Magiczny Cracovia
15 agosto, 2012 § 14 comentarios
Magiczny Cracovia, Cracovia Mágica, es cómo los polacos se refieren a su antigua capital, y es que este epíteto cabe en más de un sentido. Sí, es verdad, la ciudad esta llena de cuentos de caza de dragones, alquimistas, magos y demonios que acechan a los malos cristianos, pero no es necesario recurrir a estos mitos para experimentar la magia de esta ciudad … se trata de una ciudad medieval cuya Basílica, la de Santa María, se encuentra decorada de unas impresionante torres gemelas. Se dice que el sol que entra por el poniente le da un toque místico al recinto. La magia también la sentirán en los cafés (que me recuerdan al “pub” The Leaky Cauldron en Harry Potter), en esos esplendidos e inolvidables pasteles de manzana o Szarlotka, y los ya famosos vinos calientes o grzaniec que nunca faltan en las frías ciudades europeas.
Yo fui a finales de 2008 en compañía de Jorge, un muy buen amigo que visitaba Europa por primera vez. Compramos el boleto de último minuto y tomamos el vuelo de un día para otro. No íbamos preparados y ni mucho menos teníamos una guía de viaje, vaya… ni siquiera el mapa impreso de google maps. Pero si les puedo decir, por lo poco que recuerdo, que el casco antiguo de Cracovia está lleno de lugares sorprendentes y curiosos y el no estar preparado con un libro guía será recompensado metiendo la nariz por callejones aparentemente poco atractivos y por escaleras escaleras poco visibles que llevan a rincones muy agradables y a restaurantes con sabores auténticos, muy parecidos por cierto a esas fondas que uno se encuentra en una de las muchas colonias del Distrito Federal.

Hay una razón para que algunas de estas fotos esten en blanco y negro: Estoy en el gueto judío de Cracovia que fue uno de los cinco grandes guetos creados por los nazis en el Gobierno General, durante su ocupación de Polonia en la Segunda Guerra Mundial, y de donde se organizaron las salidas de los judíos hacia los campos de concentración.

Esta es una de mis fotografías favoritas y es la que la imagen que decora este blog desde el 2007. La tome desde un autobús en movimiento en Septiembre 2008.

Es un sitio poco nombrado en las guias turísticas y normalmente ignorado por los turistas pero realmente importante y con una enorme historia.
Se trata de la Plac Bohaterow Getta, (Plaza de los Héroes del Ghetto), antes llamada plaza de la Concordia (Plac Zgody), y es un monumento conmemorativo a los héroes y víctimas judias del Ghetto de Cracovia.

Estos panes son riquísimos. El es desayuno típico polaco y son imposibles de encontrarlos después de las 11 am.

El Castillo Real de Wawel ha sido residencia de la mayoría de los reyes de Polonia. En su origen era un castillo de estilo gótico.

Con mi amigo Jorge Oswaldo V. C., feliz porque venía de conseguir su desayuno cracoviano (Septiembre 2008)
Nada puede destruir a París
25 diciembre, 2011 § Dejar un comentario
« Nada puede destruir a París, nave insumergible », escribía Paul Morand. Una nave que navega entre los dos orillas del Sena, la izquierda y la derecha. A la izquierda esta la París que lee, que publica, y que nos abre las puertas de sus cafés post-existencialistas y perpetuamente mundanos. A la derecha, la París que duerme tarde, la que frecuenta los teatros y las óperas, los bulevares y palacios.
Ciudad incansable en la que festejo ya mi quinto año nuevo consecutivo. De Montmartre a Montparnasse, de Saint Lazare a Belleville y la vida bohemia del Marais escriben todas juntas mi historia en este gran lugar.
Gracias a todos por sus visitas y por compartir con nosotros nuestra pasión por París.
Feliz Navidad y fiestas de año nuevo. Aprovecho para compartir unas cuántas de mis fotos con ustedes.

No sé si el restaurante sea bueno, en todo caso, me gustó la decoración (Restaurante La Charlotte de l'Isle // 24, rue Saint-Louis-en-l'Isle 75004 PARIS )

Cuando nevó en París en enero del 2009. Afortunadamente este invierno ha sido hasta ahora muy "gentil". También debo decir que esta es una de mis fotografías favoritas.

La Galería de Montpensier en el Palais Royal. Un lugar poco visitado por los turistas y lleno de talleres artesanales.

Esto fue durante los juegos Olímpicos de Pékin. La gente salió a las calles no para recibir la flama olímpica, sino para protestar contra la ocupación China en el territorio del Tibet. (Al fondo, la Torre Eiffel)
Folclor y engaño irlandés
11 diciembre, 2011 § Dejar un comentario
Seguramente de niños creyeron en hadas, monstruos debajo de la cama, duendes y tréboles de cuatro hojas. Recuerdo que mi tía María (ya saben lo que dicen, todos tenemos una María en la familia) tenía un jardín que cuidaba con mucho esmero y en él había tréboles. Siempre que íbamos a visitarla, lo primero que hacía era correr hacia el jardín para buscar el famoso trébol de cuatro hojas. A mi tía le encantaba ver esa inocencia de niño que se cree todo lo que lee en los cuentos pero no le gustaba que hurgase en sus plantas quizás por miedo a que se las maltratara, así que para defender a su jardín de las manos destructoras del sobrino, solía decir “El trébol trae suerte a su portador, pero para que funcione tiene que encontrarse accidentalmente o te lo tiene que dar en persona un duende irlandés” Al rato ya le hacía un poco de caso a la tía pero me paseaba a menudo por el pasto con la esperanza de “accidentalmente” tropezarme con la plantita.
Mi padre decía que los “duendes irlandeses” los hacían invisibles al ojo humano y que sólo si mirabas con mucha atención podrías encontrarlos. Así que de niño pensaba que si algún día iba a Irlanda, tendría la posibilidad de pedirle al duende que me regalase un trébol.
En marzo de 2009, justo ante de las celebraciones de San Patricio, tuve la oportunidad de ir a la isla por un par de días y me di cuenta de que mi tía María y mi mismísimo padre me habían tenido engañado toda mi infancia… los duendes no existen.

"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante." Oscar Wilde

Después de un viernes de borrachera (o lunes, o martes o miércoles...) hay máquinas limpiando los vómitos de las calles.
- Irish today, hangover tomorrow
Tiempo
10 junio, 2011 § 1 comentario
Posiblemente uno de mis edificios favoritos en París sea la estación de trenes de Lyon (Gare de Lyon). Tiene una torre que a mi me parece de lo más elegante y la decora un precioso reloj realizado ni más ni menos que por Paul Garnier.
Desafortunadamente, como siempre voy a las prisas, nunca me he dado el tiempo de mirarla más de cerca y la he visitado apenas dos veces. Pero sé de buena voz que además del exquisito tour arquitectónico que ofrece la estación, en el interior encontrarán uno de los restaurantes más reputados de París (decorado éste también con un lujo inimaginable por supuesto). El restaurante se llama “Le Train Bleu” (El tren azul, en honor a un tren mítico francés de la talla del Orient Express). Sé también que no es necesario pedir un menú, que seguramente ha de ser muy caro, y que pueden conformarse con un café corto con la finalidad de deleitarse la pupila por unos cuantos euracos.
Paris 12e, www.le-train-bleu.com
Por cierto, para los que vieron Nikita, cuando entren al restaurante tendrán una sensación de déjà-vu.
La foto que les muestro aquí abajo me trae muchos recuerdos de mi viaje a Nueva York: un edificio antiguo en medio de estos grandes edificios modernos tapizados con muros de cristal. La tomé camino a casa viniendo de la Biblioteca Nacional de Francia con dirección hacia la Bastilla.
Monsieur le pianiste
25 mayo, 2011 § Dejar un comentario
Como en muchas otras ciudades, escuchar música en las calles de París es parte de nuestro cotidiano. Cuando uno recorre las calles se topa con bandas de música, guitarristas, violinistas y muy raramente, si corren con suerte, podrán toparse con un pianista (si si, con piano y todo bien montado).
Esta fotografía la tomé sobre el Boulevard Lafayette justo a la salida del metro Cadet. Los que contemplábamos el espectáculo estábamos en la fascinación total y muchos de ellos le aportaban dos que tres moneditas a monsieur le pianiste. Pero la gran pregunta que yo tengo es ¿cómo le hace para pasearse por allí con semejante piano?
Intermedio
3 mayo, 2011 § 3 comentarios
Esta es una de mis fotografías favoritas. Pablo y yo habíamos ido a la Opéra Bastille a ver Lucie di Lammermoor de Verdi. Fue Pablo quién me sugirió esa toma. En la fotografía se ve en primer plano la silueta de una señora hablando por teléfono; después, en colores, el mapa del mundo dibujado en un vitral que indica la hora de las ciudades más importantes.
Más allá de la apreciación estética que le puedan dar a mi fotografía, el vitral resulta ser una verdadera obra de arte. Se trata de un reloj monumental creado con 56 piezas de vidrio coloreadas. El vitral fue patrocinado por la firma Vacheron-Constantin (un fabricante suizo de relojes de lujo) y ejecutado por el artista italiano Ivan Moscatelli. Se encuentra en la sala principal de la Opera Bastilla y se le conoce bajo el nombre de Laudator Temporis.
Las nuevas ciclovías parisinas
29 abril, 2011 § Dejar un comentario
Nota: Esta vez tendran que pretender que no notaron la falta de acentos, no es culpa mia.
Paris no es Amsterdam pero no cabe duda que cada dia se ven circular mas y mas bicicletas en las calles. Ya no hablemos solo del “experimento Vélib” (que dejo de serlo hace mucho tiempo y que hoy es todo un éxito), sino también del hecho que hoy muchos poseen una bicileta y hay quienes ya hemos dejado de usar el sistema de transporte publico.
Es por eso que la Alcaldia de Paris esta ampliando las pistas ciclables para incitarnos a dejar los autos en casa. Pero si miran con atencion, se daran cuenta que estos carriles especiales estan en contraflujo! Hoy dia, muchas calles en Paris pueden ser usadas en contrasentido por nosotros los ciclistas (lo que a mi me ahorra 10 min al trabajo y el lidiar con la tediosa Avenida de Boulevards des Italiens que hoy sustituyo por la Rue Richier).
Una pausa café en París
13 febrero, 2011 § Dejar un comentario
Viernes 11 Febrero 2011
El sol y los 8° C están de regreso en París. Ayer salí con unos amigos de la fac a tomar un café en el Boulevard Saint Germain des Près, fue un momento muy agradable especialmente porque ya extrañaba el café en la terraza de los bares parisinos. En resumen : momento verdaderamente delicioso por el clima, la compañía y el buen café.
Hace poco leí en el NYT un artículo sobre lo malo que es el café parisino ( Why is coffee in Paris so bad? ) y quiero decir que esto es completamente falso. Lo que sucede es que el autor esta acostumbrado al horrible café americano que vende Starbucks y que no sabe apreciar el aroma del café que se impregna en las máquinas con el paso del tiempo.
Cuando vengan a París no deben pasar la oportunidad de entrar a un café parisino y constatar por ustedes mismos que es un buen café.
Precio aprox. de un café en barra : €1.10
Precio apeox. de un café en mesa : €2,50
Aprovecho esta entrada para mostrarles una típica máquina de café en los bares europeos.
Esta foto la tomé con una cámara fotográfica marca FUJICA.
Objetivo: Fujinon Z 1 : 3.5 – 4.5 f=43-75 mm
ASA 15
ISO 200
Rollo : Kodak
Rome: unbelievably impressive
4 febrero, 2011 § Dejar un comentario
What do you imagine when we talk about Rome? The Trevi fountain, The Vatican, The Spanish Steps, and of course the Coliseum – the largest amphitheater ever built by the Roman empire. Rome is well known for the grands jours of its imperial past and for being the center of the Catholic church. Indeed, this city has a rich history and a number of well famous sites. The atmosphere of the Roman era can be felt throughout the city.
Here are some pictures of my trip in September 2008.

Siul en la Fuente de Trevi. So, you're supposed to throw a penny, or in this case a euro cent, into the fountain and that's supposed to mean that you're gonna back to Rome at some point.
Los sanitarios de la ciudad Luz
1 febrero, 2011 § Dejar un comentario
Antes que nada quiero excusarme por lo burdo de la historia, pero esta fotografía bien merece su contexto.
Estaba cerca del museo de Cluney y como hacia mucho mucho pero mucho frío y además había tomado mucha agua, podrán imaginarse que buscaba un baño con gran urgencia.
Como ya salí de la lógica de turista, en vez de usar los nuevos sanitarios dispuestos en “lujosas” cabinas metálicas que exaltan su grandeza sobre las banquetas de París, me metí a uno de los sanitarios de un magnífico edifico de la Universidad de la Sorbonne Nouvelle en el número 11 de la rue de l’École de Médicine (donde tengo el orgullo de decir que algún día tomé clases de Economía con Mme. Esposito). Bueno, el punto es que nunca le había puesto atención a los baños -pues no es un lugar que un turista, un estudiante extranjero, un francés o incluso un parisino se animen a fotografiar y a comentar después de utilizarlo-, pero este baño es particular.
¡¡¡La decoración no ha cambiado desde hace más de medio siglo!!! La caja del agua es completamente de metal.
¿Por qué si la universidad tiene presupuesto para mantener y renovar sus instalaciones, no cambia estos baños por unos que ahorren más agua y de paso unos más modernos? ¿Por qué no cambiar por lo menos ese lazito de mecate por una cadena de metal decente?
Aunque bueno, tampoco puedo negar que tiene su “charme” guardar una reliquia como esta.
He ahí estimados enamorados de París lo que uno no se anima a fotografiar en su visita por la ciudad luz.
















































































































































