joven poeta


Jane Campion (dir.), Bright Star, Ben Whishaw (John Keats), Abbie Cornish (Fanny Brawne), Paul Schneider (Mr. Brown), Kerry Fox (Mrs. Brawne), RUGB, Australia, Francia, BBC Films, Screen Australia, Pathé, 2009, 1h. 59 mins.

En su momento, habíamos perdido la oportunidad de ver esta película, que se nos antojaba enormemente. Pocos diálogos, muchas escenas, como nos gustan las películas. Y la espera valió la pena, pues Bright Star, de la conocidísima Jane Campion (El Piano, 1993, Palma de Oro del Festival de Cannes), nos sumerge en el mundo trágico y romántico de John Keats (1795-1821). John Keats es una de las figuras más importantes del movimiento romántico en Inglaterra. A pesar de la corta edad a la que murió (25 años), su influencia creció tras su muerte. Durante su vida, sus obras fueron recibidas fríamente. Hoy en día es considerado uno de los autores más importantes de la lengua inglesa y de la literatura universal. Su vida estuvo marcada por un sólo amor, que no se realizaría completamente. A los ocho años de edad, el padre de John muere al caer de un caballo. A los 14, su madre fallece víctima de tuberculosis. El otoño siguiente, John se muda a vivir con un farmacista de nombre Thomas Hammond, amigo de la familia, con quien trabaja como aprendiz. Según Cowden Clarke, amigo de John Keats, ésta fue su época más feliz.

A pesar de ser un estudiante de medicina bastante exitoso, John cultiva su amor por la literatura. En 1816 recibe su licencia como cirujano, pero renuncia a una carrera en el campo de la medicina con tal de dedicar cada vez más tiempo al estudio de la literatura. Su hermano George será testigo de sus constantes depresiones ante el temor de no convertirse en un gran poeta. Sin embargo, en 1816, la prestigiosa revista The Examiner publica uno de sus poemas, lo que confirma la ambición del joven poeta. En octubre de ese mismo año, conoce al editor Hunt, amigo de Byron y de Shelley, gracias a quien logra publicar su primer volumen de poesía, Poems. Aunque la crítica lo recibió muy mal, el libro de Keats fue defendido por su editor a capa y espada. Su salud empieza a declinar a finales de 1818 y sus hermanos George y Tom lo albergan y cuidan. A la larga, ambos hermanos morirán de tuberculosis, uno en los Estados Unidos, donde había emigrado, y el segundo mientras cuidaba a John de… tuberculosis. John decide entonces mudarse a la casa de su amigo Charles A. Brown, en Hampstead Heath.

Es en este momento de la vida de John Keats que comienza la historia. En 1819, Fanny Brawne y su madre se mudan a la casa donde Keats y su amigo Brown vivían, compartiendo la mitad de la casa. A pesar de que John había conocido a Isabella Jones, por la cuál también desarrolló una gran pasión, John y Fanny se enamoran tras compartir lecturas. Pero la salud de John se deteriora cada vez más y a raíz de un viaje que John debe hacer a Londres en medio de una tormenta, su tuberculosis se agudiza. Los amigos más próximos del enfermo deciden financiar un viaje a Italia para que pase en mejores condiciones el siguiente invierno. Tras un penoso viaje, John llega a Roma, vía Nápoles, el 14 de noviembre de 1820, pero el 23 de febrero siguiente fallece. La relación con Fanny estuvo dividida entre lo que pudo ser y lo que no fue. Es decir, viendo que el éxito no llegaba y la deteriorada salud de John, las probabilidades de que esa relación se tradujeran en un matrimonio estable eran mínimas, y así lo entendía la madre de Fanny. Pero al mismo tiempo, los sentimientos de John se muestran sinceros y sin ninguna pretensión, y en esto también está de acuerdo la madre de Fanny. Cuando finalmente les da su bendición para casarse, ciertamente lo hace con la esperanza de que su hija se casará con un poeta que está ganando reconocimiento, pero con la angustia de lo que puede pasarle.

Estas convenciones sociales son, en realidad, únicamente la parte visible de la relación entre John y Fanny, porque en las cartas que intercambian, no hay el más mínimo rastro de aceptarlas. En sus cartas hay una muestra de ternura, cariño y temor por la muerte. Son textos que expresan la distancia, que buscan desesperadamente el contacto físico que hasta entonces no han logrado tener.

My Dearest Lady, I’m now to a very pleasant cottige window looking onto a beautifull hilly country, with a view at the sea. The morning is very fine. I do not know how elastic my spirit might be, what pleasure i might have in living here if the remembrance of you did not weigh so upon me. Ask yourself my love whether you are not very cruel to have entrammelled me, so destroyed my freedom. for myself i know not how to express my devotion to so fair a form: i want a brighter word than bright, a fairer word than fair. i almost wish we were butterflies and liv’d but three summer days – three such days with you i could fill with more delight than fifty common years could ever contain. will you confess this in the letter you must write immediately and do all you can to console me in it – make it rich as a draught of poppies to intoxicate me – write the softest words and kiss them that i may at least touch my lips where yours have been. (…) I have two luxuries to brood over in my walks, your loveliness and the hour of my death. O that I could have possession of them both in the same minute. I never knew before what such a love as you have made me feel was. I did not believe in it. But if you will fully love me, though there may be some fire, it will not be more than we can bear when moistened and bedewed with pleasures My Dear Mr. Keats, Thank you for your letter. Lately I have felt so nervous and ill that I have to stay five days in bed. Having received your letter, I am up again, walking our paths on the heath. I’ve begun a butterfly farm in my bedroom in honor of us. Sammy and Toots are catching them for me. Samuel has made a science of it and is collecting both caterpillars and chrysalises so we may have them fluttering about us a week or more.

Este tipo de películas, de género histórico, tienen un gran peligro que tiene que ver con la exactitud de la representación, las anacronismos y sobre todo, la capacidad de los actores de dominar la época en la que sus personajes vivieron, sobre todo tratándose de personajes reales. Y otro gran peligro al que se enfrenta Jane Campion, es el academismo que rodea a un poeta como Keats. Descifrar un poema y un poeta, como dice Fanny Brawne, es un gran esfuerzo. Pero Campion es una experta en realizar este tipo de desciframientos: lo demostró enormemente con su afamada El Piano y confía en dos actores poco conocidos. Quizás ese sea el otro punto fuerte de la película, pues Whishaw y Cornish se mueven con gran naturalidad, como jugando (como en la escena cuando pasean con la hermanita de Fanny y juegan a las estatuas encantadas con ella).

Hay varias escenas de un enorme sentimiento o, como dicen otros, lirismo. En una de ellas, Fanny y su hermana menor se encierran en su cuarto para liberar las decenas de mariposas que habían cazado. Fanny se encuentra en un momento de gran tristeza por la partida de John, y según su hermanita, sólo las mariposas que revolotean por todo el cuarto, lograrían animarla. En otra escena, una reunión de amigos escucha una “orquesta humana” que canta la Serenata en Si bemol menor (K 361) de Mozart. Toda la pantalla se llena con las voces de la orquesta. Por cierto, otro punto fuerte de la película es la música, compuesta por Mark Bradshaw.

Para ver los cortos, hacer click aquí.

3 comentarios en “joven poeta

  1. Completamente de acuerdo con tu comentario sobre el romanticismo. Creo que la directora logró (y olvidé comentarlo) recrear un personaje wertheriano con Ben Whishaw en el papel de John Keats. Ese romanticismo, que no tenía nada de cursi pero sí mucho de trágico. ¡Saludos!

    Me gusta

  2. Dios mío, la vi ayer y todavía estoy extasiado. Romanticismo puro y duro y para nada me pareció cursi. Hay una pasión, una fuerza y unos sentimientos que para sí quisiéramos cualquiera de los tristes mortales del siglo XXI… Decididamente bellísima. Una música genial y unas ganas terribles de leer a John Keats.

    Un saludo

    MrWilliam

    Me gusta

  3. La estética de la pelìcula es “époustouflant” (increìble)
    Al principio pensé que era demasiado cursi, habìa olvidado un poco esta forma de amar, una relaciòn apasionada entera y en este caso tràgica.

    “Lo hermoso es alegría para siempre”. John Keats

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s