la vie étudiante à Paris


Malgorzata Szumowska (dir.), Elles (Ellas, esp.; Sponsoring, en polaco), Juliette Binoche (Anne), Anaïs Demoustier (Charlotte), Joanna Kulig (Alicja), Francia, Polonia, Alemania, Cofinova 7, Shot-Szumowski, Slot Machine, Zentropa, 99 mins.

En torno a París hay toda una mitología: el arte, la cocina, el turismo, el patrimonio artístico… París es quizás el destino turístico más importante en el mundo: alguna vez escuché que ocho millones de personas visitan la ciudad cada año. Es muy probable. Todos los días hay turistas en el metro; es muy común cruzarse con alguna persona con un mapa en la mano y una cámara fotográfica en la otra; los monumentos nacionales están siempre llenos de grupos de turistas… Pero París también es una de los destinos más solicitados para los estudiantes. Algunas de las universidades más viejas y más reputadas del mundo se encuentran aquí: la Sorbona (y todas sus derivaciones), la EHESS, la facultad de Sciences Politiques, el Conservatorio Nacional, el Ballet de la Ópera de París, etc., etc., etc. Miles de estudiantes de Francia y de todo el mundo vienen a completar sus estudios con programas como Erasmus Mundus, Marie Curie o intercambios entre sus universidades o gobiernos.

Además de tener que superar la arbitraria y rígida administración francesa, hay que encontrar un departamento dónde vivir. Si está amueblado (y en buenas condiciones), hay que llenar el refri. Para llenar el refri hay que transportarse. Y todo eso, si no se tiene una buena beca, la generosa ayuda de los padres o un trabajo ideal que permita estudiar y ganar bien, no es nada fácil. Costos para obtener la visa estudiante: 50 euros anuales. Renta: 500 euros mensuales (sin cargas incluídas). Refri: 30 euros semanales. Transporte: 62 euros mensuales. Salario medio tiempo: 800 euros (bien pagado). Hagan sus cuentas.

Y eso sin contar las posibles pérdidas por abusos, distracciones o una cosa aparentemente sencilla: la comunicación. No dominar el idioma expone a muchos estudiantes a abusos, no sólo de parte de particulares, sino de compañías. Conozco de primera mano algunos casos en los que las compañías telefónicas imponen los contratos más caros a los estudiantes que abren por primera vez sus líneas telefónicas.

Esta situación tan precaria a orillado a muchos estudiantes (chicas y chicos), a tomar trabajos no sólo ilegales, sino riesgosos. La prostitución es uno de ellos. Algunos reportajes afirman que de los dos millones de estudiantes en Francia (franceses y extranjeros), cerca de 23 mil chicas ejercen la prostitución. Algo así como el  1%. Y ni hablar de la prostitución masculina. Hay pocas estadísticas sobre este asunto. Poco se sabe sobre la identidad, nacionalidad y condiciones de estas chicas y chicos que ejercen la prostitución para costearse sus estudios.

Anaïs Demoustier interpretando a Charlotte

Malgorzata Szumowska, directora de cine polaca, presentó este año una película en la que denuncia esta situación. Es significativo que sea precisamente una extranjera la que aborde el tema en Francia. Da a qué pensar sobre la falta de atención que recibe este sector por parte de las autoridades francesas, y sobre la discriminación que sufren los estudiantes extranjeros (me refiero al endurecimiento de las medidas para obtener el permiso de residencia en Francia como estudiante, impuesto por el gobierno de Sarkozy a través de su ministro del interior, Claude Guéant).

Szumowska ofrece una historia que se acerca a un docuficción. Una periodista, Anne (Juliette Binoche), intenta escribir un artículo sobre este tema. Para ello se entrevista con dos estudiantes. Una de ellas, Charlotte (Anaïs Demoustier) es francesa y la otra, Alicja (Joanna Kulig) polaca. A través de flashbacks, somos testigos de los servicios que ofrecen, el tipo de clientela que aceptan, pero lo que es más sobrecogedor, el cinismo con el que enfrentan su papel de prostitutas (escorts, dicen ellas), para poder sobrellevar psicológicamente su situación: Charlotte le confía que lo más difícil de su situación es mentir, pero mantiene dos teléfonos, uno para los clientes y otro para su novio y su familia. Alicja, por su parte, a la pregunta de si le gusta el sentimiento de ser dominada le contesta con otra pregunta: “¿A usted no le gusta éso?”. Varias escenas fuertes, quizás un poco largas, dan cuenta de las prácticas a las que son sometidas, incluso en su contra: sodomizaciones, violaciones con botellas, recibir orines y felaciones sin condón, se cuentan entre las gentilezas a las que son sometidas.

Joanna Kulig, en el papel de Alicja

Por su parte, Anne va tomando conciencia no sólo de la situación de las chicas, sino de la de ella misma. Esposa y madre de dos hijos varones, un adolescente y un pequeño de 12 años, comienza a reflexionar sobre el machismo que aún se encuentra muy impregnado en la sociedad francesa y europea. La sordidez de la vida de Charlotte y Alicja es muy comparable a la superficialidad de la vida de su familia. Su pequeño mundo confortable se reduce a un marido machista completamente desconectado de ella y de sus hijos (“Una puta es una puta”, le dice durante una discusión), un adolescente que no es capaz de asumir ninguna responsabilidad ni de reconocer sus privilegios (“¿De qué me hablas?”, le dice entre risas, cuando Anne intenta hacerle ver que no ha merecido nada y tiene todo) y un pequeño adicto a los videojuegos de masacres.

Durante una de las mejores escenas de la película, Anne descubre que los amigos de su marido, su jefe y sus colegas, son de la misma calaña que los pervertidos clientes de Charlotte y Alicja. Su pseudo intelectualismo la harta y huye por una noche, para sufrir, suponemos, lo que sus entrevistadas han sufrido. Pero lo más dramático llega al día siguiente: la normalidad, el desayuno en familia, un buenos días como cualquier otro día.

No recomendable para corazones sensibles.

Los cortos, aquí.

2 comentarios en “la vie étudiante à Paris

  1. Gracias Solángel. Soy Pablo. De hecho, el artículo es mío. Pero ya le pasé tus deseos a Siul (Ratonet). Bon courage toi aussi !

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s