gatos encerrados


Bahman Ghobadi (dir.), Les Chats persans (Los gatos persas, fr.; کسی از گربه های ایرانی خبر نداره, Kasi az Gorbehaye Irani Khabar Nadareh, persa; No One Knows About Persian Cats [Nadie sabe nada sobre los gatos persas], Negar Shaghaghi (Negar), Ashkan Koshanejad (Ashkan), Hamed Behdad (Nader), Mij Film Co., Irán, 2009, 106 min.

En alguna antología de poesía quebequense publicada en México (hecho raro y que no se ha vuelto a repetir, que yo sepa), se decía que la poesía es el género literario por excelencia de las naciones que resisten. Parafraseando esta afirmación (que se refiere a una tribulada realidad ahora muy lejana en aquella nacion norteamericana) y contextualizándola en la realidad iraní, la música es muy abundante, abundantísima diríamos, en el país de los antiguos persas.

Resistir a un gobierno que ha impuesto como forma de vida una religión radical, o más bien, una interpretación radical de la religión, debe ser una de las maneras más heroicas de la vida. En Irán, desde hace algunos años, hemos asistido a la construcción de un régimen brutal, asesino y que odia todo lo bello. Sin embargo, la vida continúa, a pesar de los radicales en ese gobierno. La gente continúa buscando maneras de expresarse, a pesar de las infinitas prohibiciones y de la omnipresente vigilancia. Una de estas formas de expresion es, por supuesto, la música. A partir de la Revolución Islámica, el régimen cerró todos los bares, clubs y centros de reunión de los jóvenes, olvidando que Irán tiene una población mayoritariamente bajo los 30 años de edad.

El año pasado se presentó en París el último film del director iraní Bahman Ghobadi. Su entrega fue un docuficción-musical impactante. Se trata de un repaso por la cultura musical escondida. Uno se lleva una gran sorpresa, pues gracias a este trabajo se puede descubrir todo género de grupos musicales que ensayan y dan conciertos clandestinamente, pues la mayoría, o quizás todos, tocan música contraria al régimen. El pretexto es la historia de Negar y de Ashkan, dos jóvenes iranís, quienes ayudados por Nader, recorren el Teherán escondido buscando músicos para formar su propia banda y, eventualmente, salir de Irán para dar un concierto. Esta historia es una construcción de las anécdotas de los actores y sus propias experiencias. Esta mezcla da la sensación al espectador de estar viendo un documental.

De hecho, como puede leerse en la entrevista publicada en el sitio oficial de la película, Ghobadi retrata una experiencia personal. No habiendo podido obtener los permisos necesarios para filmar, decide intentar grabar un disco. No pudiendo obtener tampoco los permisos necesarios, decide hacerlo clandestinamente. Es ahi que conoció varios grupos de jóvenes que hacían música sin los permisos necesarios y con toda la impertinencia en sus letras como para escandalizar a los funcionarios más tolerantes del gobierno iraní. Para escapar a la vigilancia, Ghobadi y toso los personajes, rodaron la película en tan solo 17 días, trabajando incluso de noche. Durante la filmación fuero detenidos por la policía en dos ocasiones, lo que les consumió dos días de trabajo, e incluso el último día de trabajo, Negar y Ashkan debían tomar un vuelo a Inglaterra.

El grupo Take It Easy Hospital

El mismo título de la película tiene un profundo simbolismo. En Irán tener mascotas está prohibido y, sin embargo, muchísimas personas tienen en sus casas algún animal de compañía. Un gato persa, una de las mascotas más caras en el mundo, no vale nada en Irán. De la misma manera que los gatos persas, carísimo fuera de Irán pero encerrados en su propio país, los músicos de gran talento son considerados buenos para nada.

El único problema de la película radica en la gran extensión de grupos que desfilan por la pantalla. Durante más de una hora y media se suceden grupos y grupos y grupos musicales de todos los géneros, y el director nos presenta una canción completa de cada uno de ellos. Sin embargo, las vistas rápidas sobre Teherán y sobre todo, la actuación de todos y cada uno de los músicos vale la pena.

Para que nos demos una idea del alcance de este documental, aquí va una lista (no sabemos si completa) de grupos que participan en la película y que sacamos del excelente post No One Knows About Persian Cats en el blog Ponnie:

Pueden visitar el sitio oficial de la pelicula aquí (en francés).
Para ver los cortos (subtítulos en francés), hacer click aquí.
Para ver otros cortos (subtítulos en inglés), pinchar acá.
El excelente post sobre la película en el blog Ponnie, apretar acullá.

"Sólo hacemos música. No le hacemos daño a nadie"

Un comentario en “gatos encerrados

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