érase una vez un juicio


American Literary History Jennifer Travis, “The Trials of Law and Literature” en American Literary History, Avance de la publicación, 6 marzo 2009, pp. 345-354.

Desde hace muchos años, uno de los campos de investigación más explotados por los filósofos del derecho y demás especialistas jurídicos ha sido el de la relación del derecho con la literatura. Richard Posner y Martha Nusbaum han realizados trabajos clave en este campo. Pero no sólo por estos profesionistas: también los especialistas en literatura se han volcado hacia estos estudios. Sin embargo, como con todo de lo que se abusa, se pueden llegar a perversiones. Jennifer Travis denuncia que en los últimos años se ha llegado a esos extreños pues:

Los especialistas de la literatura, lamentándose de la insignificancia de sus propios campos de estudio, ven al derecho como una “excepcional intersección de textualidad y poder social”. Los juristas, apresurándose a humanizar el derecho, toman la literatura como un reto para las “teorías de la interpretación originalistas y textualistas” (p. 345).

Travis presenta un par de obras sobre este tema que, al parecer, parecen ser un ejemplo de lo que sí debe hacerse en este tipo de investigaciones: las obras de Robert A. Ferguson, The Trial in American Life [El juicio en la vida estadounidense], Cambridge, Harvard University Press, 2007 y de Kristen Boudreau, The Spectacle of Death. Populist Literary Responses to American Capital Cases [El espectáculo de la muerte. Respuestas en la literatura popular a los casos de pena capital en los EUA], Amherst, Prometheus, 2006.

180px-Mary_Surratt
Mary Surratt

Estos estudios insisten en la influencia de la literatura “macabra” (gallows litterature) que puede rastrearse en el origen de una cultura estadounidense del espectadr. Ferguson y Boudreau analizan las “puestas en escena” de algunos grandes juicios y subrayan no sólo la importancia del lenguajo usado en las salas de audiencia, sino también el impacto de las “negociaciones del derecho formal con las convenciones sociales”, es decir, la manera en la que la sociedad estaodunidense percibe el derecho (p. 347).

Ferguson, tras analizar varios casos de importancia mayúscula, no sólo en la historia jurídica de los EUA, sino en la historia en general de  ese país, concluye que la narración de un proceso judicial puede crear un héroe o un villano. Esto es bien ilustrado por el juicio seguido contra Mary Surratt en 1865. Surratt fue declarada culpable de participar en el asesinato de Abraham Lincoln, convirtiéndose en la primera mujer en ser ejecutada en los Estados Unidos. Ferguson apunta que, a pesar de la falta de pruebas en contra de Surratt, el papel hogareño de la mujer, tan fuertemente arraigado en aquél entonces (y aún ahora), jugó un papel decisivo en su contra: ella no podía no saber lo que se estaba planeando en su casa. “She must have known”, ella debía saber, se dice en su sentencia. Surratt fue retratada por los periódicos como una mujer sucia y como el “símbolo de la desobediencia sureña” (p. 349).

Por su parte, Boudreau analiza el caso del Haymarket. En mayo de 1886, la explosión de una bomba en medio de una manifestación de obreros de Chicago provocó el inició de un tiroteo que mató a 8 policías y dejó a cientos de personas heridas. Como resultado, fueron detenidos ocho anarquistas, cuatro de ellos condenados a muete y uno se suicidó en prisión. Boudreau demuestra en su análisis que los acusados usaron la sala de audiencias para explicar y  aclarar sus posiciones políticas. El tiempo que corrió entre su detención y su ejecución fue también el de una batalla sobre la interpretación del juicio. En varios periódicos, las autobiografías de los acusados fueron publicados, de tal manera que una atmósfera de simpatía en torno a los detendios (pp. 350-351). Tras las ejecuciones se publicaron poesías en su recuerdo, lo que para Boudreau es un ejemplo de cómo la literatura popular reinterpreta el derecho.

HaymarketRiot-Harpers
Representación del bombazo de Haymarket

En resumen, los trabajos de Ferguson y de Boudreau ilustran cómo los procesos judiciales más publicitados sirven como expresión de las “emociones colectivas” e incluso son utilizados para aliviarlas. Boudreau insistirá en que los autores de esos recuentos están más interesados en la persuasión.

Otros ejemplos de casos de los que se ocupan estos autores son:

– el juicio en 1807 contra el ex vicepresidente Aaron Burr por alta traición

– el juicio en 1859 ontra John Brown por incitación a una revuelta de esclavos y un asalto a un arsenal federal,

– el juicio en 1953 contra Ethel y Julius Rosenberg por espionaje a favor de los soviéticos.

– el linchamiento en 1955 de Emmet Till, de trece años.

– los juicios de Gary Gilmore y Karla Faye Tucker

Para profundizar en el tema, otras obras citadas por la autora y que se ocupan de la relación entre literatura y derecho:

– Charles H. Adams, “The Guardian of the Law”. Authority and Identity in James Fenimore Cooper, Unversity Park, Pennsylvanis State University Press, 1990

– Gregg D. Crane, Race, Citizenship and Law in American Litterature, Cambridge, Cambridge University Press, 2002

– Gregg D. Crane, “The Path of Law and Literature,” in American Literary History 9 (l997): 758- 75.

– Stephen M. Best, The Fugitive’s Properties: Law and the Poetics of Possession, Chicago, Chicago University Press, 2004

– Deak Nabers, Victory of Law. The Fourteenth Amendmentm the Civil War, and American Literature, Baltimore, John Hopkins University Press, 2006

– Jeannine DeLombard, Slavery on Trial. Law, Abolitionism, and Print Culture, Chapell Hill, North Carolina, University of North Carolina, 2007

– Ariela J. Gross, What Blood Won’t Tell. A History of Race on Trial in America, Cambridge, Harvard University Press, 2008

– Florence Dore, “Law’s Literature, Law’s Bod. The Aversion to Linguistic Ambiguity in Law and Literature” in Law, Culture, and the Humanities, 2.1 (2006): 17 – 28.

– Robert A. Ferguson, Law and Letters in American Culture, Cambridge, Harvard UP, 1984.

– Nan Goodman, “Contract Realism” in American Literary History, 11, 1999, pp. 513-24.

– Karen Halttunen, Murder Most Foul. The Killer and the American Gothic Imagination, Cambridge, Harvard UP, 2000.

– Laura Korobkin, Criminal Conversations: Sentimentality and 19th Century Legal Stories of Adultery, New York, Columbia UP, 1999.

– Martha C. Nussbaum, Poetic Justice. The Literary Imagination and Public Life, Boston, Beacon Press, 1995.

– Julie Stone Peters, “Law, Literature, and the Vanishing Real: On the Future of an Interdisciplinary Illusion.” in PMLA, 120.2, 200S, pp. 442-53.

– Richard Posner, Law and Literature. A Misunderstood Relation, Cambridge, Harvard UP, 1988.

– Robert C. Solomon, “Justice v. Vengeance: On Law and the Satisfaction of Emotion” in The Passions of Law, Ed. Susan A. Bandes. New York: New York UP, 1999, pp. 123-48.

– Martha Merrill Umphrey, “The Diaiogics of Legal Meaning. Spectacular Trials, the Unwritten Law, and Narratives of Criminal Responsibility.” in Law & Society Review, 33.2, 1999, pp. 393-491.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s