Made in France
13 abril, 2013 § Dejar un comentario
Tenemos un pase anual al Museo del Louvre que solemos aprovechar los miércoles por la noche, por la simple razón de que ese día y los viernes el museo cierra más tarde de lo habitual.
Cuando terminamos nuestra visita, cruzamos invariablemente la Plaza del Palacio Real (Place du Palais-Royal) para tomar nuestra imprescindible línea 7, siempre accediendo por el gran Kiosco de los Noctámbulos (Le Kioske des noctambules) de Jean-Michel Othoniel, del cual les prometo subiré un par de fotos en estos días, una entrada de metro que tiene la particularidad de estar decorada con esferas de aluminio y vidrio de Murano. Es una chulada, se las recomiendo.
En fin, todo esto para decirles que la Place du Palais-Royal es muy viva. Siempre hay exposiciones de gastronomía regional, artesanías, chicos patinando de manera atípica, manifestaciones políticas – la plaza está justo frente al Consejo de Estado (Conseil d’État) – y el miércoles pasado abrió su espacio a un montaje publicitario muy creativo para visitar la exposición “Made in France, Salon de la Haute Façon, 10 ans“, que tuvo lugar el 10 y 11 de abril del 2013 en el Carrousel del Louvre.
Buste d’Antinoüs, dit Antinoüs d’Écouen
9 marzo, 2012 § Dejar un comentario
Buste d’Antinoüs, dit Antinoüs d’Écouen
XVIIIe siècle
Île-de-France (?)
H. : 74 cm.
Ce buste de marbre du favori d’Hadrien (117 – 138 après J.-C.) était présent dans la salle des Antiques du Louvre en 1793. Il a été longtemps confondu avec un exemplaire en bronze saisi au château d’Écouen la même année, mais transporté d’abord à Versailles avant d’entrer plus tard au musée. Tous deux reproduisent un buste provenant sans doute de la villa Hadriana, trouvé à la Renaissance, très proche d’un buste des collections royales espagnoles (musée du Prado). Cet Antinoüs des collections royales françaises est une copie du XVIIIe siècle.
Département des Antiquités grecques, étrusques et romainesInventaire MR 413
n° usuel Ma 1082
el (otro) reino de Alejandro
5 diciembre, 2011 § Dejar un comentario
Au royaume d’Alexandre le Grande. La Macédoine antique, Sophie Descamps-Lequime, Maria Akamati, Lilian Acheilara et Polyxeni Adam-Véleni (comisarios), Museo del Louvre, 13 de octubre 2011 a 16 de enero 2012
En el Museo del Louvre se está llevando a cabo en estos días una exposición titulada En el reino de Alejandro Magno (Au royaume d’Alexandre le Grand). Se trata de una muestra de algunas centenas de objetos relacionados con las excavaciones arqueológicas en la Macedonia antigua. Una exposición pequeña y que hace un buen resumen sobre la situación de la investigación histórica y arqueológica de una de las figuras mejor conocidas de la Antigüedad.
La exposición inicia con un recuento cronológico del presente al pasado, de los principales hallazgos en Macedonia. Contrariamente a lo que alguien como yo, sin conocimientos en esta materia, Macedonia no era una tierra privilegiada por los arqueólogos. La historia macedonia era reconstruida a través de los textos antiguos, al contrario de lo que sucedía poco más al sur, con la historia griega, cuya historia ha sido investigada a través tanto de textos como de testimonios arqueológicos.
Esta situación duró hasta 1977, cuando entre otros descubrimientos, se halla, intacta, la tumba del padre de Alejandro Magno: Felipe (o Filipo) II. Hasta ese momento, Macedonia era sobre todo conocida por las diferentes técnicas militares inventadas. A partir de los espectaculares descubrimientos en Pella y otras ciudades, la civilización y el arte macedonio han resurgido poco a poco, confirmando el refinamiento y el avance de esta cultura. Baste como ejemplo las postales que nos llevamos de recuerdo:
Este medallón de 27.2 cms. de diámetro, exhibe de un lado el busto de Atenea sola, y del otro al mismo personaje pero coronado con la cabeza de Medusa (primera foto más arriba). Es una obra del siglo II antes de Cristo y fue descubierto en Tesalónica, en un edificio público, probablemente un palacio.
Este sarcófago es una de las piezas más impactantes de la exposición. Muestra a un matrimonio en un lecho funerario y fue fabricado en mármol pentélico hacia el 180 después de Cristo. Fue descubierto en 1837 en Tesalónica. No solo sorprenden sus medidas (230 cms. de alto, 281 de largo y 112 de lado), sino por la factura. La escena que se desarrolla en la parte de abajo represente un combate entre soldados griegos y amazonas.
De izquierda a derecha, se puede observar una amazona defendiéndose con su escudo del golpe de un jinete, mismo que galopa encima de otra amazona que golpea y somete a otro griego. Un soldado desnudo (recordemos que la desnudez es símbolo de fuerza) la toma por los cabellos y está a punto de atravesarla con una espada. El soldado no se ha dado cuenta que detrás de él hay otra amazona a punto de soltar un golpe sobre su cabeza. Hacia el centro de la composición, otra amazona es despojada de su montura, que ha caído herida, y se prepara para recibir el golpe de un griego. Finalmente, en el último tercio derecho de la escena, otra amazona a caballo es detenida del cabello por otro soldado desnudo. A los pies de este soldado, hay un herido y detrás de él, un soldado más viejo se prepara para desenvainar su espada.
Este mosaico es una réplica del original descubierto en la casa de Dionisio en la capital del reino de Macedonia: Pella. Representa la caza del león. Data del último cuarto del siglo IV antes de Cristo y mide 184 cms. de alto por 339 de ancho. El nivel de detalle es sorprendente; los artistas que realizaron este mosaico no le piden nada a los escultores. Todos los detalles anatómicos, de los cazadores y del león, están perfectamente representados.
Finalmente, para terminar con este post, infinidad de otros ejemplos de la orfebrería macedonia. Entre ellos destacan una corona de mirto hecha de oro que tan solo pesa 99 gramos. Se calcula que fue fabricada entre el 325 y el 300 a.C.
rostros célebres del Louvre
27 abril, 2011 § 1 comentario
Seres salvajes recorren los pasillos del Louvre buscando con ansiedad las obras que señalan las guías de viaje y fotografiando con uso abusivo del flash toda obra que se topan en el camino y que consideran se ve “bonita”. Cuando finalmente encuentran su bestseller, sustituyen el placer estético, por la posesiva autorrealización del consumidor: “yo también vi y me fotografié con la Mona Lisa”. Pequeña pintura de 77 cm de alto por 53 cm de largo en una sala de 200 metros cuadrados, protegida por cristales blindados y dos niveles de aislamiento, recibe a centenas de visitantes que se aglomeran para fotografiarla. No disfrutan de la obra, sino del hecho de estar frente a ella, dejando en el olvido los magníficos cuadros que la rodean.
Gobernadores ejemplares
25 septiembre, 2010 § Dejar un comentario
Cono de Urukagina relatando las reformas contra los abusos del viejo régimen, hacia 2350 a.C., arcilla cocida, H. : 27 cm ; D. : 15 cm, Museo del Louvre.
Cono de Uru-KA-gina
Es bien sabido que la mayoría de los muchos miles de textos cuneiformes que nos han llegado de los diferentes pueblos que habitaron la Antigua Mesopotamia se redactaron sobre tablillas de arcilla – se redactaban en ocasiones sobre cilindros, conos u otros artefactos destinados a ser enterrados bajo los muros o pavimentos de los edificios. Su lectura no siempre era pública.
Este documento sumerio que les muestro en una fotografía tomada recientemente en el Museo del Louvre, proviene de los Archivos de Urukagina (Uru-KA-gina), hombre nuevo llevado al poder por el pueblo tras la derrota de la dinastía de Ur-Nanshe. A su llegada, Urukagina emprendió una política de reformas con el objetivo de restaurar el orden anterior que estaba comprometido principalmente por los abusos de los poderosos y de los ricos, los palacio y los templos.
La naturaleza del alcance de estas reformas no es solamente de carácter anticlerical sino también representa un deseo de aliviar a los oprimidos. Una de las reformas consistía en la reducción de los impuestos recaudados por los sacerdotes. Se hacen respetar los bienes del templo (de todas estas «reformas», la más conocida es, sin duda, aquella que concede a los dioses las propiedades que antes estaban bajo el control de la familia real). En efecto las unidades económicas y campos en cuestión habían pertenecido anteriormente a los dioses; dichas propiedades fueron después usurpadas por el rey y su familia, y ahora, gracias a Urukagina, se devolvían a sus dueños originales. Las bases para dicha reconstrucción se encontraban en la propia inscripción de Las «Reformas» de Urukagina y en un grupo de textos administrativos procedentes de Lagas.
Se dice de Urukagina que fue una persona que instauró la “libertad de los ciudadanos” de Lagash. Libera a la ciudad de usureros, ladrones y criminales:
“Si el hijo de un pobre hombre le crease a éste un estanque para pescar, nadie tendrá el derecho de robarle sus pescados”.
Desafortunadamente estas reformas no logran tener un impacto mayoren el pueblo Lagash, ya que Urukagina fue derrotado por el rey Lugalzegesi de Umma, el archirrival del pueblo Lagash.

Cône d'Uru-KA-gina relatant les réformes de ce prince contre les abus des "jours anciens". Photo: Siul Miranda
Si te interesa profundizar más en el tema, quizás te interese el siguiente artículo:
Gouvernants exemplaires
25 septiembre, 2010 § Dejar un comentario
Cône d’Uru-KA-gina relatant les réformes de ce prince contre les abus des “jours anciens”, vers 2350 avant J.-C. Argile cuite, H. : 27 cm D.: 15 cm, Musée du Louvre
Cône d’Uru-KA-gina
Ce document sumérien, ainsi que deux autres cônes semblables, provient des Archives d’Uru-KA-gina, homme nouveau qui fut porté au pouvoir par le peuple après le renversement de la dynastie d’Ur-Nanshe de la ville d’Uruk. Dès son avènement, il entreprit une politique de réformes visant à restaurer l’ordre antérieur compromis par les abus des puissants et des riches, le palais et les temples principalement. Le caractère et la portée de ces réformes ont peut-être un caractère anticlérical mais aussi un désir de soulager les opprimés. Elles aboutirent à une réduction des impôts et taxes prélevés par les prêtres. On respectait les biens du temple, et “d’une extrémité du pays à l’autre (…) il n’y avait plus de percepteur”. Uru-KA-gina, avait “instauré la liberté” des citoyens de Lagash. Il débarrassa également la cité des usuriers, voleurs et criminels :
“Si le fils d’un pauvre homme aménageait un étang pour y pêcher, personne ne lui volerait maintenant son poisson.”
Ces réformes ne réussirent pas à rendre sa puissance à Lagash. Uru-KA-gina fut défait par Lugalzagesi, roi d’Umma, le rival de toujours, et Lagash ne s’en releva pas.
winged ibex
23 septiembre, 2010 § Dejar un comentario
Vessel handle in the form of a winged ibex with its hooves resting on a mask of Silenus; 4th century BC; Silver, partially gilt; H. 27 cm, W. 15 cm, D. 10 cm; Purchased 1898; Musée du Louvre, Near Eastern Antiquities.
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Vessel handle in the form of a winged ibex with its hooves resting on a mask of Silenus |
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The fine detail on the body of this winged ibex, a hybrid creature depicted on the point of leaping, has been achieved by use of the lost-wax technique. The elegant wings and huge horns underline the energy of the animal’s pose. Its back legs rest on a mask of Silenus, a figure associated with the cult of Dionysus and wine-drinking, alluding to the function of the metal vessel.
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Conan J., Deschesne O., Le bitume à Suse : collection du musée du Louvre, Paris, Editions de la Réunion des musées nationaux, 1996, p. 323, fig. 393.
Día 8: más qué una sonrisa
9 abril, 2010 § Dejar un comentario
Viernes 9 abril 2010
Perderse en el Museo del Louvre es de lo más habitual. Algunas veces uno se pierde porque no se consigue encontrar la salida, otras porque la infinidad de obras de arte han conseguido llamar nuestra atención hasta el punto de perder la noción del tiempo.
Hoy dedicamos nuestro día a visitar este hermoso museo donde se exhiben las obras más conocidas a nivel mundial. Su colección permanente reúne obras desde las civilizaciones antiguas hasta la primera mitad del siglo XIX: Sarcófagos, esfinges, antigüedades etruscas, romanas, antigüedades griegas y otros vestigios de las civilizaciones antiguas se codean con numerosas obras maestras. La cita con la Gioconda y su sonrisa enigmática resulta imprescindible y como todo buen turista no pudimos evitar hacer de ella nuestra primera parada.
A pesar de dedicarle una jornada completa no conseguimos ver creo que ni la tercera parte del museo, el Louvre es inmenso. Está dividido en cuatro secciones: las alas Sully, Denon, Richelieu y el Hall de Napoleón (zona situada bajo la gran Pyramide).
Agradesco profundamente todos los hombres ilustrados que han querido compartir con el mundo la belleza y el arte.
el Louvre ocupado
2 septiembre, 2009 § 1 comentario
Guillaume Fonkenell (conservador), Le Louvre pendant la guerre. Regards photographiques 1938-1947 [El Louvre durante la guerra. Miradas fotográficas. 1938-1947], exposición del Museo del Louvre, París, 7 de mayo a 31 de agosto 2009.
En este año de conmemoraciones, el Louvre también hace la suya. Durante la larga ocupación nazi de París y de buena parte del territorio francés, las colecciones nacionales plantearon un galimatías para la República Francesa. Mediante una serie interesantísima de 56 fotografías de época, la mayoría inéditas, el museo del Louvre mostró, hasta el 31 de agosto pasados, el destino de las principales obras que guarda el museo. La muestra es la oportunidad de presentar al público las recientes colecciones descubiertas en París y Coblenza: el fondo del fotógrafo Pierre Jahan, comprado por el Louvre en 2005 y el fondo encontrado por casualidad en los archivos históricos de Coblenza en 2004.
Ya durante la crisis de los Sudetes, en septiembre 1938, algunos simulacros se habían efectuado en el museo parisino: evacuación de obras de arte, ventanas tapiadas con sacos de arena, protección de obras que no podrían ser transportadas. Cuando la línea Maginot fue rota por los nazis, se hizo evidente la urgencia de la evacuación de las colecciones nacionales.
La invasión nazi sucede en medio de una época de renovaciones del museo que, obviamente, tuvieron que ser suspendidas. Jacqus Jaujard, director de los museos nacionales, organizó el traslado y la gestión de los museos franceses. Mientras los fondos monetarios y en oro franceses fueron evacuados hacia las costas, las obras de arte lo fueron hacia castillos del interior, lejanos a centros industriales o ferroviarios susceptibles de ser bombardeados. Así, el 28 de agosto de 1939, la Mona Lisa deja el Louvre y el 3 de septiembre, al día siguiente de la declaración de guerra contra Alemania, deberían seguirla las obras más importantes de la colección. 3690 pinturas emprendieron el viaje en treinta y siete convoyes, al lado de la multitud que también dejaba París. Primero a Chambord, y con la aproximación de las líneas de combate, Louvigny, las obras continúan su viaje hacia la abadía de Loc Dieu, al museo de Montauban y finalmente a Montal.

Laure Albin-Guillot?, Conversación entre antigüedades. 13.8 x 11.6 cm. Fondo Aulanier. De derecha a izquierda se reconocen: Apolón Richelieu (época imperial romana), copia de Afrodita del Capitolio (época imperial romana), copia de Hércules Farnesio (época imperial romana), Flora (quizás de época romana imperial), Afrodita y Eros (copia de época romana imperial), Hygia (época romana imperial), Afrodita Capitolina (copia de época romana imperial), otra Hygia (época romana imperial), Ninfa Anquirroes (copia de época romana imperial), Atenea (época romana imperial) y Hércules (copia de un antiguo)
El Louvre permanecería cerrado cerca de un año. Sin embargo, tras la entrada a París de las tropas nazis el 14 de junio 1940, la autoridad de ocupación se dio a la tarea de reabrir los museos capitalinos, con el deseo de dar a la vida parisina una imagen de normalidad. El Museo del Hombre, el Carnavalet y el Cernuschi reabrieron el 17 de septiembre y el 22 lo hizo la Orangerie del Louvre. Pero el Louvre lo haría el 1° de octubre, tras una ceremonia oficial el día anterior, con la presencia del mariscal von Rundstedt. El museo sólo contaba con la planta baja, algunas obras originales y reproducciones del resto. Casi la totalidad de las salas se encontraba vacía.

Marc Vaux, La Gran Galería abandonada. Contratipo ejecutado para el Louvre por Alexandre Séarl. 16.1 x 11.3 cms. Fondo Aulanier
El gobierno de Vichy, con el general Petain a la cabeza, inició una política de “intercambios”, sobre todo con la España del dictador Franco y Alemania. A España se fueron la célebre Dama de Elche, la Inmaculada Concepción por Murillo y nueve coronas del tesoro de Guarrazar. A cambio, Francia recibió un retrato de María Ana de Austria atribuido a Velásquez y el retrato de Antonio de Covarrubias por El Greco. Con Alemania, casi se consuma el traslado del cuadro de Boucher Diana saliendo del baño. El ministro nazi de Relaciones Exteriores, von Ribbentrop, admiraba ese cuadro. A cambio, las autoridades del Louvre pidieron ocho cuadros de Watteau. La idea era de disuadir a las autoridades nazis pues Watteau era extramadamente célebre entre ellos.

Pierre Jahan, Un marco para el ballet de los barrenderos, 20.1 x 20 cms. Fondo Histoire du Louvre
¿Quiénes tomaron las fotos? En aquéllos tiempos, no cualquier persona estaba autorizada para tomar fotos al interior de los museos. De entrada, de las 56 fotos exhibidas, 20 fueron tomadas por fotógrafos amateurs no identificados. Sin embargo, se sabe que varios miembros del personal del museo contaban con cámaras portátiles que comenzaban a ponerse de moda. Otras fotografías de autor no identificado corresponden, quizás, a un soldado nazi que sigue el depósito de los bienes de una familia judía. También se cuentan con fotografías de prensa, como las realizadas por el húngaro Paul Almasy y de propaganda. Por último, se exhiben veinte de otros fotógrafos identificados, pero cuyos móviles son difíciles de discernir. Los nombres más importantes, en fin, son los de los fotógrafos Pierre Jahan, Laure Albin-Guillot y Marc Vaux.
La muestra se centra en el destino de la Victoria de Samotracia, la Venus de Milo, la Mona Lisa o Joconda y el cuadro Diana después del baño de Boucher. También se muestran algunas de las obras que se quedaron en las bodegas del museo. Las fotos son muy elocuentes. Sobre todo aquélla donde se ve a la Mona Lisa saliendo de su empaque. Nunca su sonrisa había sido menos misteriosa. En la foto parece que sonríe a los empleados del Louvre, como si sonriera de alivio.

Pierre Jahan, La Joconda en observación, 17 juin 1945, 18 x 18.7 cm., fondo Histoire du Louvre
Todas las fotografías reproducidas aquí pertenecen a sus autores o sus herederos. Fueron reproducidas del catálogo de la exposición: Guillaume Fonkenell (dir.), Le Louvre pendant la guerre. Regards photographiques 1938-1947, Paris, Musée du Louvre Éditions, Le Passage, 2009.




































