el cuerpo desnudo


Nudità Giorgio Agamben, Nudità [Desnudez], Roma, Nottetempo, 2009, 170 pp., Figure

Quizás uno de los libros más hermosos que he leído. Es también uno de los más difíciles a los que me he enfrentado, pues mi experiencia con textos filosóficos es muy reducida. Ya les he hablado de Giorgio Agamben aquí y aquí. Es un autor que he descubierto durante mi estancia en Florencia gracias a las pláticas que he tenido con mis colegas del doctorado, especialmente con Stefanie Günthner, quien además está finalizando la traducción al alemán de Il Sacramento del linguaggio.

En este libro, Agamben reúne once ensayos sobre el cuerpo humano. De ahí el título del libro y del ensayo que le da nombre: Desnudez, en italiano, Nudità. 170 páginas deliciosas, densas, que me tomaron el doble de tiempo para entenderle, y aún así me quedo con muchas dudas. Pese a mis carencias en italiano y en filosofía, Agamben despierta dudas que permiten cuestionar la relación del hombre con su mundo y, en este caso específico, con su cuerpo, desde perspectivas que no son comunes. He ahí la gran riqueza de este libro, la genialidad de Agamben. Con un estilo que no tiene problemas en tomar prestados recursos a la narrativa o a la poesía, el lector va recorriendo reflexiones complicadas pero que ponen en crisis la concepción del cuerpo.

el cuerdo de Francis Bacon
Francis Bacon, Estudio de cuerpo

El cuerpo desde diferentes puntos de vista

En su análisis, Agamben no reduce el cuerpo a un grupo de órganos cuyas tareas están preestablecidas. El cuerpo, como un todo,  representa y resume diferentes visiones del mundo. Más allá de la vida y de la muerte, el cuerpo es el inicio y el final de la relación del hombre con su entorno. El cuerpo puede estar en putrefacción como un cadáver, enfermo como un bulímico, ser visible como en un museo o ser torturado. La teología cristiana, judía y musulmana son cuestionadas sobre la desnudez de Adán y Eva; la moda (que ya había sido evocada en De Segnatura Rerum) viste el cuerpo con signos de la contemporaneidad; Kafka es revisitado a través del derecho romano y la tortura; mientras que los sistemas de clasificación de los criminales son extendidos a todos los ciudadanos, Agamben se cuestiona sobre la ética de las bases de datos de estos medios de identificación; Venecia parece un cuerpo en descomposición; el origen religioso de la bulimia y la anorexia son interrogados para explicar los nuevos criterios sociales…

Kafka y el cuerpo

firenze-cappella-brancacci
Massacio, La expulsión del Paraíso, Capilla Brancacci, Florencia

Cuatro de los ensayos son especialmente interesantes y poéticos: “K.”, “Sobre la utilidad y los inconvenientes de vivir entre espectros”, “Desnudez” e “Identidad sin persona”. En el primero, Agamben revisa dos obras de Kafka a través del derecho romano: El proceso y En la colonia penitenciaria. Agamben señala que el protagonista de El proceso, José K., no es Kafka, como muchos han querido verlo (Max Brod). Varios especialistas de la obra del escritor checo (Davide Stimilli) han señalado la importancia de los estudios jurídicos en la educación profesional del joven Kafka. En el antiguo derecho romano, los culpables de calumnia eran marcados en la cara con una K, la inicial de Kalumniator. Así, la calumnia se convierte en la clave de la novela. La condición de José K. es kafkiana por excelencia porque, en realidad, él mismo es su propia acusador, su propio calumniador. Si fuera declarado inocente, inmediatamente sería castigado por haberse calumniado a sí mismo; si es declarado culpable, se le infligirá injustamente una pena que proviene de una calumnia. Sin embargo, es arrestado pero no se sabe ni siquiera si ha sido acusado o no. De la misma manera, la tradición cristiana ha impuesto a cada hombre la situación kafkiana de ser su propia acusador a través de la institución del pecado original. En palabras de Kafka, el pecado original logra que todos los hombres se acusen a sí mismos de un crimen que no conocen a ciencia cierta:

“el pecado original, el antiguo error que el hombre cometió, consiste en la acusación que él mismo hace y de la cual no se desiste, de que le han hecho daño, que el pecado original ha sido cometido en su contra”

El cadáver de Venecia (y de Florencia)

En “Sobre la utilidad y los inconvenientes de vivir entre espectros”, Agamben nos presenta Venecia (ciudad en la que trabaja) bajo la forma de un cadáver viviente. Uno de los problemas que aborda en este ensayo es el de las restauraciones. A lo largo y ancho de Europa y el resto del mundo, asistimos a puestas en escena a través del pasado y de las ruinas de muchas ciudades. Hace dos años, por ejemplo, tuve la oportunidad de visitar Carcasona en Francia; hace unas semanas Provins, también en Francia, y hace pocos días San Gimignano en Italia. Otro ejemplo que me viene a la memoria es Frankfurt, de la que ya les he hablvenecia2ado aquí. Y aunque todos esos lugares no dejan de ser hermosos, no puede dejar de percibirse un aire artificial destinado a complacernos a los turistas que los visitamos.

Por ello, Agamben advierte: “… las malas restauraciones, que endulzan y uniforman las ciudades europeas no borran las segnaturas, la vuelven ilegibles”. Esto quiere decir que el pasado que quieren evocar estas restauraciones es más bien una edad de oro desconectada de su historia por irreal, limpia, perfecta. Venecia se presenta como un cadáver en descomposición, perfumado y maquillado, que sus habitantes odian pero al mismo tiempo utilizan para agradar a los visitantes que lejanamente lo entienden. Es el mismo caso de Florencia. La celebridad de los Médicis es la industria más redituable de la ciudad, así como el David de Miguel Ángel y la Venus de Botticelli. La ciudad se repite a si misma en medio de hermosos olivos y de pinturas renacentistas en miles y miles de postales. Pero fuera del marco de las pinturas y lejos de la vista de los turistas, la ciudad se convulsiona bajo el peso de las necesidades de sus habitantes.

Teología de la desnudez

En “Desnudez”, Agamben hace un finísimo repaso de la teología cristiana sobre la desnudez. ¿Cómo era la desnudez de Adán y Eva antes  de ser expulsados del Paraíso? ¿Porqué

Masolino, La tentación de Adán y Eva
Masolino, La tentación de Adán y Eva

“abrieron los ojos” y “vieron que estaban desnudos”? ¿No estaban ya desnudos, o se cubrían con algo antes de ser expulsados? La “Gracia” vestía a los seres humanos en el Paraíso. El pecado original los despojó de la “Gracia” y, por lo tanto, se encontraron desnudos. Es decir, la Gracia era una especie de vestido que cubría la desnudez de los hombres. Sin esta Gracia divina, los hombres se dieron cuenta de su desnudez. Por lo tanto, si se dieron cuenta de su desnudez porque ya no contaban con la Gracia, quiere decir que el pecado existía antes de haber recibido la gracia para cubrirse. De lo contrario, no tendría sentido usar un vestido que cubriera ese pecado. En conclusión, el “pecado original” es un acto que descubre el mal, y ese mal es previo a la expulsión del Paraíso. El pecado no es el mal en el mundo, sino que simplemente revela su existencia.

Durante su argumentación, Agamben repasa algunas de las cuestiones que tormentaban a los teólogos cristianos hasta la Edad Media. Una de ellas tiene que ver con la Resurrección de los muertos durante el Juicio Final. ¿Cómo deberían resucitar los hombres para recibir la sentencia de Dios? ¿Qué cuerpo les sería provisto? ¿Qué edad tendrían? ¿Resucitarían como murieron? La cuestión fue resuelta diciendo que los muertos resucitarían con su cuerpo en plenitud y, aquéllos que murieron demasiado jóvenes, resucitarían con esa edad. Entonces, el cuerpo resucitado sería perfecto. Eso quiere decir que sería completo, porque un cuerpo incompleto sería imperfecto. Como Dios y todo la creación, incluido el Juicio Final, son perfectos, los hombres que resucitarían serían perfectos. Pero entonces, ¿qué caso tiene conservar algunos órganos, como los reproductivos o los digestivos? En la perfección no habría necesidad de ellos. Algunos teólogos responden que no sería imperfección de la parte de Dios despojar de algunos órganos inservibles a los resucitados, pues son eso, inservibles. Otros lo objetan, y piensan en una nutrición divina. ¿Habría entonces una defecación divina también?

Había aún otros problemas por resolver. Se consideraba que los hijos eran generados directamente de la carne del padre. Ante el problema del cuerpo que resucitaría, ¿que sucedería con el hijo de un caníbal? ¿Qué cuerpo le sería atribuído si él mismo fue generado de la carne humana que su padre comió? O el problema de las mujeres: habiendo sido creadas de la costilla de Adán y no pudiendo resucitar con un cuerpo imperfecto, ¿las mujeres no resucitarían para poder restituirle la costilla a Adán?

Máscaras

“Persona” significa “Máscara” y en la Antigüedad sirve para señalar la personalidad de los individuos. Pero a partir del siglo XIX, la policia inicia una serie de medidas que buscan controlar directamente el cuerpo de los criminales y de los enfermos mentales (casos que Michel Foucault estudió con gran detenimiento). Rasgos físicos y huellas dactilares completaban la “Tarjeta Bertillon” (Carte Bertillon) inventada en Francia por Bertillon y mejorada en Inglaterra por un primo de Darwin. Esta tarjeta permitía la identificación eficaz de los criminales. Hoy en día todos nuestros datos e incluso (muy probablemente ya) el ADN de los ciudadanos de varios países esté registrado en un banco de datos que permita su identificación. En Francia existen serias dudas por parte de muchas ONG sobre el Pass Navigo, tarjeta de acceso al transporte público que podría representar un peligro de invasión de la intimidad de los usuarios, pues ella permite seguir el recorrido del usuario en el transporte público francés. Pero bancos de datos más amplios existen y surgen infinidad de dudas éticas sobre su uso y la identificación de las personas. Además, en muchos casos esta identificación se reduce a las funciones orgánicas de los individuos a los que pertenecen los datos. Esta es la condición que Agamben llama “nuda vida”, nuda vita, en la que la identificación de la persona se da a través de las funciones fisiológicas (o huellas dactilares, o forma del iris, etc.), independientemente de la responsabilidad (en el sentido ético del término) de las personas.

Índice del libro

Creazione e salvezza [Creación y salvación]

Che cos’è il contemporaneo ? [¿Qué es el contemporáneo?]

K.

Dell’utilià e degli inconvenienti del vivere fra spettri [Sobre la utilidad y los inconvenientes de vivir entre espectros]

Su ciò che possiamo non fare [Sobre lo que podemos no hacer]

Identità senza persona [Identidad sin persona]

Nudità [Desnudez]

Il corpo glorioso [El cuerpo glorioso]

Una fame da bue [Hambre de buey]

L’ultimo capitolo della storia del mondo [El último capítulo de la historia del mundo]

7 comentarios en “el cuerpo desnudo

  1. Hola Juan Carlos,

    Disculpa la tardanza, tenîa medio abandonado el blog. ¿Podrías decirme hacia qué párrafo usan el término? En una ojeada rápida no localicé ningún ejemplo.

    Saludos y muchas gracias por leernos!

    Me gusta

  2. Hola, estoy leyendo la edición en español que acaba de salir, “Desnudez” (Anagrama); el libro es una maravilla, como bien dices, denso pero luminoso. Pero tengo una duda, y quizá tú me puedas ayudar: las traductoras colocan la palabra “inoperosa”, “inoperoso” todo el tiempo en el ensayo “K.”; es vocablo que no está aceptado por la RAE, y solo lo encuentro en italiano; ¿es una término técnico de Agamben, o la traducción flaquea? Yo he pensado que quizá se debió traducir “inoperante”, o “inactivo”, pero no tengo la edición en italiano. ¿Qué piensas tú? Saludos y gracias!
    Juan Carlos Chirinos

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s