sacrificarlo todo a favor de Benito, y con el dinero de la venta de su salón de belleza, lo ayudó a fundar un periódico. Poco antes de que estallara la Primera Guerra Mundial contraen matrimonio, y un año después nace Benito Albino Mussolini. Cuando Mussolini fue herido en el frente, Ida recibió las notificaciones oficiales y la pensión correspondiente por parte del ejército italiano.

Ida Dalser en un retrato no posterior a 1937, según la Wikipedia en italiano.

Sin embargo, en algún momento de 1915, más precisamente a finales de ese año, Mussolini contrajo matrimonio con Rachele Guidi. Cuando vuelve a Italia, Mussolini es completamente otra persona. Abandona sus ideales sociales y funda el movimiento fascista. Y en el plano personal se encarga de esconder todo rastro de su vida con Ida Dalser. Todos los documentos desaparecieron por orden suya. Su hijo es trasladado a un orfanatorio, adoptado por un adicto al partido e Ida enviada a un hospital psiquiátrico, donde muere a causa de una hemorragia cerebral. A la larga, Albino también fue internado en un hospital psiquiátrico y morirá ahí, a los 25 años de edad. Este episodio de la vida del Duce se mantendrá en el secreto durante mucho tiempo, hasta que el periodista Marco Zeni,  publicó en el año 2000 un libro al respecto.

Esa es la historia que Marco Bellochio presenta en una verdadera obra maestra. La historia es presentada completamente desde la óptica de Ida y Bellochio va agregando algunas imágenes de archivo, logrando un efecto estremecedor, pues sitúa perfectamente la historia en su contexto. Se pueden apreciar algunos tomas de los discursos masivos del partido fascista, la exposición de los futuristas en Milán y el ambiente Art Nouveau de la época. Hay muchas escenas de una gran belleza y tragedia, como aquélla en la que Ida intenta hacer llegar sus cartas a través de la reja del hospital. La actuación de Filippo Timi primero como Benito Mussolini, y después como Albino, es de lo más convincente. Sobre todo cuando Timi interpreta a Albino imitando a Benito: es decir, Timi está actuando que se imita al personaje que interpretó antes y logra convencernos.

La película recibió las mejores criticas de la prensa francesa y estuvo nominada a la Palma de Oro del festival de Cannes, la que perdió frente a otra extrarodinaria película: El Listón Blanco. Una historia de niños alemana (Das weisse Band. Eine deutsche Kindergeschichte) de Michael Haneke.

Ida Dalser enviando sus cartas a Benito Mussolini a través de la reja del hospital psiquiátrico. Esta será, sin duda, una de las escenas más trágicas en la historia del cine italiano.

Para ver los cortos (en italiano, no encontré ninguna versión ni subtitulada ni doblada al español), hacer click aquí.

hijos de Mussolini

24 marzo, 2009 § 1 comentario


Hoy fui testigo de una de las situaciones más desagradables que jamás me haya tocado presenciar. Y lo que más coraje me da fue que no supe reaccionar más firmemente.

Todos los días tengo que tomar el autobús número 22 para ir o venir desde mi casa. Tengo la suerte que esa línea termina y empieza al lado de mi casa y al lado del Instituto donde estoy inscrito. Así que, normalmente, no tengo problemas para viajar sentado. Hoy, hacia las seis de la tarde, tomé el autobús desde el Instituto para regresar a mi casa. Detrás de mi estaban sentadas dos señoras filipinas, al parecer madre e hija. El autobús empezó su recorrido y en una parada muy cercana a la estación de ferrocarriles (Santa María Novela), como todos los días, se subió una gran cantidad de gente. Entre la multitud se subió un grupo de unos tres amigos, italianos, de no más de 20 años de edad. Uno de ellos, el más imbécil, al notar que las dos señoras que estaban sentadas al fondo eran asiáticas, las empezó a importunar con supuestos contratos para hacer llamadas baratas a su país. Tratándolas de chinas, las invitaba a bajar del autobús para firmar los papeles necesarios.

Uno de los idiotas en cuestión le decía al lidersillo que no hicera tanto escándalo. Pero seguía haciendo preguntas estúpidas, como en qué parada bajaban. En un momento dado, las señoras tenían que bajar. Payaseando, el tipo no se dio cuenta que no dejaba pasar a otra pasajera, y las tres personas perdieron su parada. El imbécil empezó a echarles la culpa a las filipinas y cuando éstas intentaron contestarle algo, el tipo les dijo que necesitaban un consolador que se pareciera a Jacky Chang. Yo me quedé helado y con el coraje más grande del mundo.

El momento más difícil llegó cuando el estúpido se sentó frente a mí. Continuando con sus chistes, me extendió la mano y se presentó, pero no puse atención a su nombre. En cambio, lo miré fijamente a los ojos, me di cuenta que sufre de un fuerte estrabismo, tiene la piel muy maltratada y es rubio. Desde lo más profundo de mi ser, nunca había sentido tanto asco por una persona. Sólo pude articular tres palabras en italiano, mientras sentía que la cabeza se me ponía roja del coraje: “Lasciami in pace”, “Déjame en paz”. Las pronuncié con tanto odio y con una voz tan ronca, que hasta yo mismo me sorprendí. El tipo quitó su sonrisa y guardó su mano. Volteó hacia otro lado y le extendió la mano a una viejesita que estaba del otro lado del pasillo. Ella le contestó que no estaba para saludar extraños.

Haciendo un balance general, mi estancia en Florencia no ha sido buena. A la serie de problemas administrativos y escolares se suman los de una sociedad profundamente racista. En los últimos meses ha habido una campaña nacional en contra de los rumanos, por la que todos los crímenes sexuales les son achacados. Como si los italianos fueran asexuados, todas las violaciones o estupros, como se dice en italiano, resultan ser obra de europeos del Este, principalmente rumanos. Diariamente escucho comentarios en los que los males de Florencia se los achacan a los recién llegados: hindús, rumanos, búlgaros y africanos. He visto italianos cambiarse de lugar en el autobús para no estar junto a un africano, o empleados del aeropuerto de Pisa darle la preferencia a clientes blancos aún y cuando se encontraban en primer lugar clientes africanos. En el último vuelo que hice entre Pisa y París, los pasajeros italianos no podían creer que los sobrecargos varones de la aerolínea EasyJet sean en su mayoría negros.

Desgraciadamente para este país, está muy extendido un discurso hipócrita por el cual Italia es exhibida como uno de los destinos más apetitosos para todos los migrantes. La muestran como un país completamente industrializado y con un nivel de vida igual o superior a Francia o a Alemania. Eso, repito, en el discurso. Pero la realidad es completamente otra. Diariamente veo cómo el pavimento de las avenida Nóvoli se deteriora más y más y los autobuses amenazan con romper sus cristales ante tanto traqueteo. El servicio público es pésimo en los correos, que sólo abren entre ocho de la mañana y una de la tarde. La Biblioteca Nacional no tiene personal suficiente y por lo tanto no se distribuyen libros, no se hacen fotocopias y no se hacen préstamos más que en horarios caprichosos y restringidos. La cortesía de la gente en la calle es inexistente y la basura se acumula en cualquier esquina, junto con infinidad de autos que invaden las banquetas.

Los hijos de Mussolini están orgullosos de su basurero, y no quieren compartirlo. Lo más triste es que sólo unos cuantos entienden que debajo de tanta escoria, odio y racismo se encuentra un pasado maravilloso, construido gracias a la influencia de las culturas de casi todo el mundo: desde la europea hasta la oriental gracias a los viajes de Marco Polo, pasando por el mundo musulmán. Hoy le escupen en la cara a los descendientes de aquéllos que enriquecieron la cultura occidental y no se dan cuenta que se escupen a sí mismos.

postales toscanas

23 marzo, 2009 § Dejar un comentario


Pistoia, El Juicio, Duomo La Toscana, el centro norte de Italia, es una de las regiones italianas más famosas del mundo junto con el Lacio y el Véneto. No es para menos, Florencia, su capital, fue la capital del Renacimiento y desde ahí irradió todos sus descubrimientos científicos y artísticos a todo el mundo. Además, alrededor de Florencia florecieron ciudades de la misma importancia o más pequeñas pero que tuvieron sus propios artistas renacentistas y a veces, como en varios casos, como el de Pisa, su propia versión del arte. A todo ello se agregan las rivalidades entre esas ciudades toscanas y con otras ciudades más lejanas, como Milán o Siena, cuyas catedrales fueron construidas con el objetivo de superar en belleza y tamaño a la de Florencia. En resumen: la Toscana, cuna del Renacimiento es una de las tarjetas de presentación de Italia.

Una de las ciudades cercanas a Florencia que desarrolló enormemente el arte durante la época renacentista fue Pistoia. A tan solo una hora en tren desde la estación de Santa María Novela de Florencia, Pistoia ha conservado su centro medieval más o menos intacto. Conserva una gran parte de las murallas, muchas de las iglesias y, sobre todo, el trazado urbano. Las calles corren sin ningún orden. De repente se terminan sin motivo en hermosos callejones o escaleras improbables nacen en medio de las banquetas, llevando directamente al inicio de la misma calle por el camino más largo.Pistoia, Iglesia de San Juan Extramuros (San Giovanni Fuorcivitas) 2

Recorrer la ciudad es relativamente fácil, aún si no se cuenta con un mapa de la ciudad. El punto de referencia es la catedral. La ciudad es pequeña, como casi todas en Toscana. Fuera del centro histórico las construcciones no tienen chiste y son idénticas las unas a las otras. Los bancos están alojados en soberbios palacios. No es casualidad: desde la Edad Media los bancos toscanos han gozado de gran prestigio. Pero las iglesias tienen mucho parecido a la arquitectura pisana y guardan verdaderos tesoros. La decoración en mármol blanco y negro recuerda fuertemente la catedral y el baptisterio de PIsa, con sus marcos góticos y pocas ventanas.

El baptisterio hexagonal, justo enfrente de la catedral, está desprovisto de toda decoración interior, pero el exterior es muy elegante. Por su parte, la catedral, dedicada a San Zeno, parece pequeñita junto a su campanario. El exterior estaba decorado con frescos, de los cuales solo se conserva el de la derecha. El efecto de la luz solar en el interior de la nave es extraordinario. Como toda iglesia gótico-renacentista, la altura crea un efecto de oscuridad. Pero la luz entra por las tres ventanas de la fachada y la luz parece verdaderamente materializarse. En la nave izquierda se conservan los restos de la Capilla del Juicio, decorada por Giovanni da Ponte a principios del siglo XV y destruida en 1796. Uno de los fragmentos del fresco puede ser visto todavía hoy (ver la foto que está al principio de esta entrada).

Pistoia, Baptisterio Pistoia, Duomo y campanario Pistoia, Catedral, interior Pistoia, Catedral, nave central

El conjunto está ubicado en la plaza principal, en el mismo lugar donde se encuentra el palacio de gobierno y una de las sedes más lujosas que he visto del banco Monte dei Paschi de Siena. En el palacio de gobierno se encuentra una reproducción en piedra del plebiscito por el que la Toscana se unió al reino constitucional de Víctor Emanuel el 17 de marzo de 1860, con lo que empieza la historia de la Italia como la conocemos hoy.

Pistoia, Museo Cîvico, fachada Pistoia, Palacio de gobierno 2

Pistoia, Plaza principal Pistoia, placa del plebiscito de 1860

Varias otras iglesias se encuentran por todos lados en Pistoia. Aparecen inesperdamente detrás de cualquier edificio. Del resto de la ciudad me llamaron la atención dos edificios más: la iglesia de San Bartolomé del Pantano y el Hospital de Ceppo. La primera, con un nombre muy curioso, se encuentra cerca de un riachuela que le da ese nombre. Lo que me llamó la atención fue, en primer lugar, su fachada, completamente inusual que combina elementos de románico, gótico pisano, renacentista y neoclásico, con una ventana en forma de campana en lo alto, y en segundo lugar, los numerosos fragmentos que se encuentran en el interior, testimonio del riquísimo decorado interior que alguna vez existiera. El Hospital cuenta en su fachada con una obra maestra de della Robbia, el genial artista de la terracota vitrada. Se trata de un friso en fondo azul que contiene escenas representando las virtudes teologales y las siete obras dela caridad con los religiosos de la Compañía de Santa María.

Pistoia, San Bartolomé del Pantano, fachada Pistoia, San Bartolomé del Pantano, fragmentos de frescos 2

Pistoia, Hospital del Ceppo Pistoia, Hospital del Ceppo, detalle de la fachada

Además, tuve la suerte de encontrarme con un pequeño mercado donde pude probar algunos quesos y jamones. Las piedras semipreciosas se encuentran en gran cantidad y a buen precio (un par de geodas de buen tamaño me costaron 8 euracos). El restaurante Pantagruel fue una buena elección (razonable rozando los precios caros: un crostini de 5 euros con mucho, mucho jamón y un filete de pollo con mucho, mucho aceite a 10 euros), donde los patrones son muy amables.

Pistoia, Mercado dominical 2 Pistoia, Museo Cîvico Pistoia, Restaurante Pantagruel

Navidad en Florencia

25 diciembre, 2008 § Dejar un comentario


Ayer fue Noche Vieja y la ciudad de Florencia se llenó de neblina. Era una neblina espesa pero agradable. Hacía frío pero no demasiado. Poco a poco, mientras avanzaba la noche, la neblina descendía más cerca del piso y envolvía los edificios más altos de la ciudad: el campanario del Giotto y la catedral. Sobre el río, la presencia de la neblina era prácticamente total. El Puente Viejo estaba completamente escondido y sólo se veían las luces de las joyerías que se encuentran sobre él.

Las fotos que pudimos hacer (más bien que hizo Siúl con su súper cámara Olympus) lo explican mejor. Verlo en vivo fue una de las maneras más curiosas de celebrar la Navidad.

La Catedral de Florencia y el Campanario de frente El Campanario del GiottoEl Campanario visto desde atrás

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando las entradas etiquetadas con Italia en Se destetó Teté.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 97 seguidores

%d bloggers like this: