miradas


Juan José Campanella (dir.), El secreto de sus ojos (Dans ses yeux, fr., The Secret in Their Eyes, ing.), Ricardo Darín (Benjamín Espósito), Guillermo Francella (Pablo Sandoval), Soledad Villamil (Irene Menéndez Hastings), Pablo Rago (Ricardo Morales), Javier Godino (Isidoro Gómez), Argentina, España, Haddock Films, Tornasol Films, 2009, 127 mins.

Los recovecos del poder son infinitos. La justicia no existe en países donde el poder lo tienen los brutos, los criminales, los políticos pervertidos por el dinero. La justicia se convierte en algo raro, un bien precioso, carísimo. Esto no es nuevo, en México lo vivimos actualmente… Pero hubo una época donde todo esto comenzó. Algunas veces, la justicia era posible sólo porque personas excepcionales se deciden a hacer lo que queda entre sus manos, y un poco más. Y Argentina también pasó por ese comienzo.

Tomando como contexto la situación política de la convulsionada Argentina de los años setenta, El Secreto de sus ojos remueve una historia extraordinaria que tristemente debe ser más común de lo que imaginamos. El agente federal Benjamín Espósito (Ricardo Darín)  investiga el brutal asesinato de Liliana Colotto de Morales. En la investigación se encuentra también su ayudante Pablo Sandoval (Guillermo Francella) y la jefa de ambos Irene Menéndez Hastings (Soledad Villamil). El culpable, Isidoro Gómez (Javier Godino),  es encontrado, detenido y juzgado, pero sale en libertad gracias al revanchismo de otro agente federal, allegado al poder y en mejor posición política que nuestros héroes. Uno de los personajes clave de la historia y viudo de Liliana Colotto, Ricardo Morales (Pablo Rago), recibe con extraña resignación la noticia de la liberación del asesino probado y confeso de su mujer. Entonces los papeles se revierten: Espósito Sandoval y Menéndez Hastings empiezan a ser perseguidos. Sandoval es asesinado a sangre fría, cuando es tomado por sus asesinos por Espósito, quien tiene que huír a provincia. Menéndez Hastings permanece en su tribunal “quietecita”, haciendo su trabajo y debe darle carpetazo definitivo al caso. Los años pasan, el asunto empieza a quedar bajo centímetros y centímeros de polvo.

Tras muchos años, Espósito decide volver a Buenos Aires tras su jubilación. Todavía tiene unas cuentas con el pasado, y especialmente el caso Morales le sigue rondando en la cabeza y en el corazón. Escribiendo sus memorias se pone al día de los personajes más importantes del caso. Menéndez Hastigns sigue en su puesto, Gómez fue asesinado durante la dictadura y Morales se mudó a la provincia y nunca se casó de nuevo. Es el momento para que el amor, viejo y secreto, entre Espósito y Menendez aflore por fin, a pesar del tiempo pasado y de sus condiciones personales.

Esta película es por varios motivos un monumento del cine argentino. La trama es un gran misterio, una historia policiaca finísima, sutil e inteligente, mezclada con un romance dulce, tierno y dramático. Los giros narrativos son inesperados y hacen crecer el interés del espectador. La calidad técnica es también notable. El lenguaje utilizado, las actuaciones… En resumen, la película nos encantó.

Guillermo Francella como Pablo Sandoval

La película abre con una escena borrosa. Esa escena refleja exactamente la manera en la que recordamos momentos tristes. Creo que es la representación más fiel que un cineasta pueda hacer. Y esa

misma escena cierra la película, pero ya contamos con la explicación completa y, por lo tanto, la escena es nítida. Desde un tren, un hombre se despide de una mujer. El tren se aleja. Y queda claro que ambos comparten un profundo dolor.

La recreación de Buenos Aires llena toda la historia. Cada escena detalla algún rincón de esa gran ciudad. La intimidad de las casas, el desorden de las oficinas públicas, la solemnidad de los palacios degobierno o el estrépito de una tribuna de futbol, todos, desfilan frente a nosotros. Se agradece el abandono del folklorismo y la ausencia del típico tanguero o la tipica pareja de bailarines. Pero lo que sí es excelentemente utilizado, es el vocabulario, que le da un toque maestro, gracia y realismo a todo el cuadro. Los ultraconocidos insultos “boludo” o “pelotudo” abren paso a diálogos riquísimos y graciosísimos. Así, a los saludos se responde que uno está “feliz como perro con dos colas” o Sandoval no tiene ningún empacho en contestar el teléfono de su oficina anunciando el “Banco de esperma, sección préstamos”, el “Comando táctico revolucionario” o, en unos de los momentos más logrados, el mismo Sandoval y un compañero suyo de cantinas dan una cátedra sobre el equipo de futbol Racing Club de Avellaneda.

El desenlace en sí mismo es un giro más de la trama. Inesperado, explica prácticamente todos los cabos que habían quedado sueltos. Por último, tenemos que comentar también los detalles tan bien cuidados. En especial, una máquina de escribir a la que no le sirve la tecla A, y esta característica queda de alguna manera grabada en el agente Espósito. En una escena Espósito se levanta a media noche y escribe sobre un papel “Temo”, como si fuera una idea que no quisiera olvidar. En realidad, como a la máquina de escribir, no había podido escribir la frase completa…

El Secreto de sus ojos fue ganadora del Óscar a la mejor película extranjera, del Ariel a la mejor película iberoamericana, al premio Goya por mejor película extranjera de habla hispana y a la mejor actriz revelación (Soledad Villamil), y arrasó también en los festivales cinematrográficos de Buenos Aires y de La Habana.

Ricardo Darín como Benjamín Espósito y Soledad Villamil como Irene Menéndez Hastings

Para ver los cortos de la película, hacer click aquí.
El sitio oficial de la película, aqui.

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3 comentarios en “miradas

  1. jejeje bueno, por lo menos sbes que no le escribes al vacio! ;o)

    Estoy viendo Eslovaquia vs Italia… fin del primer tiempo: Eslovaquia 1 – Italia 0! Si si le ganan a Italia, igual y se califican!

    Saludos

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  2. ¡Gracias por tu comentario Humberto! ¡Creo que eres nuestro más fiel lector! Lo que dices del maquillaje es verdad. Es un verdadero pedazo de buen trabajo. Y luego, el formato de las imágenes ayuda un montón a situarse en la época: escenas un poquitín granulosas, con unos colores casi pastel. La mejor escena, a mi gusto, es la del principio.

    ¡Muchos saludos!

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  3. Fijate que al leer tu resumen, me di cuenta que hubo un detalle exquisito que se me escapo al ver la pelicula: el “Temo” escrito en el papel al cual le falta la “a”, como a la maquina de escribir Olivetti…

    Al igual que tu, algo que me quedo muy presente es el hecho de que esas cosas seguramente suceden mucho mas seguido de lo que queremos y/o podemos imaginar.

    Me encanto la pelicula, la textura de la imagen, Soledad Villamil, la musica, los dialogos, el sabor argentino que nunca entro en el estereotipo. Me quedé muy impresionado con el maquillaje también, porque sea mas viejos o mas jovenes, Esposito e Irene siempre se vieron naturales a 100%.

    Saludos!

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