Nuestra pequeña revancha


Gay Pride, París 2013
Gay Pride, París 2013

Desde que asumí mi homosexualidad sólo he faltado a una marcha del orgullo. Eso hace 13 marchas desde 2000 hasta la fecha. Ya sea en la Ciudad de México o en París, cada año salgo a festejar. Porque antes que nada, la marcha del orgullo representa, para mí, una celebración. Celebración del amor libre, del cuerpo, de la juventud, de la libertad. Y desde que comparto mi vida con mi pareja, ese día se ha vuelto una especie de “nuestro día”, “nuestra celebración”.

Pero este año, en Francia, hubo un elemento más. En algunos periódicos como Le Monde o Libération, lo señalaban como revancha. Como tener la última palabra tras varias demostraciones de fuerza de la homofobia, hasta entonces latente, en el país del erotismo y de los derechos humanos.

L'homophobie est une maladie moche.
L’homophobie est une maladie moche [La homofobia es una enfermedad fea]. La mujer que aparece en la foto es Frigide Barjot, una de las liderezas de las marchas homofóbicas contra el matrimonio gay.
Y sí. Fue nuestra revancha. Miles de personas nos reunimos para celebrar que la República dijo sí al matrimonio para todos. Que la República reconoció la verdadera naturaleza de ese contrato, que los más integristas insisten en volverlo de piedra y pretenden que es la base de la sociedad. Lo que debió pasar como una simple puesta al día de la legislación, muchos lo vieron como un anuncio del fin del mundo. El balance final es, sin embargo, triste: una homofobia cada vez más visible, varios actos de vandalismo al final de varias manifestaciones de los ultraconservadores, agresiones a homosexuales y, aunque indirectamente ligada, también puede contarse la muerte de un militante de extrema izquierda, a manos de un grupo de jóvenes neonazis.

La tensión que se resiente en Francia es el producto de una serie de actos que empezaron el año pasado. Todos están ligados con los partidos de extrema derecha como el Frente Nacional de Marine Le Pen y con la Iglesia Católica. Incluso Nicolas Sarkozy y su antiguo primer ministro, Claude Guéant, dieron su aportación, abriendo un “debate nacional” sobre la identidad francesa, que no tenía otro objetivo que estigmatizar a los musulmanes y a los rumanos.

La République a dit "Oui". Vive la fraternité.
La République a dit “Oui”. Vive la fraternité.

De pronto, en esa Francia que se quiere de moral liberada y evolucionada, racional, erótica y romántica, asumir la homosexualidad volvió a ser escandaloso y hasta peligroso. Esa “Francia docta”, esa Francia moderna, a la vanguardia del placer y del hedonismo, mostró su rostro de beatitud, de beuna conciencia. La hija mayor de la Iglesia Católica volvió, y encontró en Frigide Barjot un vehículo de fanatismo y odio

El carácter de la Marcha del Orgullo de este año tuvo, en consecuencia, un lado de profunda tristeza y de revendicación más allá de la política. Tuvo ese aspecto de revancha a la que sólo se puede optar cuando el odio se instaló en la atmósfera. Todo ello explica algunos cambios sutiles pero notables en la marcha de este año. El número de policías era evidente mayor y, al final del cortejo, además de las camionetas y ambulancias que cierran el paso, los oficiales no permitían a ningún comerciante continuar con su negocio. La euforia de la gente también era mayor, algunos lo vivieron como un verdadero alivio, y había gente completamente alcoholizada prácticamente por todos lados.

Gay Pride, Paris 2013
Gay Pride, Paris 2013

Pese a todo ello, viendo a la gente que participaba en la marcha, todos contentos, todos bailando, de todas las edades, la pregunta permanece: ¿por qué tanto odio, a qué le tienen miedo? Al mismo tiempo que miles de personas salimos a revindicar nuestras conquistas y a reclamar lo que todavía falta – la Procreación medicamente asistida (PMA) para mujeres solteras o casadas, la maternidad subrogada o gestation pour autrui – queda la sensación de división, de renacimiento de un odio que pensábamos no podia existir más. Un odio disfrazado de racionalidad, de filosofía – como este artículo publicado por la Universidad Panamericana – y que se autodefine como “antihomofóbico.

Tuvimos, en fin, una pequeña revancha, pacífica y festiva, en la que pudimos demostrar que nuestra causa al no tener moral, no va en contra de ninguna moral. Que la religión es cuestión privada, como lo es nuestra sexualidad, pero que tenemos exactamente los mismos derechos y cumpliremos con las mismas obligaciones. Que la ley es laica, que el matrimonio es un contrato, que tenemos derecho a adoptar, que los niños de matrimonios gay tienen derecho a tener padres y, sobre todo, que no odiamos, que nuestra vida, privada como es, no se limita a odiar ni a manifestar contra los demás.

Gay Pride, París 2013
Gay Pride, París 2013
Gay Pride , París  2013  - Révolution !
Gay Pride , París 2013 – Révolution !
Gay Pride , París  2013
Gay Pride , París 2013
Gay Pride , París  2013
Gay Pride , París 2013 –
Gay Pride , París  2013
Gay Pride , París 2013
Gay Pride , París  2013  - Fanfarre
Gay Pride , París 2013 – Fanfarre

Fotos por Ratonet, Junio 2013.

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