disfraces


Rodrigo García (dir.), Albert Nobbs, basada en la novela corta de George Moore The Singular Life of Albert Nobbs, Glenn Close (Mr. Nobbs), Janet McTeer (Mr. Hubert Page), Entertainment One, Irlanda, 2011, 113 mins.

Mr. Nobbs es un hombre discreto, de maneras firmes pero delicadas, que trabaja como mesero en uno de los mejores hoteles de Dublín: Morrison’s. Es preciso en sus gestos, puntual como pocos, discreto y, sobre todo, habilísimo para cuidar los detalles que les gusta a la clientela del lugar. Su trabajo es apreciado no sólo por la patrona del hotel, sino por la clientela, quien le deja generosas propinas cada vez que se van. Además, cada noche Mr. Nobbs anota en una libreta, meticulosamente, las guineas, libras y centavos que ha ido ganando a lo largo de sus jornadas. Mantiene sus ahorros muy bien escondidos. Mr. Nobbs tiene planes: algún día, tras haber ahorrado lo suficiente, se independizará y abrirá su propio negocio. Y Mr. Nobbs planea encontrar una Ms. Nobbs, una alma gemela que viva con él, en un hogar amoroso y que le ayude a mantener el negocio que les habrá de dar de comer y vivir.

Toda esta historia parece asaz banal, salvo por dos detalles: Mr. Nobbs vive en la Irlanda de finales del siglo XIX y Mr. Nobbs no es un varón, sino una mujer. Quizás en nuestros días no sea tan sorprendente. Existen muchas personas que salen a la calle trasvestidos y, en algunos casos, pocos podrían dudar que se trata de una persona del sexo opuesto. Y aún, sabiéndolo, cada vez son menos -afortunadamente- las personas que se escandalizarían. Pero en aquélla época no era así. A Mr. Nobbs seguramente no sólo le habría costado su empleo.

Glenn Close como Mr. Albert Nobbs

Rodrigo García, director de cine, tomó una historia del escritor George Moore (1852-1933) y la llevó al cine. Es la historia que describí en el primer párrafo, actuada por Glenn Close. El tema, la sexuadlidad prohibida, sigue dando mucho de qué hablar y la película de García se suma a una larguísima lista de obras cinematográficas y literarias del género. Las virtudes de la película de García son varias y los defectos pocos. El tema es tratado con delicadeza, elegancia y hasta con inocencia.La ambientación y la tensión dramática enganchan desde el principio al espectador.

Pero son sobre todo las actuaciones de las actrices Close y Janet McTeer (Mr. Hubert Page) las que le dan fuerza al relato. Ambas interpretan dobles papeles: el de mujeres que se hacen pasar por hombres. Su actuación llega a ser tan convincente, que en el momento que Mr. Nobbs y Mr. Hubert se visten de mujer, lo que se ve en la pantalla es dos hombres – toscos, groseros – incómodos en las ropas que no les corresponden.

Janet McTeer como Hubert Page (izquierda) y Glenn Close como Albert Nobbs (derecha)

Y por otro lado, el mensaje romántico, la aspiración a una vida normal. En algún momento del relato, Mr. Hubert le dice a Mr. Nobbs: “No intente ser lo que no es”. Ese es precisamente el argumento central de García. ¿Qué es Mr. Nobbs? ¿En qué se ha convertido la mujer que existía antes de la aparición de Nobbs? Un huesped del hotel, médico de profesión, le pregunta a Mr. Nobbs durante una fiesta de disfraces: “¿De qué viene disfrazado usted?”. “Yo no me disfrazo”, le contesta, “yo soy un mesero”. A lo que el doctor le replica: “Los dos venimos disfrazados de nosotros mismos”. En otro momento, Mr. Hubert le pregunta a Mr. Nobbs: ¿Cuál es tu verdadero nombre, Albert Nobbs?, a lo que el interpelado responde lacónicamente: “Albert”. No hay gran cosa qué contar sobre el pasado de estas mujeres, quizás un poco lo que todos esperamos y que se sigue repitiendo aún en nuestros días: la brutalidad machista de padres, esposos y novios; la segregación sexista de una sociedad decimonónica que no puede creer en la capacidad femenina o que, más bien, instaura el dogma de la incapacidad de la mujer para desarrollarse.

En fin, una hermosa paradoja la de resaltar a las mujeres a través del disfraz de un hombre.

Menos convincentes son las actuaciones de Aaron Johnson (Joe Mackins) y Mia Wasikowska (Helen Dawes), y de la historia que desarrollan. Varios clichés vuelven un poco molesto el desarrollo de esta parte de la película.

En resumen: ¡salud a Glen Close y Janet McTeer!

Los cortos, a continuación:

El sitio oficial, aquí.

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