Las filas de París


Fila en el cine L'Arlequin
Fila en el cine L'Arlequin

Es curioso: cuando uno vive en una gran ciudad como París se tiene la impresión de que el tiempo no alcanza para todo lo que uno tiene o quiere hacer, y estamos obligados a administrarlo muy, muy bien. En esta ciudad casi cerrada al tráfico, con cientos de calles estrechas, siempre se ve gente andando aprisa, moviéndose por la ciudad en bicicleta, tren, metro, patineta, patines, auto, autobuses, moto… La ciudad desprende una energía brutal.

Pero dentro de todo este estrés cotidiano, hay ciertos momentos del día en el que los parisinos deciden hacer una pausa y llegan a quedarse inmóviles hasta por más de 30 minutos, con infinita paciencia. Estos momentos ocurren cuando van a las panaderías (después de salir de la oficina para comprar la baguette recién salidita del horno, casi siempre poco después de las 6 pm), al banco, a la oficina de correos, a los museos e incluso ¡¡¡hasta cuando van a los restaurantes!!! Porque tal parece que a los parisinos les encanta reagruparse todos en el mismo lugar y a la misma hora y ocurre lo que tiene que ocurrir: hacer las fastidiosas filas de espera, y no queda otra más que llevársela tranquila.

Pareciera que estoy completamente absorto por la cotidianidad parisina porque no me había dado cuenta de ésto. Resulta que el jueves pasado salí con mi cámara fotográfica y mientras caminaba por el Museo del Louvre, sin ninguna razón en particular, le tomé una foto a la larga fila de espera, agradeciendo por no estar en ella. Por la tarde pasé frente a la Comedia Francesa, junto al Palacio Real, y casi por inercia fotografié la “famosa” fila de espera del teatro para comprar a precio casi regalado uno de los 95 boletos de último minuto que se ofrecen antes de cada espectáculo.

Hasta aquí todo sin gran relevancia,  cuando ese mimo día por la noche…

Fui al barrio japonés, en el segundo distrito de París para celebrar un “entierro de vida juvenil” (enterrement de vie de garçon, curiosa expresión francesa para decir “despedida de soltero”) de un amigo de Amiens, que no veía hace un tiempo. Mientras buscábamos un restaurante decente para cenar, adivinen qué noté. Exacto… ¡¡¡filas por todos lados para entrar a los restaurantes!!! Era alucinante, de verdad. Gente haciendo más fila. Eso quiere decir que en París siempre se hace fila entre las 9 am y las 9 pm. Están por todos lados y nunca me había dado cuenta.

O sea, que si algún día vienen a Paris, debo advertirles, tienen que venir con mucha paciencia, un libro en mano o incluso un ipod porque la espera puede ser eterna (he escuchado historias de filas de 5 horas para subir a la Torre Eiffel, por ejemplo). Pero les aseguro sin temor a equivocarme que la gran mayoría de las veces, hacer la fila valdrá la pena (salvo en el súper).

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Compartir


3 comentarios en “Las filas de París

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s