Tres películas para festejar el amor gay


Para Siúl y Roberto

Travis Mathews (dir.), I want your love [Deseo tu amor], Jesse Metzger, Ben Jasper,  Wayne Bumb, Ferrin Solano, Estados Unidos, Naked Sword, 71 mins.

Muy a tono con el momento, y quizás con toda oportunidad, en los últimos días los cines parisinos han programado tres películas que festejan, a su manera, el amor gay, o que dejan ver la banalidad de estas relaciones. Banales, por normales, comunes y corrientes, que implican a dos (o más personas) idénticas a cualquier otra.

La primera, I want your love, fue dirigida por Travis Mathews. Tiene el mismo título que un cortometraje del mismo director, filmado en 2010 (y que puede verse completo en el sitio oficial de la película). La película relata una historia más o menos simple: Jesse, un joven gay que vive en San Francisco, debe mudarse a Ohio, a su ciudad de origen, para vivir de nuevo con su familia, como resultado de su desempleo. Toda la trama gira en torno a su próxima mudanza.

La película ha causado cierto revuelo porque puede ser clasificada como pornográfica. En Australia le fue negado el permiso para ser exhibida en un festival. Aunque hay una trama (admitámoslo, las clásicas películas porno no tienen trama), la razón de ser de I want your love es mostrar escenas de sexo gay, sin censura. Y no es coincidencia, porque la película fue producida por los estudios Naked Sword, especializados en películas porno gay.

Sentido pornográfico y crudeza aparte, la película tiene varias escenas hermosas, que salen del común del cine triple equis. En una de ellas, Wayne y Ferrin, amigos de Jesse, terminan haciendo el amor entre risas y bromas. En otra, el propio Jesse recuerda una mañana en la que despertó compartiendo cama con su ex novio Ben. Como en el corto, ambas escenas subrayan el aspecto lúdico de la sexualidad. El sexo es placer, diversión y una actividad sin culpa.

Sébastien Lifshitz (dir.), Bambi, Marie-Pierre Pruvot, Francia, Un Monde Meilleur, 2013, 58 mins.

Bambi es un documental de Sébastian Lifshitz, el mismo director que el año pasado causó sensación con su documental Les invisibles, y que reseñamos por aquí. En aquella ocasión, Lifshitz abordó un tema poco conocido y prácticamente olvidado por la comunidad gay: los viejos. Porque claro, ser gay implica, para muchos, ser eternamente joven. En este documental vuelve a abordar uno de los aspectos menos discutidos de la sexualidad gay: los transexuales.

El documental se centra en la vida de una famosa bailarina de cabaret: Bambi. Nacida varón en Argelia, bajo el nombre de Jean-Pierre Pruvot, Bambi fue una estrella en los años cincuenta y sesenta en el cabaret parisino Le Carrousel. En 1958 se practicó la operación de cambio de sexo y, en consecuencia, su nombre también cambió. Desde entonces se llama Marie-Pierre Pruvot.

Pero la vida de Marie-Pierre no se reducía al cabaret. Al mismo tiempo que trabajaba, obtuvo sus diplomas de literatura francesa en la Sorbona, con una tesis titulada “L’inversion dans l’oeuvre de Marcel Proust”. A partir de 1976 dejó el cabaret y durante veinticinco años dio clases de literatura en una preparatoria de Garges-lès-Gonesse.

Muchas cosas sorprenden en este documental. La historia, en sí misma, es conmovedora e impactante. La fe que Bambi tiene en su futuro y el valor con el que soporta todo es digno de toda admiración. Pero es sobre todo su belleza. Tanto como varón como mujer, Bambi es una persona muy hermosa. Las fotos e imágenes de archivo en las que aparece muestran a una mujer voluptuosa, de razgos finos. Y la mujer que es ahora, es una señora digna, elegante, con mucha gracia, y con un francés hablado de academia. Por cierto, Marie-Pierre es autora de varios libros autobiográficos, que yo sepa, sin traducción al español:

  • J’inventais ma vie [Me inventaba mi vida], 2003
  • Marie parce que c’est joli [Marie, porque es más bonito], 2007
  • France, ce serait aussi un beau nom, [Francia, también sería un nombre hermoso], 2012
  • Madame Arthur, 2013
  • Frissons au Carrousel, 2013

Vean el sitio oficial de la película aquí.

Alain Guiraudie (dir.), L’inconnu du lac [El desconocido del lago], Pierre Deladonchamps (Frank), Christophe Paou (Michel), Patrick Dassumçao (Henri), Jérôme Chappatte (el comisario de policía), Francia, Les Films du Worso, 2013, 97 mins.

Si hay alguna película que yo pueda llamar sexy, es ésta. Tiene todos los ingredientes: una buena trama, una tensión que va subiendo, humor, personajes interesantes y actores muy atractivos. Y por si ésto no fuera poco, Alain Guiraudie no tiene ningún empacho en mostrar con toda naturalidad y belleza, escenas de sexo gay. No se trata del mismo estilo que en I want your love, porque el aspecto estético está mucho más cuidado en este caso, pero sí lo hace con la misma apertura y sin ninguna ambigüedad.

La película cuenta la historia de Frank (Pierre Deladonchamps), que se encuentra de vacaciones en un centro nudista a las orillas de un lago en el sur de Francia. En el lago, Frank se hace amigo de Henri (Patrick Dassumçao), un hombre de unos cincuenta años a quien su mujer acaba de dejar. Una amistad sincera los une desde el principio y Frank nunca olvida saludarlo y platicar con él siempre que llega a bronzearse. Frank también conoce a Michel (Christophe Paou), hombre muy atractivo y con el que intenta empezar una relación sentimental. Sin embargo, Frank se da cuenta que Michel es un asesino. Tendrá que elegir entre la atracción física que siente o su seguridad.

Lo que destaca de la película son, ya lo adivinaron, sus escenas de sexo y de desnudos masculinos. Las tomas sobre los cuerpos de los actores no son usuales. Pero, como ya lo dije antes, la intención de Guiraudie no es la de basar toda la producción en las relaciones sexuales. No son la base de la película y la historia es mucho más complicada y sólida.

Como conclusión: quise insistir en el hecho que estas tres películas, sobre todo la primera y la última, muestren escenas de sexo gay explícito y desnudos masculinos frontales, por la coyuntura social que se vive ahora en Francia. Como lo dije en otro artículo, desde hace un año, y bajo el impulso de la derecha y de la extrema derecha, se ha instalado un ambiento de odio y homofobia. Mucho ha perdido Francia, mucho ha retrocedido. Y el simple hecho de mostrar este tipo de imágenes en el cine, por más fuertes, inmorales y crudas que puedan parecer, me parece una declaración de principios fuerte. Ir a ver estas películas, y poder discutirlas abiertamente, nos coloca de un lado u otro de la polémica.

Un comentario en “Tres películas para festejar el amor gay

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s